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¿Impuesto a la riqueza en México?
Si se aplicara a una tasa entre 2% al 3.5% y solo lo pagaran quienes tienen más de 1 millón de dólares, en México este impuesto podría recaudar cerca de 100 mil millones de pesos, que podrían incrementar en 54% el presupuesto para el INSABI.
Por Fundar, Centro de Análisis e Investigación
21 de enero, 2021
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A raíz de esta crisis, diversos sectores alrededor del mundo han planteado que sus gobiernos implementen un impuesto a la riqueza para financiar el sistema de salud, apoyar económicamente a la población y disminuir la desigualdad extrema. Este impuesto, vigente ya en varios países, básicamente consiste en que las personas con fortunas multimillonarias contribuyan anualmente al gasto público con una parte de toda su riqueza.

A comparación de otros tributos, la ventaja del impuesto a la riqueza es que se calcula sobre todos los bienes que acumulan las personas más ricas, en lugar de depender de sus ingresos anuales. Para comprender esto, pongamos el siguiente ejemplo no muy alejado de la realidad: un multimillonario podría trabajar en su propia empresa y recibir un sueldo por ello, pero al mismo tiempo ser dueño de departamentos y terrenos en distintos lugares del país, tener acciones de más empresas y otros activos financieros, además de obras de arte, joyas y automóviles de lujo. Si esta persona oculta el valor real de sus inmuebles para pagar menos predial, registra sus autos en entidades/paraísos fiscales, y aprovecha los beneficios fiscales y otros vacíos legales, podría lograr que únicamente su sueldo pague impuestos a pesar de ser propietario de muchos bienes que, conforme pasa el tiempo, incrementan más y más su riqueza.

Según algunas estimaciones, si se aplicara a una tasa entre 2% al 3.5% y solo lo pagaran quienes tienen más de 1 millón de dólares, en México este impuesto podría recaudar cerca de 100 mil millones de pesos. Si estos recursos se dirigieran a nuestro sistema de salud, se podría incrementar en 54% el presupuesto para el INSABI, el cual atiende a la mayoría de las personas en México y tiene un presupuesto per cápita menor (cerca de la mitad) comparado con IMSS e ISSSTE.

Las ventajas y los beneficios del impuesto a la riqueza han sido documentados ya por distintos sectores (por organismos de cooperación internacional, bajo perspectivas regionales y por la academia), pero, como muchas otras cosas, la falta de voluntad política continúa siendo el principal obstáculo a vencer para lograr que las personas más ricas paguen lo justo alrededor del mundo.

Al respecto, uno de los argumentos en contra de este otro tipo de impuestos es que en caso de implementarse no tendrían ningún resultado positivo porque las personas multimillonarias tienen la posibilidad de ocultar su riqueza a lo largo del mundo. Sin embargo, nada impide que los gobiernos comiencen a coordinarse e implementar medidas en lo individual para evitar este fenómeno. Por ejemplo, antes de la crisis financiera de 2008, nadie imaginaba que los países más poderosos comenzaran a compartir información sobre las operaciones de las trasnacionales, ni mucho menos que Suiza o las Islas Caimán redujeran el tipo de información protegida por el secreto bancario. Hoy estas medidas son una realidad, y de hecho nuestro país ha adoptado distintas recomendaciones internacionales para combatir la evasión de impuestos.

En el caso de México un impuesto a la riqueza tendría pocas posibilidades de ser totalmente exitoso si, de entrada, las autoridades continúan siendo omisas en registrar los valores reales de las propiedades inmuebles o si no se implementa un registro nacional sobre las y los beneficiarios reales de activos financieros. Además, es sumamente importante que el INEGI y el SAT logren coordinarse para avanzar hacia un sistema que permita medir cuánta riqueza acumulan las personas de mayores recursos. Así, aunque esta administración ha apostado por combatir la evasión fiscal para mantener los ingresos fiscales más o menos estables, los esfuerzos serán insuficientes si no se comienzan a mirar qué otros impuestos podrían pagar quienes concentran el 34% de toda la riqueza nacional.

* El programa de justicia fiscal de @FundarMexico se enfoca en la construcción de propuestas de políticas fiscales con enfoque de derechos humanos y combate a las desigualdades.

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