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Ruta Crítica
Por Ernesto López Portillo
Secretario Técnico del Foro Mexicano para la Seguridad Democrática de la Ibero, Ciudad de Méxi... Secretario Técnico del Foro Mexicano para la Seguridad Democrática de la Ibero, Ciudad de México. Fundó y dirigió el Instituto para la Seguridad y la Democracia -Insyde- (2003-2016). Ashoka Fellow. (Leer más)
¿Cómo lograr la prevención sostenida de las violencias?
De acuerdo con Alejandra Mohor, socióloga con 15 años de investigación en prevención de las violencias, la inseguridad es “un riesgo para la democracia”.
Por Ernesto López Portillo
11 de marzo, 2019
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Mi tercera conversación en esta travesía por América Latina es con Alejandra Mohor, socióloga nacida en Chile y que por más de 15 años se ha dedicado a la investigación y la promoción de mejoras en materia policial y en prevención de las violencias, coordinando estudios e intervenciones en diversos países de la región.

Le pregunté cómo lograr impactos sostenidos a través de la prevención de las violencias y me regaló una conversación que enseña la maduración de quien ha ido y venido experimentando y aprendiendo. Me regaló una mirada crítica y honesta volcada en la comprensión sensible de lo que pasa en los territorios. Acompáñenme a la conversación.

Alejandra comienza dejando en claro su preocupación por la inseguridad como “un riesgo para la democracia”. En perspectiva regional, elabora una severa crítica respecto al contexto político: “nuestros pueblos no son capaces de ver que la inseguridad tiene que ver con los regímenes autoritarios”. Así, de entrada, enseña total certeza respecto a la relación intrínseca entre la seguridad propia de una democracia y el ejercicio de los derechos. “La mayoría es temerosa de ejercer una ciudadanía saludable”, sostiene. El alcance de su postura es enorme: el campo fértil para que la inseguridad y los regímenes autoritarios se retroalimenten es una ciudadanía débil, infiero.

Con ese parámetro entramos a su reflexión sobre la prevención de las violencias. Y viene de entrada un nuevo cuestionamiento, en este caso, a uno de los enfoques más aceptados: el epidemiológico. “Trabajar en el enfoque epidemiológico en prevención ha ayudado, pero también ha cerrado oportunidades porque nos hemos centrado en las carencias, en los factores de riesgo”.

El giro que propone la experta es llevar el enfoque desde la mirada en los riesgos hacia otra centrada “en las fortalezas de las comunidades, que pueden estar dañadas, dispersas, ocultas, pero están ahí”. Y puntualiza: “la vuelta de tuerca que debemos hacer es hacia los factores protectores”.

La prevención moderna y con impactos sostenibles se soporta, según Mohor, en el verbo “promover”. Promover, por ejemplo, “acciones comunitarias que le devuelvan a la comunidad las herramientas de confianza”. Construir desde el ángulo de las herramientas de confianza que están ahí en los territorios concretos y con determinadas historias, enseña nuevas oportunidades. A modo de ejemplo, Alejandra refiere un extraordinario ejercicio peruano de colaboración entre la policía y las comunidades, historia que quedó retratada en el libro Héroes anónimos. La historia de las juntas vecinales en El Perú (Instituto de Defensa Legal, 2018).

Si vamos a fondo en este enfoque de factores protectores, afirma, podemos por ejemplo reemplazar las miradas que marginan a las y los jóvenes, para hacer exactamente lo contrario: integrarlos.

Escuchémosla: “Se trata de fortalecer los vínculos comunitarios; reconocer al diferente, al otro que también es un sujeto de derechos. Nos hemos olvidado de la seguridad de los derechos. La desarticulación comunitaria ha avanzado y tenemos a un Estado que no se hace presente desde la perspectiva de la seguridad de los derechos. Todo esto puesto en un contexto de lógicas de mercado que fomentan la competencia y marginan; de ahí que cada quien debe hacer lo que sea para proveerse la seguridad. Es algo así como un Estado de naturaleza moderna”.

La alternativa es concreta: “La clave está en las estrategias de resolución pacífica de conflictos, recuperando la capacidad de diálogo y de negociación y la tolerancia; parece que hemos probado muy poco de esto en América Latina”. Y se pregunta: “¿cómo se degradaron los barrios? Ahí está la pérdida de las capacidades de negociación, de mediación a través de medios no judiciales y no violentas para resolver los conflictos”.

La discusión respecto a la necesidad del fortalecimiento local pocas veces es tan precisa: “No se ha logrado capturar qué implica involucrar a la comunidad en la recuperación de su territorio. Debemos entonces invertir en el aprendizaje para la coproducción de las conductas deseadas. Y la sostenibilidad pasa por cuán arraigadas se hacen las transformaciones. Quienes habitan el territorio son los que hacen perdurar los cambios. Por ejemplo, si construyo una unidad de mediación parece que resuelvo en lo inmediato, luego se retira el proyecto y a la gente se le olvida. Lo que se deben lograr son cambios culturales propios y eso implica entender de donde viene la comunidad. Buscar, no la solución modelo, sino la solución desde esa comunidad y para esa comunidad”.

La conversación termina con la invitación de Alejandra a conocer el reporte denominado Asesoría metodológica para la generación de un marco de acción de diseño de una política transversal de prevención del delito y convivencia (Universidad de Chile, 2017), mismo que ella y Diego Piñol coordinaron, orientado a proveer herramientas para facilitar la auténtica implantación transversal del enfoque preventivo en los diversos componentes de una política de seguridad ciudadana integral. Leí el documento y me ha parecido extraordinario.

Vaya lección la que Mohor nos deja: es en las personas y en sus comunidades donde están las oportunidades para la prevención sostenible y lo que muchas veces falta son los enfoques que hagan posible entenderlo y aprovecharlo. La prevención moderna se conjuga con el verbo “promover” y el horizonte de sentido es perder el temor a ejercer una “ciudadanía saludable”. Yo buscaba respuestas sobre la moderna prevención y encontré eso y mucho más. ¿Lo disfrutaron tanto como yo?

 

@ErnestoLPV

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