Imposible monitorear los recursos para atender la emergencia - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Res Pública
Por Fundar, Centro de Análisis e Investigación
Fundar es un Centro de Análisis e Investigación, es una institución plural, independiente, sin... Fundar es un Centro de Análisis e Investigación, es una institución plural, independiente, sin afiliación partidista y horizontal que busca avanzar hacia la democracia sustantiva. Fundar se dedica a la incidencia y monitoreo de políticas e instituciones públicas por medio de la investigación aplicada, la reflexión crítica y propositiva, la experimentación y la vinculación con actores civiles, sociales y gubernamentales. Síguelo en Twitter: @FundarMexico (Leer más)
Imposible monitorear los recursos para atender la emergencia
¿De qué bolsa de dinero están saliendo los recursos para atender la crisis? ¿Son recursos extraordinarios o de los que ya estaban presupuestados? ¿Cómo se va a rastrear este dinero? ¿Cómo se va a blindar el gasto para evitar riesgos de corrupción? Estas preguntas aún no tienen respuestas
Por Janet Oropeza y Matilde Pérez
30 de abril, 2020
Comparte

Lo que comenzó como una nueva enfermedad respiratoria aguda grave a finales del 2019 en Wuhan, China, tiene actualmente a más de la mitad de la población del mundo confinada para evitar su propagación acelerada. Para atender la emergencia sanitaria, sin precedentes, los gobiernos han respondido con medidas como compras emergentes de insumos, equipos de protección y ventiladores; rehabilitación, construcción o reconversión de hospitales o, bien, se han anunciado reasignaciones presupuestarias importantes o adquisición de deuda pública para dar apoyos económicos a los sectores más vulnerables o a empresas. Nuestro país no es la excepción y se han anunciado diversas medidas.

En un contexto de emergencia sanitaria es importante que la ciudadanía y los medios de comunicación puedan monitorear la eficacia de las medidas anunciadas por el gobierno y, alertar, en dado caso, cuando éstas no están funcionando adecuadamente o cuando hay actos presumibles de corrupción. Sin embargo, para ello, la ciudadanía debe poder contar con información oportuna, accesible y veraz sobre las acciones que se están implementando. Y ¿qué información está disponible sobre las decisiones que se han anunciado por el gobierno federal en las últimas semanas que permitan monitorearlas?

En México las fuentes de información pública sobre los recursos que está asignando el gobierno para enfrentar esta crisis sanitaria se encuentran, primordialmente, en conferencias mañaneras y vespertinas o en comunicados de prensa, lo que en muchos casos ha generado más preguntas. Por ejemplo, ¿de qué bolsa de dinero están saliendo los recursos para atender la crisis? ¿Son recursos extraordinarios o de los que ya estaban presupuestados? ¿Cómo se va a rastrear este dinero? ¿Cómo se va a blindar el gasto para evitar riesgos de corrupción? Estas preguntas aún no tienen respuestas y esta situación se intensifica porque actualmente no contamos con la herramienta de la que hemos hecho uso: las solicitudes de acceso a la información. Sucede que justo en estos momentos de crisis sanitaria, el pleno del Instituto Nacional de Acceso a la Información Pública, el máximo órgano constitucional en la materia, suspendió entre el 23 de marzo y el 30 de abril los plazos para que se respondan las solicitudes de acceso a la información y los recursos de revisión que interpongan las personas, además de que amplió el plazo hasta el 31 de mayo para que los entes públicos suban la información de oficio que por ley deben tener en sus portales.

En Fundar revisamos qué información disponible y detallada existía al día de hoy, sobre algunas de las medidas anunciadas. En concreto, investigamos las compras y recursos de INSABI, la SEDENA y SEMAR; la metodología sobre la cual se otorgarán los créditos que otorgará la Secretaría de Economía; y los recursos derivados de la extinción de algunos fideicomisos.1 El resultado de esta búsqueda fue que la información online disponible es casi inexistente.

Por ejemplo, en la conferencia mañanera del 24 de marzo, se anunció la compra por el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI) de cuatro mil quinientos millones de pesos en medicinas y suministros, así como el uso flexible por el INSABI de cuarenta mil millones de pesos del Fondo de Salud para el Bienestar. También se comunicó la asignación extraordinaria de cuatro mil quinientos millones de pesos a la Secretaría de la Defensa Nacional y de Marina para el Plan DN-III y Marina. Casi un mes después, en la página del INSABI, no nos fue posible encontrar algún sitio donde haya información desagregada sobre las compras emergentes que este Instituto hubiera realizado -sólo existen los comunicados de la llegada de aviones con insumos de China– ni tampoco información detallada del ejercicio de los recursos del Fondo de Salud para el Bienestar en los últimos meses.

Lo anterior, impide conocer a qué precio y con qué proveedor(es) específico(s) se adquirieron los insumos con cargo al INSABI y al Fondo citado. SEDENA y SEMAR tampoco han habilitado pestañas especiales donde sea posible encontrar información sobre las compras para COVID-19 que hubieran realizado con los recursos recibidos. La única información disponible de las compras en general de diversos entes públicos (más no aquellas específicas para atender el COVID-19) está en Compranet, la plataforma electrónica de compras y adquisiciones del gobierno y, para el caso de SEDENA y para el primer trimestre del año, en el Sistema de Portales de Obligaciones de Transparencia (SIPOT).

Respecto a otras medidas anunciadas por el gobierno como desaparecer fideicomisos sin estructura orgánica -excepto aquellos que estén mandatos por ley o decreto o sean de salud o laborales- para disponer de 250 mil millones de pesos, aún no hay información disponible, por lo que no puede conocerse qué fideicomisos desaparecerán y, una vez que lleguen los recursos a la Tesorería de la Federación, a dónde se destinarán. Lo mismo puede señalarse sobre el millón de créditos de 25 mil pesos que se otorgarán a micronegocios registrados en el Censo del Bienestar. Dado que la metodología de dicho censo no se ha hecho pública desde hace meses, ahora que será un instrumento de asignación para recursos por el COVID-19, se vuelve fundamental poder acceder a ella para monitorear que la ayuda llegue a quien la necesite y para que no haya actos de corrupción.

En una emergencia sanitaria y donde la corrupción, sobre todo en el sector salud, ha sido la regla (fraudes, desvío de recursos, conflicto de interés, etc.), el gobierno federal y los gobiernos estatales deben crear y diseñar medidas alternativas e innovadoras para acercar información a la gente y publicar, de forma proactiva, datos oportunos, veraces, accesibles y preferentemente abiertos sobre las compras emergentes, los recursos asignados o reasignados y su uso, así como el diagnóstico y base de fideicomisos a extinguir, o el propio censo del bienestar. En el caso del gobierno federal, nuestro ejercicio reveló que hay poca información que permita dar seguimiento a algunas de las compras y recursos anunciados para enfrentar la crisis por COVID-19.

Sin embargo, abrir información de forma proactiva es posible, y algunas entidades ya la están publicando. El gobierno de la Ciudad de México activó una sección de COVID-19 en su plataforma de datos abiertos “Transparencia COVID-19”, donde publica información de los casos, acciones de gobierno y el gasto público asignado a la pandemia incluidos contratos, inventarios de programas, entre otros, que permite dar seguimiento al ejercicio de recursos.

Frente a este contexto de crisis sanitaria en la que se ha dispuesto de cantidades fuertes de recursos económicos, para hacerle frente, diversas organizaciones nos hemos pronunciado para exigir transparencia y apertura gubernamental como eslabones clave para la rendición de cuentas. Desde el Núcleo de Organizaciones de la Sociedad Civil para el Gobierno Abierto en México (NOSC), el 29 de abril hicimos un llamado al gobierno federal sobre la necesidad y urgencia de contar con información abierta y accesible sobre: Diagnóstico de necesidades; compras; contrataciones; padrones de personas beneficiarias de apoyos económicos y sociales; medidas fiscales, financieras y de redirección del gasto público; atención a grupos en condiciones de vulnerabilidad; protección al empleo y centros de trabajo; la lista de fideicomisos que se van a extinguir y el seguimiento al uso de esos recursos, entre otros. Sólo así la ciudadanía podrá participar y vigilar de manera activa el actuar público. Aún en cuarentena, nuestros derechos no pueden estar en pausa.

* Janet Oropeza y Matilde Pérez son investigadoras en el programa de Rendición de Cuentas y Combate a la Corrupción de @FundarMexico.

 

1 La revisión se hizo de manera periódica primera revisión del 9 y 10 de abril; 20 y 21 de abril; y 28 y 29 de abril en los portales de estas dependencias, el portal de obligaciones de transparencia del INAI, y Compranet.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.