close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Res Pública
Por Fundar, Centro de Análisis e Investigación
Fundar es un Centro de Análisis e Investigación, es una institución plural, independiente, sin... Fundar es un Centro de Análisis e Investigación, es una institución plural, independiente, sin afiliación partidista y horizontal que busca avanzar hacia la democracia sustantiva. Fundar se dedica a la incidencia y monitoreo de políticas e instituciones públicas por medio de la investigación aplicada, la reflexión crítica y propositiva, la experimentación y la vinculación con actores civiles, sociales y gubernamentales. Síguelo en Twitter: @FundarMexico (Leer más)
Predicar con el ejemplo: el Legislativo y la rendición de cuentas
En Fundar compartimos el fundamento de rendición de cuentas y lo hemos dicho antes: conocer la situación patrimonial de las y los servidores públicos no es un asunto de morbo, sino de control ciudadano sobre los excesos potenciales del ejercicio de su mandato; específicamente para prevenir conflictos de intereses y detectar actividades de corrupción, sobre todo cualquier indicio de enriquecimiento súbito o fuera de proporción.
Por Fundar, Centro de Análisis e Investigación
28 de febrero, 2013
Comparte

Por: Guillermo Ávila

 

En los días pasados hubo dos ejemplos de la manera en que el Poder Legislativo ejerce su función de control sobre el Ejecutivo; es decir, la forma en que el gobierno rinde cuentas a las y los integrantes del Congreso, quienes tienen la facultad de hacerlo, precisamente, por su condición de representantes populares. Ambos casos son ilustrativos de la forma en que funciona el Legislativo actualmente en el sistema político mexicano.

Primer caso: tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados se presentaron dos puntos de acuerdo para solicitar al presidente y a los integrantes de su gabinete ampliar la información que proveyeron en las versiones públicas de sus declaraciones patrimoniales y, de esta forma, cumplir con el propósito de su publicación. En palabras del presidente: “dar confianza a una sociedad mexicana más plural, más informada y más participativa”. Ambos puntos de acuerdo son parte de la crítica pública generalizada que se hizo a los integrantes del Poder Ejecutivo por pretender como ejercicio de transparencia la presentación de esos documentos que expresan más bien opacidad.

En Fundar compartimos el fundamento de rendición de cuentas y lo hemos dicho antes: conocer la situación patrimonial de las y los servidores públicos no es un asunto de morbo, sino de control ciudadano sobre los excesos potenciales del ejercicio de su mandato; específicamente para prevenir conflictos de intereses y detectar actividades de corrupción, sobre todo cualquier indicio de enriquecimiento súbito o fuera de proporción. De la misma forma, pensamos que la obligación de hacer pública su situación patrimonial es de todos los servidores públicos, no sólo del Ejecutivo.

En 2011, intentamos obtener por diferentes medios —solicitudes de acceso a la información, recurso de revisión, juicio de amparo y derecho de petición— las declaraciones patrimoniales de las diputadas y los diputados federales de la legislatura pasada (LXI). En prácticamente todos los casos se negaron a entregarlas: obtuvimos 55 respuestas de 500 solicitudes y sólo tres fueron favorables.

Ejemplo dos: durante la comparecencia de las y los comisionados del IFAI ante las Comisiones unidas de Gobernación y Anticorrupción y participación ciudadana, el senador Pablo Escudero le preguntó a la comisionada María Elena Pérez-Jaén sobre el uso de recursos para los viajes de trabajo y los informes que deben entregar de los mismos. De nuevo, no discutimos el hecho porque está dentro de las facultades del Congreso mexicano, que puede llamar a cuentas a cualquier servidor público sobre los asuntos que se considere necesario para tener información acerca de su desempeño y de sus actividades y, entonces, poder evaluarlo.

De igual forma, estamos de acuerdo con la importancia de conocer los criterios y las prácticas de ejecución del gasto de los organismos de gobierno. Sin embargo, dado el énfasis en el tema, no quedan claras las razones por las que el mismo Senado no reparte sus esfuerzos por fortalecer la transparencia y la rendición de cuentas también hacia adentro: su política de transparencia en el gasto es, por decirlo de alguna forma, insuficiente, como se explica en el Índice Latinoamericano de Transparencia Legislativa. Todos los legisladores están obligados a presentar un informe después de cada viaje, ya sea dentro o fuera del país, pero no se entregan en tiempo y forma. Además, en el Senado no hay criterios específicos para su integración, se trata únicamente de reportes sin informes de gasto de viáticos y, principalmente, no hay sanciones en caso de no presentarlos.

A partir del periodo de transición democrática, hablamos de que el Poder Legislativo ha desempeñado, progresivamente, el rol que le toca en un sistema democrático de separación y equilibrio de poderes. Esto significa que no hay preponderancia ni dominación de un Poder sobre el otro y que funcionan de manera independiente. Hace falta, sin embargo, que ese desempeño se acompañe de políticas y conductas que también se apeguen a esos fundamentos democráticos que se proclaman y defienden en público.

 

*Guillermo Ávila, investigador del área de Transparencia y Rendición de cuentas de Fundar.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.