“¡Mátalo a la verga!”: Tanto en la guerra como en el amor (no) todo se vale - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Res Pública
Por Fundar, Centro de Análisis e Investigación
Fundar es un Centro de Análisis e Investigación, es una institución plural, independiente, sin... Fundar es un Centro de Análisis e Investigación, es una institución plural, independiente, sin afiliación partidista y horizontal que busca avanzar hacia la democracia sustantiva. Fundar se dedica a la incidencia y monitoreo de políticas e instituciones públicas por medio de la investigación aplicada, la reflexión crítica y propositiva, la experimentación y la vinculación con actores civiles, sociales y gubernamentales. Síguelo en Twitter: @FundarMexico (Leer más)
“¡Mátalo a la verga!”: Tanto en la guerra como en el amor (no) todo se vale
Un Estado que siga creyendo que hay un valor en ser considerado democrático, no puede rendirse ante la falacia de que la criminalidad sólo puede ser combatida por medios criminales.
Por Humberto Francisco Guerrero Rosales
27 de agosto, 2020
Comparte

Esta semana se ha difundido ampliamente un video donde se aprecia una persecución por parte de elementos de las fuerzas armadas a presuntos integrantes de la delincuencia organizada que se trasladaban en tres camionetas tipo pick up. El video data del 3 de julio del presente año. De lo que se observa en el video, hay motivos fundados para creer que, en el contexto de la persecución, hubo un enfrentamiento armado donde ambos bandos abrieron fuego; sin embargo, llega un momento donde se observa que los elementos de las fuerzas armadas empiezan a ganar el control de la situación hasta superar claramente en posición y capacidad de fuego a un grupo de las personas perseguidas. A pesar del control obtenido y de escucharse que alguien de las mismas fuerzas armadas pide en varias ocasiones el cese al fuego, el personal militar mantiene abierto el fuego de manera constante, sin que hubiera ya fuego de respuesta por parte de las personas perseguidas. El personal militar se acerca a la camioneta y en ese momento se aprecia que una persona se mueve en el interior del vehículo, acto seguido uno de los militares grita “¡está vivo!”, a lo que otro militar replica “¡mátalo a la verga!”.

Aun cuando hay información que todavía es necesario esclarecer a partir de una investigación exhaustiva, independiente y conforme a estándares internacionales en materia de ejecuciones extrajudiciales, de la mera observación del video es posible afirmar que estamos frente a un acto abiertamente criminal, incluso si se le analizara bajo las reglas que regulan lo que coloquialmente llamamos “guerras”. Me explico: las normas de derecho que regulan las circunstancias bajo las cuales un agente estatal puede privar de la vida a una persona son distintas dependiendo de si se trata de un contexto de paz, o si se trata de un contexto de conflicto armado o guerra.

Las reglas jurídicas en tiempos de paz son mucho más estrictas porque la premisa de partida es que el uso de la fuerza letal es una medida extraordinaria y de último recurso frente a casos donde existe una amenaza real e inminente a la vida o integridad propias o de terceros. En el segundo supuesto (la guerra), la premisa básica es que el uso de la fuerza letal está permitido en lo general, siempre y cuando guarde una relación proporcional con el fin militar último que es la derrota del enemigo. Por lo anterior, en este último supuesto, el derecho es relativamente más laxo con los participantes en un conflicto al momento de decidir cuándo se puede privar de la vida. Pero aún siendo más laxo, el derecho de los conflictos armados tiene algunas reglas básicas, en este momento destaco tres: la primera, cuando se priva de la vida está prohibido causar sufrimiento superfluo o innecesario; la segunda, está prohibido atacar a personas que, por cualquier circunstancia, han quedado fuera de combate, y la tercera, la vigencia de estas prohibiciones no depende de la reciprocidad; es decir, la obligación de obedecer estas reglas subsiste aun cuando una o varias partes en el conflicto no respeten las misma reglas. Asimismo, la categoría de combatiente es dinámica, puede cambiar en el tiempo, todo depende del contexto. Una persona, aun siendo enemiga, no puede ser ejecutada cuando ha depuesto las armas por rendición, herida o enfermedad.

De las imágenes y sonido del video descrito, así como de información adicional que se ha dado conocer por los medios de comunicación, se desprenden motivos fundados para creer que al momento de tener controlada la situación, los elementos de las fuerzas armadas continuaron atacando a personas que ya no representaban una amenaza real e inminente a sus vidas o a la de terceros, ni se trataba de personas que pudieran seguir considerándose combatientes, por lo que su ejecución es una franca violación a las normas nacionales e internacionales que rigen el uso de la fuerza, sin ninguna circunstancia que, en primera instancia, pudiera atenuar su responsabilidad, en razón de que el Ejército mexicano se trata de un ejército profesional, el cual es capacitado continuamente en materia de derechos humanos y derecho internacional humanitario a través de órganos especializados como la Comisión Intersecretarial de Derecho Internacional Humanitario o el Centro de Capacitación en Derechos Humanos e Igualdad de Género de la SEDENA.

Muchas expresiones alrededor de este suceso son de aprobación y felicitación a la actuación del personal militar. Se afirma, por ejemplo, que esa es la manera en que se debe tratar a los delincuentes, ya que ellos hacen cosas peores. Las expresiones de aprobación a acontecimientos como linchamientos o ejecuciones “en caliente” por parte de la autoridad son perfectamente entendibles en un país donde las leyes y las instituciones han perdido su sentido como mecanismos para dar cierto orden a la vida. Hoy más que nunca existe una cantidad abrumadora de leyes que reconocen derechos o prohíben infinidad de conductas y, sin embargo, la justicia se ha vuelto una experiencia cada vez más lejana e inasequible para la gran mayoría de la población. En un país donde la impunidad ha sido la regla, acontecimientos como este se vuelven un asidero para no perder la esperanza en que existe alguna idea de lo justo. Sin embargo, un gobierno no puede ceder a la tentación de la autocomplacencia por el hecho de que haya quienes aprueben este tipo de acciones. Un Estado que siga creyendo que hay un valor en ser considerado un Estado democrático, no puede rendirse ante la falacia de que la criminalidad sólo puede ser combatida por medios criminales.

* Humberto Francisco Guerrero Rosales es coordinador del programa de Derechos Humanos y Lucha contra la Impunidad de @FundarMexico.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.