Chango-selfie y los mono-polios culturales - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Riguroso Remix
Por Antonio Martínez
Bloguero. Estudió derecho pero quería ser cocinero, soñaba con ser artista y es defensor de De... Bloguero. Estudió derecho pero quería ser cocinero, soñaba con ser artista y es defensor de Derechos Humanos, cronista de su época aunque la época se equivoque. Hace todo al mismo tiempo. (Leer más)
Chango-selfie y los mono-polios culturales
La realidad es que estamos entrenados a pensar que toda producción creativa le pertenece a alguien.
Por Antonio Martínez
15 de agosto, 2014
Comparte

Hace unos días leímos una noticia más o menos jocosa: un mono en Indonesia tomó la cámara del fotógrafo David Slater y se hizo un autorretrato. El hecho no ocurrió la semana pasada sino hace un par de años, en el 2011, cuando Slater se encontraba de viaje y al descuidar su equipo resultó en la famosa “selfie”. La noticia salió a la luz con el nuevo reporte de transparencia de Wikimedia, en dicho reporte informan sobre las peticiones de retiro de fotos y artículos de la gran base de información de Wikipedia. El reportero Matthew Sparks del periódico inglés The Telegraph, quien escribió la nota del tema del macaco, cometió una imprecisión mayúscula: afirmó que Wikimedia en su reporte decía que los derechos de propiedad intelectual los poseía el mono, esto es falso (ya que en el reporte se dice que NADIE tiene los derechos sobre la foto), pero desató una discusión importante al respecto.

Selfi mono ok

La primera es sobre a quién le pertenecen los derechos de autor de la foto. La respuesta es: a nadie. La fotografía pertenece al dominio público. Sin embargo existen algunos matices a considerar, primero hacer una distinción entre la propiedad de la foto y el copyright de la misma; la propiedad pertenece ya sea a Slater o a la agencia Cater News que lo representa. El copyright (es decir, la capacidad de monopolio individual para lucrar con un trabajo creativo) no le pertenece a ninguno de los dos. Como Slater declaró en aquél entonces, la cámara fue robada por los monos que dispararon muchas tomas, entre ellas la de la famosa sonrisa. Esto es importante por la presunción de copyright del trabajo.

En las reglas de la oficina de copyright en EUA, la sección 503.03 (a) establece que no puede reclamarse el derecho de autor de obras no creadas por humanos: “Para tener derecho al registro de derechos de autor, una obra debe ser el producto de la autoría humana. Obras producidas por procedimientos mecánicos o por selección al azar y sin ninguna contribución de un autor humano no son registrables”. Para la ley en Indonesia, el reclamo es sobre obras hechas por una persona o varias personas y finalmente en el Reino Unido, país de la agencia de noticias y donde pudiese haber un juicio, el caso resulta similar.

Dicho lo anterior, resulta absurdo que el fotógrafo o su representante intenten reclamar derechos de propiedad intelectual sobre la fotografía. Pero quizá no se trate de malicia de su parte, la realidad es que estamos entrenados a pensar que toda producción creativa le pertenece a alguien. Probablemente la causa de esta mecánica de pensamiento se encuentre en que la única voz que se escucha para discutir el problema de la propiedad intelectual es la de los monopolios culturales, televisión, radio y prensa; éstas sólo reproducen una cara de la moneda. Este discurso, desde luego, tiene peligrosos efectos en la cultura al no reconocer ésta como un bien común (digamos, perteneciente al terreno de lo público) sino como un bien privado.

La era digital nos presenta nuevo retos al respecto. Por un lado, internet ha desmantelado en buena medida la idea de monopolio cultural en la que descansa la cultura del siglo XX y, por el otro, es usado de manera abusiva por los gobiernos para cancelar la posibilidad de más y mejor acceso a bienes culturales.

 

@antoniomarvel

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.