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El Instituto para la Seguridad y la Democracia (Insyde) es una organización con una década de t... El Instituto para la Seguridad y la Democracia (Insyde) es una organización con una década de trabajo en el diseño de soluciones para ejercer a plenitud el derecho humano a la seguridad. Buscamos el cambio de paradigma de seguridad pública a una seguridad ciudadana con el involucramiento de instituciones, organizaciones y sociedad. Reforma policial democrática, migración y derechos humanos, violencia y medios de comunicación, nuestros temas. (Leer más)
Teníamos esperanza en la vía civil
Lo grave de que la Guardia Nacional se adscriba a la SEDENA es que ahora ya ni siquiera queda la esperanza de la vía civil.
Por Miguel Garza
14 de junio, 2021
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Apenas ha pasado poco más de un año desde aquel 11 de mayo de 2020, día en que se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo por el que se dispone de la Fuerza Armada permanente para llevar a cabo tareas de seguridad pública de manera extraordinaria, regulada, fiscalizada, subordinada y complementaria.

El entonces Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, señaló que el decreto tenía como finalidad facultar a las fuerzas armadas para funcionar como “primer respondiente”. Aquellos días nos preguntamos: ¿la Guardia Nacional estará bajo las órdenes de la SSPC? ¿Será que, como se establece en la estructura orgánica de la institución, el Secretario estará a cargo de instruir la actuación de soldados y marinos? Y justo en este punto se ponía en entredicho la palabra “subordinada”, criterio emitido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Otorgar a las Fuerzas Armadas facultades como “primer respondiente” significa que ante la comisión de un delito, militares y marinos deben ejecutar las acciones que se refieren en el Protocolo Nacional de Primer Respondiente y, si es el caso, realizar detenciones de personas para presentarlas ante el Ministerio Público. Aunque parece lógico pensar que si llevan varios años realizando labores de seguridad pública tendrían que seguir los protocolos para la detención de una persona, en realidad y a pesar de los años, las Fuerzas Armadas que están desplegadas en por lo menos 28 estados del país prácticamente no realizan actividades como “primer respondiente”. Y ahora sabemos que son actividades que no quieren hacer. Por el contrario, se siguen haciendo acompañar de un policía local (estatal o municipal) que realice la puesta a disposición, es decir la documentación que incluye, por ejemplo, el Informe Policial Homologado, que a pesar de que es elaborado por miembros de las fuerzas armadas, en la práctica es firmado por algún agente policial que en muchos de los casos ni siquiera participó en los hechos que dieron lugar a la detención.

Hace unos días, el presidente López Obrador prometió en una reunión con el sector empresarial que enviaría una reforma constitucional con el propósito de que la Guardia Nacional cambie de adscripción de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana a la Secretaría de la Defensa Nacional.

Algunas personas podrían considerar que la adscripción de la Guardia Nacional estaba clara desde su creación, ya que su estado de fuerza se compone por integrantes del Ejército, la Marina y en menor medida, por exagentes de la policía federal que fueron transferidos. Sin embargo, lo grave de este mensaje es que ahora ya ni siquiera queda la esperanza de la vía civil.

Queda sepultada por completo la posibilidad de contar con una Guardia Nacional de naturaleza civil con funciones policiales. El mensaje podría simbolizar también el poderío militar y su influencia política en la administración federal, situación sin precedentes. Sobre todo considerando que han sido documentadas violaciones graves a los derechos humanos por parte de la Guardia Nacional: en el caso de la Boquilla, Chihuahua, agentes dispararon a una mujer que perdió la vida, y el caso del Sauz, Sinaloa, la Guardia Nacional accionó armas de fuego contra una persona que viajaba en motocicleta y no se detuvo en un retén.

En América ha habido un impulso por la reforma policial que ha puesto el énfasis en la transformación de instituciones de naturaleza civil. Por ejemplo, en la Policía de Nueva York hay un proceso por crear un sistema de gerenciamiento policial con William Bratton; en la Policía de Los Ángeles, una comisión legislativa ordena que la institución debe orientarse hacia la comunidad y cambiar el modelo institucional hacia uno de proximidad; en Latinoamérica, las instituciones policiales también han procurado consolidar su estructura como cuerpo de naturaleza civil y es común en sus nomenclaturas encontrar las palabras Policía Nacional Civil.

En contraparte, los Carabineros de Chile, policía con un régimen militarizado y que hasta hace muy poco tiempo gozaba de gran legitimidad, ahora se encuentra inmersa en una discusión nacional que plantea un proceso de reforma policial que permita que dicha institución se abra a procesos democráticos y de rendición de cuentas, lo que posiblemente incluya la modificación a su diseño para constituirse como policía de naturaleza civil.

Internacionalmente, hay tres preceptos que caracterizan un modelo policial orientado hacia la comunidad:

  1. Realizan su trabajo estableciendo zonas geográficas reducidas que permitan focalizar el despliegue operativo.
  2. Basan su toma de decisiones en información, sustentando sus acciones en análisis de datos, tendencias criminales, diagnósticos, etc.
  3. Cuentan con un esquema de descentralización del mando.

Esta última característica se refiere a un estilo de mando que permite que las personas responsables de sectores, zonas policiales y/o cuadrantes propongan alternativas de operación con base en lo que les funcionó, que opinen en las reuniones de mandos y que realicen un despliegue operativo diferenciado de acuerdo a la problemática de cada barrio. Por supuesto un esquema de trabajo de este tipo es más fácil de implementar cuando el estilo de liderazgo y sistema jerárquico de la institución policial es flexible, basado en resultados y coloca como prioridad las necesidades de la comunidad a la que sirve. Por tanto, un modelo jerárquico lineal tipo militarizado difícilmente permite la participación de mandos medios en el diseño de acciones operativas, por el contrario, centraliza las decisiones en pocas personas con alto nivel de mando e incluso hay instituciones donde una sola persona decide la operación.

Por muchos años los programas de formación policial fueron diseñados por personas con formación militar que ponían énfasis en el orden, la disciplina, la instrucción militar y lo que se denomina orden cerrado, dejando pocas horas de capacitación para por ejemplo, desarrollar habilidades que permitan mejorar la comunicación con las personas de la comunidad o capacidades de recopilación y análisis de información.

Algunas notas periodísticas recientes refieren que personas adscritas a la Guardia Nacional se negaban a dejar las prestaciones sociales que les otorgaba el Ejército o la Marina, por lo que existe una crisis que ha provocado un gran número de bajas. Este podría ser uno de los motivos para que el presidente determine que la Guardia Nacional tenga su adscripción directamente en la SEDENA, aunque de facto así ha sido; es posible que busque que la medida disminuya los efectos que ha tenido para las fuerzas federales.

El artículo 4 de la Ley de la Guardia Nacional dice que “La Guardia Nacional es una institución de seguridad pública, de carácter civil, disciplinada y profesional, adscrita como órgano administrativo desconcentrado de la Secretaría”. De convertirse las palabras del presidente en una realidad, estará sepultada para siempre la agónica posibilidad de contar con un cuerpo civil algún día, que se consolidara como la mejor institución policial del país, con un modelo de liderazgo moderno, innovador, basado en resultados y en gerencia policial.

La militarización de la seguridad pública retrasará de manera irreversible la única vía para la reforma policial, la vía civil.

* Miguel Garza (@mgarzaf) es Director de Investigación Aplicada en Policía en el @InsydeMx.

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