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Riguroso Remix
Por Antonio Martínez
Bloguero. Estudió derecho pero quería ser cocinero, soñaba con ser artista y es defensor de De... Bloguero. Estudió derecho pero quería ser cocinero, soñaba con ser artista y es defensor de Derechos Humanos, cronista de su época aunque la época se equivoque. Hace todo al mismo tiempo. (Leer más)
El estado de León y el copyright
Este miércoles 29, el video en el que el presidente Enrique Peña Nieto declara estados a las ciudades de Lagos de Moreno y León, se volvió viral acarreando un sinfín de burlas al mandatario. ¿La reacción? Reclamar derechos de autor y dejar el video fuera de línea. El copyright se ha convertido en una herramienta recurrente para callar discursos y no, como dicen, para dar incentivos a los creadores.
Por Antonio Martínez
30 de abril, 2015
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El copyright también es censura. El mes pasado, el primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ordenó bloquear Youtube por completo en su país. La nota dio la vuelta al mundo y la presión exterior logró revertir la decisión; Turquía tiene un récord negativo en censurar las redes sociales. A nivel legislativo, por ejemplo, la ley permite la censura total por mofarse de los actores políticos.

Erdogan se vio envuelto en un pequeño escándalo que incluía algunas de sus llamadas telefónicas y que fueron publicadas en Youtube. En lugar de censurar todo el sitio, acudió a las leyes de copyright. Los audios de sus llamadas fueron retirados por copyright. Es de destacarse que haya sido esta figura la usada para censurar. ¿Por qué? Porque se ha convertido en una herramienta recurrente para callar discursos y no, como dicen, para dar incentivos a los creadores.

No sólo en países autoritarios como Turquía sucede esto. Recientemente el video de lanzamiento del candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos, Rand Paul, fue retirado por infringir copyright. Jhon McCain también fue víctima de esto y en la última elección presidencial en EUA, a Mitt Romney le fue retirado un video que mostraba a Barack Obama cantando una canción de Al Green. En todos los casos, las abusivas leyes de copyright sirvieron para censurar, sin necesidad de juicios o ponderación de derechos, discursos políticos que nada tienen que ver con violentar el derechos de ningún autor.

En México, esta práctica cada vez se vuelve más común y peligrosa. El primer registro al respecto fue en Guadalajara cuando el gobierno de Jalisco retiró un video de la ONG Ciudad para Todos en donde criticaban el proyecto de la “vía express” (un segundo piso tapatío). En el video se mostraban imágenes del promocional gubernamental y entrevistas a expertos urbanistas mundiales que criticaban dicha política pública. Poco a poco, el cabildeo a favor de leyes que permitan estos abusos gana terreno. Esto es, además, relativamente fácil dadas las “puertas giratorias” del sector; por ejemplo, Gilda González fungió durante muchos años como autoridad en el Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI) y, al salir, inmediatamente se pasó del otro lado de su escritorio: ahora dirige la Asociación Mexicana de Productores de Fonogramas. Son quienes buscan leyes abusivas quienes al mismo tiempo regulan y cabildean al respecto.

México se encuentra en procesos de “armonización legal” en la materia. Recientemente con las negociaciones del TPP se conoce que un cúmulo de reformas en la materia de copyright vendrán a nuestro país. Los efectos pueden ser agravantes en un país de por sí desigual y con un sistema político oligopólico; por ejemplo, se ha analizado el efecto en el acceso a la salud dados los castigos a los productores genéricos. Como sucede con este tipo de políticas multilaterales, se benefician los grandes corporativos y se condena a la extracción y desigualdad al resto.

Si bien aquellos efectos son preocupantes a gran escala, la idea de que se puede usar el copyright como censura es más inmediata y práctica como forma de silenciar lo incómodo. El día de ayer, el video en el que el presidente Enrique Peña Nieto declara estados a las ciudades de Lagos de Moreno y León, se volvió viral acarreando un sinfín de burlas al mandatario. ¿La reacción? Reclamar derechos de autor y dejar el video fuera de línea.

En primera resulta absurda la petición. ¿Exactamente sobre qué tiene derechos? ¿Acaso “estado de lagos de moreno” y “estado de león” son frases registradas? Lo dudo. La Corte Interamericana de Derechos Humanos se ha pronunciado porque los funcionarios públicos lo son las 24 horas, particularmente el Presidente; no sólo eso, sino que el umbral de escrutinio es mucho mayor que el de cualquier persona por tratarse de una figura pública que detenta el poder público y por lo tanto debe ser sujeta de escrutinio público. Por otro lado, la misma Corte ha sentado el estándar de que el discurso político se trata de uno especialmente protegido; esto es, las excepciones de censura son mayores cuando el discurso se inscribe en los términos del campo de la política. De esta manera la fórmula no sale: el presidente, sujeto de escrutinio público, dice un discurso público en un acto público y es publicado y reproducido con el ánimo de hacer un discurso político alrededor de éste. No hay nada de copyright que reclamar.

El copyright es un monopolio que el Estado entrega a los privados para lucrar con su creación. A menos que el presidente se piense como un privado y su actuación pública como un monopolio privado a proteger, aquí no hay nada que reclamar.

 

@antoniomarvel

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