Energías limpias, minerales sucios - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Res Pública
Por Fundar, Centro de Análisis e Investigación
Fundar es un Centro de Análisis e Investigación, es una institución plural, independiente, sin... Fundar es un Centro de Análisis e Investigación, es una institución plural, independiente, sin afiliación partidista y horizontal que busca avanzar hacia la democracia sustantiva. Fundar se dedica a la incidencia y monitoreo de políticas e instituciones públicas por medio de la investigación aplicada, la reflexión crítica y propositiva, la experimentación y la vinculación con actores civiles, sociales y gubernamentales. Síguelo en Twitter: @FundarMexico (Leer más)
Energías limpias, minerales sucios
La transición energética mundial implica obligatoriamente un crecimiento en la demanda de minerales. La discusión ahora estriba en cómo se obtendrán estos minerales, y si la transición energética es una justificación suficiente para abastecer su creciente demanda.
Por Beatriz Olivera
9 de julio, 2020
Comparte

La transición energética que el mundo está experimentando desde hace varias décadas ha implicado también una creciente demanda de minerales, necesarios para la producción y desarrollo de tecnologías limpias de energía. En el mismo sentido, la lucha frente al calentamiento global del planeta y la consecuente emergencia climática que enfrenta la humanidad, demanda acciones contundentes, tales como el reemplazo del modelo de energía fósil, por la sustitución de energías renovables que significativamente aportan una menor cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero. Es un hecho que la humanidad necesita hacer este viraje hacia formas menos dañinas de energía, no es cuestión de política, es cuestión de sobrevivencia.

La transición energética mundial implica obligatoriamente un crecimiento en la demanda de minerales. El Banco Mundial estima aumentos en la demanda de hasta casi un 500 por ciento para ciertos minerales, especialmente aquellos concentrados en tecnologías de almacenamiento, como litio, grafito y cobalto. También estima que para 2050 los minerales cuya demanda incrementará en mayor medida serán el aluminio, grafito, níquel, cobre, zinc, plomo, manganeso, cobalto, litio, cromo, vanadio, molibdeno, plata, neodimio y titanio. Muchos de estos minerales son necesarios para construir estructuras, o bien, componentes sustantivos de una o varias tecnologías; por ejemplo, el aluminio se usa en estructuras para aerogeneradores y celdas fotovoltaicas, el cromo se usa en aplicaciones eólicas, en geotermia y en hidroeléctricas, el cobre se usa absolutamente en todas las tecnologías limpias, y el litio, mineral abundante en México, se usa principalmente para almacenamiento de energía.

La discusión ahora estriba en cómo se obtendrán estos minerales, y si la transición energética es una justificación suficiente para abastecer su creciente demanda. En toda América Latina y, particularmente en países como México, Colombia y Perú, son bien sabidas las malas prácticas de las empresas mineras, su alto impacto al medio ambiente, particularmente en el agua y en la biodiversidad, además de los impactos en la salud de las personas. Basta recordar el derrame ocasionado por Grupo México en el río sonora en 2014, que afectó gravemente el abastecimiento de agua en las comunidades, y que es considerado el peor desastre ambiental de la industria minera en México. Están documentados también, los daños sociales que las mineras provocan en comunidades, por ejemplo, en Salaverna, Zacatecas, donde un pueblo entero fue destruido y actualmente sólo quedan un puñado de familias en resistencia. Toda América Latina está llena de ejemplos de conflictos y daños causados por las empresas mineras, vale la pena entonces preguntarse si la transición energética, tan necesaria para el planeta, representa o no una nueva amenaza para los territorios en los cuales existen estos minerales.

Actualmente, en las discusiones de la banca internacional y de grandes corporaciones mineras, se comienza a hablar de minería climáticamente inteligente, término usado por el Banco Mundial para vestir de “verde” a la minería. Pero más allá del greenwashing, es importante que antes de promover abiertamente la extracción de minerales para la transición energética, tal como lo han hecho el Subsecretario de minería, Francisco Quiroga y el Secretario de Medio Ambiente, Víctor Manuel Toledo con respecto a la extracción de litio, sea discutida la normativa actual que rige a las mineras en México y que ha permitido e incluso favorecido -dada su laxitud- una gran cantidad de impactos y conflictos socioambientales que la actividad minera provoca en los territorios.

No se puede hablar de transición energética limpia y justa si los minerales que se usan para la fabricación de tecnologías renovables se obtienen de procesos extractivos con altos impactos en el medio ambiente y en la vida de las personas. El beneficio no puede ser para unas personas a costa de otras.

* Beatriz Olivera (@beoliverav) es investigadora en el programa de Territorio, Derechos y Desarrollo de @FundarMexico.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.