close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Seguridad 180°
Por Insyde
El Instituto para la Seguridad y la Democracia (Insyde) es una organización con una década de t... El Instituto para la Seguridad y la Democracia (Insyde) es una organización con una década de trabajo en el diseño de soluciones para ejercer a plenitud el derecho humano a la seguridad. Buscamos el cambio de paradigma de seguridad pública a una seguridad ciudadana con el involucramiento de instituciones, organizaciones y sociedad. Reforma policial democrática, migración y derechos humanos, violencia y medios de comunicación, nuestros temas. (Leer más)
El Modelo Nacional de Policía y Justicia Cívica
¿El Modelo Nacional verdaderamente sienta las bases para la construcción de una policía confiable, próxima al ciudadano y con funciones preponderantemente preventivas?
Por Insyde
22 de julio, 2019
Comparte

Considerar el crimen como todo el ser y todo el fin

de la misión policial es enviarlos a que persigan

un sueño imposible quijotesco.

Reiner, 2012

 

La policía moderna, entendida como aquella integrada por ciudadanos uniformados, remunerados, con el objetivo de conservar el orden público a través de la prevención, surge en Europa en los primeros años del siglo XIX. Con el paso de los años, su naturaleza fue migrando hacia una de tipo reactivo, coercitivo y punitivo. Hoy, las policías –dentro de un estado democrático– intentan recuperar su quintaesencia: mantener el orden a través de la prevención. México se encuentra en este proceso, sin embargo, el ambiente político no es benévolo. Hoy nos enfrentamos nuevamente, como cada seis años, a un proceso de reinvención del sistema de seguridad pública y, por consiguiente, de la policía.

Prueba de ello es el Modelo Nacional de Policía y Justicia Cívica, recientemente aprobado por el Consejo Nacional de Seguridad Pública, el cual surge con el objetivo de fortalecer a las policías municipales y estatales para la reducción de la incidencia delictiva, fortalecer la investigación criminal, mejorar la percepción de seguridad e incrementar la confianza en las instituciones policiales.

Dejando de lado las distintas inconsistencias de sintaxis (lamentables por tratarse de un documento oficial) que presenta el Modelo Nacional, consideramos oportuno preguntarnos si el Modelo Nacional verdaderamente sienta las bases para la construcción de una policía confiable, próxima al ciudadano y con funciones preponderantemente preventivas. Para ello, proponemos algunos puntos de análisis.

Dentro del ámbito del gobierno y, en particular, el de la seguridad, se ha recurrido con cierta frecuencia al empleo de la palabra “modelo” para nombrar “algo” a seguir o tomar como referencia. Sin embargo, en muchos de esos casos se desconoce su significado y, sobre todo, los alcances y límites que implica la construcción y desarrollo de un modelo; quizá de ahí la razón por la cual los modelos, en el ámbito de la seguridad, fracasan reiteradamente. Los modelos son indispensables para describir, comprender, explicar y predecir los acontecimientos, hechos, fenómenos o situaciones que suceden en los diferentes ámbitos de lo real (Carvajal, 2002). De esta manera el diseño de un modelo exige, en primer término, la formulación de conceptos a través de los cuales se reflejen las propiedades fundamentales de los objetos y de los fenómenos, así como sus relaciones internas (Cruz, 2000). Esto con el fin de tener claridad y precisión durante su implementación.

La policía de proximidad se ha convertido hoy en apuesta especial para muchas policías en el mundo a fin de recobrar la confianza ciudadana y regresar a los principios de la policía: la prevención. Distintos municipios en México han realizado esfuerzos significativos por implementar el modelo de policía de proximidad (español-francés) o bien el modelo de policía comunitaria (anglosajón). Sin embargo, no existe evidencia suficiente que permita identificar resultados o algún impacto favorable dentro o fuera de la organización policial. Aunque el Modelo Nacional integra el modelo de policía de proximidad como una de sus estrategias, éste carece de un marco conceptual o descriptivo que permita identificar sus elementos constitutivos, los objetivos y sus alcances.

La falta de definición de un modelo de proximidad en México, entendido éste como una filosofía organizacional, que incorpore elementos sustanciales tales como la descentralización para la toma de decisiones, la vinculación con la comunidad, la transparencia y la rendición de cuentas, ha incidido considerablemente en su buen desarrollo. Si no se logra un cambio organizacional que promueva la filosofía de proximidad, difícilmente la policía podrá llevar a cabo otras funciones, como la de investigación, tal y como lo propone el Modelo Nacional. Parte del éxito de la policía de proximidad está centrado justo en el cambio organizacional, es decir, que toda la organización policial adopte y trabaje bajo esta filosofía. De ahí también el error del Modelo Nacional de “separar” o clasificar a la policía municipal en “reactiva” y de “proximidad”, cuando toda la organización debe ser esencialmente próxima al ciudadano y sus problemas; y solo, en situaciones concretas, será reactiva. Dejemos de entender o ver a la policía de proximidad como una mera estrategia de relaciones públicas.

Por otro lado, el Modelo Nacional pretende recurrir a la metodología denominada solución de problemas (Problem Oriented Policing– POP) que surge en la década de los 70 en Estados Unidos como respuesta a la insatisfacción del modelo policial tradicional (reactivo). En enfoque se basa principalmente en la teoría de que cada problema de seguridad requiere distinta respuesta, no una respuesta genérica como se hacía habitualmente. EL POP emplea el modelo SARA (por sus siglas en inglés) que privilegia la búsqueda de información, análisis, respuesta y evaluación. Sin embargo, el Modelo Nacional no impulsa su inteligibilidad, ni sienta las bases para su comprensión. Por lo anterior, es probable que su implementación sea limitada o acotada. Así mismo, el Modelo Nacional omite los elementos indispensables que las policías municipales deberán considerar para trabajar bajo la metodología para la solución de problemas. Uno de ellos, y quizá el más trascendente, es la descentralización en la toma de decisiones. La evidencia demuestra claramente (Wisler & Ondwudiwe 2009) que este elemento es fundamental para la consecución de cambios organizacionales y, sobre todo, para mejorar la confianza y cercanía hacia la policía. Está claro que la estructura y cultura policial imperante en México no está alineada al desarrollo de este tipo de estrategias. Y por ello, habrá que empezar por definir claramente los alcances, la ruta de implementación y estrategia de evaluación de dicha metodología, si es que en verdad se pretende implementar.

Una verdadera reforma policial debe trascender e impactar en el tiempo. Para ello, se ha de trabajar en un modelo que integre la realidad, es decir, incorpore conceptos claros y encuentre sustento en la evidencia (científica). No es suficiente la implementación de estructuras y conceptos de “moda”, sino que plantee profundos y consistentes transformaciones culturales, doctinales y funcionales. Un modelo sustentado en teorías, orientado por metodologías y concretados en estrategías reales, susceptibles de medición, rendición de cuentas, autocrítica y control externo ha demostrado ser el mejor camino. Solo entonces, podremos decir que hemos aprendido de los errores y que verdaderamente estamos trabajando en la solución.

* José Colomo Guajardo es académico de la Universidad Panamericana, campus Guadalajara. Estudioso de la policía,específicamente de la policía comunitaria y solución de problemas, prevención del delito y la violencia, accountability policial y sistema de justicia penal. Es colaborador externo del @InsydeMx.

 

Bibliografía:

Carvajal, Álvaro (2002). Teorías y Modelos: Formas de Representación de la Realidad- Comunicación, vol. 12, número 001, Instituto Tecnológico de Costa Rica, Costa Rica.

Cruz Uranga, Fernando (2000). Fundamentos Científicos de los Modelos, Instituto Politécnico Nacional, México

Reiner, Robert (2012). The politics of the police, Oxford, United Kingdom.

Wisler, Dominique y Ihekwoaba D. Onwudiwe (2009). Community Policing. International Patterns and Comparative Perspectives, CRS Press, Florida.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte

¡Muchas gracias!


Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.