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Riguroso Remix
Por Antonio Martínez
Bloguero. Estudió derecho pero quería ser cocinero, soñaba con ser artista y es defensor de De... Bloguero. Estudió derecho pero quería ser cocinero, soñaba con ser artista y es defensor de Derechos Humanos, cronista de su época aunque la época se equivoque. Hace todo al mismo tiempo. (Leer más)
Vivir con el salario mínimo en el DF
Decidí hacer el ejercicio de vivir tres días con 67.29 pesos, equivalente al salario mínimo en el DF, para intentar imaginar cómo le hacen las 350 mil personas que ganan el mínimo o menos en esta ciudad. Acá les presento el resultado.
Por Antonio Martínez
20 de agosto, 2014
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Hace unos días conversando con una amiga, ella insistía en que nadie gana el salario mínimo y que subirlo generaría inflación lo cuál sería un tanto desastroso para la economía en general. Mi amiga, como yo, no es economista, sin embargo los medios se han encargado de dar un poco más de micrófono a estos argumentos, los de mi amiga, que a otros que precisamente dicen lo contrario. Le propuse hacer el ejercicio de vivir un par de días con el salario mínimo.

Su respuesta fue que se trataba de una tontería porque comenzábamos con ventajas que más bien pertenecen a los más privilegiados, digamos que a ese 10% de hogares que concentran el 35% del ingreso en el país (ENIGH, 2012) y no a las condiciones de los 50% de los hogares más pobres que apenas concentran el 20% de los ingresos. Mi amiga tiene razón en esto último, aunque se equivoca en pensar que nadie gana el mínimo, pues de acuerdo a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, 350 mil personas ganan el mínimo o menos en el Distrito Federal.

Decidí hacer el ejercicio por algunos días. El salario mínimo en el DF está tasado en 67.29 pesos, así que debí calcular mis gastos en función a ese ingreso. El ejercicio tiene muchas desventajas, por ejemplo que soy un hombre soltero y por lo tanto en mis gastos no tengo que pensar en mis dependientes económicos. El primer día probé simulando a que volvía a trabajar en un lugar a 16 kilómetros de mi casa, en la colonia fuentes del pedregal, de tal forma que mi trayecto era el siguiente: caminar al metro Tacubaya, tomar por 5 pesos el metro hasta Barranca del Muerto, caminar al otro lado del periférico y con otros 5 pesos tomar un autobús que me dejaba en la esquina del trabajo.

El desayuno, proporcionado en las instalaciones de trabajo, cuesta a los trabajadores 17 pesos, para la hora de la comida no hay muchas opciones, unas quesadillas a la vuelta, unos tacos de canasta en frente y todo lo demás se descarta (sospecho que entre más infraestructura para coches, menos opciones para pobres); opté por comerme 30 pesos de tacos de canasta. Para la noche, cuando se cumplían mis 8 horas de jornada laboral me encontré con mi falla: no podía regresar por la opción más segura porque no me alcanzaba; esta opción es tomar por 5 pesos un camión hasta perisur y después por 6 pesos tomar el metrobús hasta Nuevo León. Así que repetí el camión con el metro para después caminar 8 cuadras a mi casa.

Evidentemente el primer día fallé, me gasté todo apenas en transporte y comida (sin cenar). El segundo día intenté hacerlo en el diámetro de la isla que forman las colonias roma-condesa-escandón (como lo digo en otro post vivo y trabajo en la zona). El transporte no fue problema, todo lo hice caminando, a propósito descarté usar la ecobici en tanto que, ganando el mínimo, difícilmente podría juntar 400 pesos de inscripción más anualidad. Desayuné en casa, un huevo (de 18 huevos por 27.30 pesos en el mercado de mi colonia) lo que representaba apenas un peso con cincuenta centavos si diario sólo consumo un huevo. La comida en la zona fue un poco más problemática, si no encontraba al de los tacos de canasta, la cuenta más barata en la roma-condesa por una comida, ronda los 45 pesos. Volví al mercado de la Escandón y por 35 pesos pude comer. Para la noche intenté ir al cine y no hubo manera así que volví a casa y preferí no cenar nada.

Para el tercer día tenía los 67 del salario mínimo más los 3.50 que me habían sobrado del día anterior. La historia fue más o menos la misma, para comer y nada más. Al final vi que no podría pagar las cuentas de teléfono, gas y luz (no tengo tv, así que no tengo cable o algún otro servicio); mucho menos una renta en mi zona, tendría que mudarme, por ejemplo de trabajar cerca del Ajusco como en el primer caso, a algún lugar entre Xochimilco y San Andrés Totoltepec. De trabajar en la isla roma-condesa-escandón, como los otros días tendría que mudarme a la colonia Guerrero, Morelos, Esperanza o Paulino Navarro.

La conclusión es que el salario mínimo no alcanza. Como los economistas Luis Munguía, Luis Monroy o Gerardo Esquivel han argumentado, no sólo se trata de un debate mezquino de quienes se niegan a la alza en el salario sino que no necesariamente está sustentada la postura de la oposición: no es claro que generaría inflación ni tampoco que la productividad lo determine. Además habría que agregar que los trabajadores han perdido poder de negociación en sus salarios y que de hecho los nuevos esquemas laborales productos de la reforma en la materia atrofia la capacidad de organización laboral.

No obstante, la Constitución le confiere ciertas bondades al salario, a saber: los salarios mínimos generales deberán ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de los hijos.

La distancia entre el salario mínimo general y sus objetivos son abismales. Si la Constitución norma el régimen de lo público, esto se traduce en obligaciones específicas del Estado para garantizar de manera estructural y material que se cumplan los fines de salario a través de: aumentarlo, brindar mayor capacidad de organización a los trabajadores, generar mecanismos de representación laboral independientes y más democráticos, etc. Sospecho que los gobiernos prefieren gastar en compensaciones vía programas sociales que en salario; lo primero les garantiza “rentabilidad electoral”, lo segundo probablemente lo contrario.

 

@antoniomarvel

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