De lo invisible a lo visible: la trata de personas en México - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Seguridad 180°
Por Insyde
El Instituto para la Seguridad y la Democracia (Insyde) es una organización con una década de t... El Instituto para la Seguridad y la Democracia (Insyde) es una organización con una década de trabajo en el diseño de soluciones para ejercer a plenitud el derecho humano a la seguridad. Buscamos el cambio de paradigma de seguridad pública a una seguridad ciudadana con el involucramiento de instituciones, organizaciones y sociedad. Reforma policial democrática, migración y derechos humanos, violencia y medios de comunicación, nuestros temas. (Leer más)
De lo invisible a lo visible: la trata de personas en México
La trata de personas con fines de explotación sexual conlleva un fuerte componente de violencia de género, pues el 70% de sus víctimas son mujeres y niñas, según el  Informe Mundial sobre la Trata de Personas UNODC.
Por Raquel Caspi Miller y Mayra Hernández Figueroa
28 de septiembre, 2021
Comparte

La trata de personas es un fenómeno mundial, un delito atroz y una de las violaciones que más lacera los derechos humanos en la actualidad. Es la comercialización de seres humanos, conocido actualmente como “esclavitud moderna”.

La compra-venta y explotación de las personas niega rotundamente el desarrollo humano. El Informe sobre Desarrollo Humano 2016 (PNUD, 2016), subraya las libertades humanas como una dimensión universal del desarrollo humano y destaca que ésta es posible para todas y todos. Asimismo, señala que existen grupos de personas que siguen sin satisfacer sus necesidades básicas y presentan obstáculos para superarlas, haciéndolas más vulnerables. En este sentido, el mencionado Informe indica que la reorientación de las políticas y una reforma de la gobernanza mundial, ayudaría a alcanzar el desarrollo humano para todas y todos.

En México se observa que las modalidades de trata más recurrentes son las que tienen fines sexuales y laborales. La explotación sexual es la modalidad más conocida y normalizada.  De cada diez personas en condición de prostitución, solo una está por decisión propia, según el Informe Mundial sobre la Trata de Personas de UNODC. La modalidad preponderante de este delito es la explotación sexual, sin embargo existen otras modalidades como lo son el reclutamiento de menores de edad para actividades delictivas, condición de siervo, mendicidad forzada, adopciones ilegales y tráfico de órganos. Los propósitos, fines y modalidades de la trata son muchos. El Protocolo de Palermo plantea diversas modalidades ya, aunque las definiciones de ciertos conceptos suelen ser más técnicos y poco explícitos. Ello ha ocasionado dificultades para identificar situaciones de trata de manera adecuada, así como dificultades en perseguir el delito y atender sus víctimas (CNDH, 2019; UNODC, 2014; OIM, 2012).

En muchos países en vías de desarrollo, así como en segmentos vulnerables de los países desarrollados, muchos niños y mujeres son engañados con promesas de una mejor vida para dejar sus hogares y, sin saberlo, convertirse en víctimas de las modalidades referidas. Es común que las víctimas reciban documentos falsos y por medio de redes organizadas sean transportados a los lugares en donde se ven sometidos a explotación sexual, donde son permanentemente amenazados y sujetos a condiciones inhumanas.  La explotación sexual se produce tanto en contextos que abarcan la explotación sexual comercial infantil, así como en los que abarcan a los adultos que se dedican a un acto de sexo comercial debido a la fuerza, el fraude o la coacción.

La trata de personas se recrudece cuando las víctimas son las mujeres, jóvenes y niñas. Se atenta duramente contra su integridad, dignidad y libertad. Es evidente que la violencia de género en el país se ha ido recrudeciendo, tras ella prevalece una cultura machista, profundamente normalizada y extendida que ha hecho crecer la trata de personas, al igual que las violencias, la inseguridad y el crimen. Como ya lo definió la ONU en 1993, la violencia de género es “todo acto de violencia basada en la pertenencia al sexo femenino, que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se produce en la vida pública como en la vida privada”.  Ahí se asienta el delito y jugoso negocio de explotar, comercializar y usar como moneda de cambio a las mujeres mismas. La trata de personas con fines de explotación sexual conlleva un fuerte componente de violencia de género, pues la inmensa mayoría (70%) de sus víctimas son mujeres y niñas, según el  Informe Mundial sobre la Trata de Personas UNODC (2020).

En el caso de la migración femenina latinoamericana, la violencia contra las mujeres se exacerba en sus países de origen y las pobreza las empuja a salir en busca de algún empleo que les permita mejorar sus condiciones de vida y las de sus familias, otras salen huyendo de la violencia.  En estos escenarios, el vínculo entre la migración y la trata de personas opera en doble sentido.  Las mujeres que deciden migrar por sus condiciones de pobreza, de falta de oportunidades o por la violencia extrema que viven en sus territorios, suelen ser vulnerables ante distintas formas de engaño que comúnmente utilizan los enganchadores y corren el riesgo de caer en las redes de trata en algún punto de su trayecto, ya sea en lugares de tránsito o en sociedades receptoras.   

De acuerdo a los datos obtenidos por la Comisión Unidos contra la Trata (Comisión Unidos vs Trata), las ciudades en México que cuentan con refugios para víctimas sobrevivienes de trata de personas: Baja California, Colima, Ciudad de México, Chiapas, Estado de México, Puebla, Oaxaca y Tlaxcala.  Las que tienen convenio con otros refugios son: Coahuila, Michoacán, Morelos, y Tabasco. Las entidades federativas en México que no cuentan con refugios son: Aguascalientes, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Durango, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, San Luís Potosí, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Veracruz, Yucatán y Zacatecas. En un país con 32 estados, tan solo 8 cuentan con refugios.  Este dato, de cierta forma invisible ante aquel que no lo investiga, es también una evidencia del incumplimiento del Estado respecto a su obligación de prevenir, reprimir y sancionar este delito y, lo más importante, su incapacidad para garantizar el derecho de las personas a restaurar su vida después de ser rescatadas o rescatados.

La trata de personas es esclavitud en pleno siglo XXI y será prácticamente imposible ver prosperar a cualquier nación mientras se tolera el no respeto a los derechos humanos de las personas que están siendo víctimas de este delito. Tiene que comenzar el fin de una visión en la cual los seres humanos ven a los otros como mercancía humana. Es una realidad del capitalismo, si no existe la demanda, no existiría la oferta. Si no existieran clientes, la trata de personas no sería una de las tres actividades delictivas más rentables mundialmente, siendo superada por el narcotráfico y el tráfico de armas Informe Mundial sobre la Trata de Personas UNODC.

El 57.3% de la población mexicana es vulnerable a la trata de personas según el Global Index Slavery. Por ello, es imprescindible que el Estado garantice seguridad y prevención a la población vulnerable de este delito. Como sociedad podemos ayudar a concientizar a nuestro círculo cercano, a nuestra comunidad. Podemos comenzar a hablar de este delito e informar para poder prevenir. Al atacarse desde la prevención, la denuncia y la información, el delito de la trata de personas puede dar un giro importante. La información es una manera de blindar a la ciudadania para que con herramientas logre reconocer la trata de personas y que la cultura de la denuncia sea una manera de poder detener las cifras y evitar que el delito siga en crecimiento. Es imprescindible promover cambios que fomenten una cultura de paz desde la educación, información y sensibilización.

Alzar la voz será siempre nuestra manera de seguir visibilizando esta problemática. Una manera de seguir luchando por las y los seres humanos que el día de hoy no pueden, que hoy no están, que hoy nos faltan. De esta lucha surge el libro La Estrella de Luna de Raquel Caspi Miller (2021), del cual el 100 % de las regalías están destinadas a los refugios en México para los y las víctimas supervivientes de la trata de personas.Es una obra de no ficción, protagonizada por Luna y Estrella. Ambas fueron vendidas y esclavizadas. Luna a los 14 años es raptada al salir de la fiesta anual de su pueblo en Tepetlixpa, Estado de México, mientras Estrella es vendida por su padre en Veracruz, a cambio de un kilo de marihuana, un kilo de cocaína y una botella de tequila. La historia, reconstruida por la psicóloga Caspi gracias a las declaraciones ministeriales, testimonios registrados, entrevistas y sesiones terapéuticas autorizadas de Luna, ahonda en el mundo de la trata de personas, con la finalidad de informar y prevenir y, sobre todo, de darle fuerza a lucha de familiares de víctimas que hoy claman: “Somos y siempre seremos el grito de [email protected] que ya no están”.

Es una historia desgarradora, pero real, que se enfoca en el heroísmo de una adolescente que muestra en carne propia lo que es la resiliencia y el valor, haciendo énfasis en la humanidad compartida y en la esperanza de que esta realidad puede cambiar. Luna escapa de este infierno dos veces, la primera, va con una patrulla con dos policías a pedir auxilio y es llevada directamente de regreso con su madrota. La segunda, en la cual a lo largo de dos días recibe ayuda de extraños, logra llegar con éxito a casa, y junto con sus familiares y las autoridades, arma un operativo y regresa por las demás niñas secuestradas y explotadas, incluida su prima.

La Estrella de Luna es justamente una herramienta para prevenir, sensibilizar e informar sobre este delito “invisible” que es la trata de personas. De igual forma evidencia la necesidad de generar conocimiento sobre este creciente delito y sobre los contextos y dinámicas de riesgo en donde se sucede. Ello es vital para diseñar estrategias plausible para contener la trata desde una visión multidisciplinar, que al vincularse con las historias reales narradas en este libro y otras muchas más, la ciudadanía se conecte con su humanidad y logre ser parte del cambio que necesita este país y el mundo.

* Raquel Caspi Miller es escritora, autora de La Estrella de Luna. Licenciada en Comunicación Humana, Maestra en Psicología Transpersonal, Diplomada en Trata de Personas por la asociación civil Fin de La Esclavitud y Doctorante en Desarrollo Humano por la Universidad Antropológica de Guadalajara. Mayra Hernández Figueroa (@mayrahdez) es fundadora de Back Home (@mx_back), activista contra la trata de personas y desaparición, consejera ciudadana de Seguridad del Estado de Jalisco y del Consejo Estatal del Comité Coordinador del Sistema Estatal de Búsqueda; Premio Mujer Tec 2021 .

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.