Cuatro ideas para hacer mejor gobierno electrónico en México - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Sin competitividad no hay paraíso
Por IMCO
Somos un centro de investigación que trabaja por un México justo e incluyente. Diseñamos y pro... Somos un centro de investigación que trabaja por un México justo e incluyente. Diseñamos y proponemos política pública basadas en evidencia. No tenemos partido ni fines de lucro. Síguenos en Twitter: @imcomx y en www.imco.org.mx (Leer más)
Cuatro ideas para hacer mejor gobierno electrónico en México
México gasta poco y de manera ineficiente en Tecnologías de la Información y la Comunicación. En el último cálculo disponible de la OCDE, el gobierno federal destinó poco más del 1% de su gasto a TIC en 2011, mientras que algunos de los líderes en e-gobierno como Finlandia, Estados Unidos y Nueva Zelanda gastan entre 1.7 y 2 veces más.
Por IMCO
17 de mayo, 2015
Comparte

Por: Elías Sosa (@hiram_elijah)

Cada vez más ciudadanos hemos experimentado el Gobierno Electrónico en nuestra vida diaria. Ya sea al declarar nuestros impuestos en línea, al descargar una aplicación móvil para conocer las rutas de transporte público, la infraestructura de bicicletas o para reportar baches o fallas en el alumbrado, o al solicitar nuestra acta de nacimiento en una página web del gobierno.

La ONU define Gobierno Electrónico (o e-gobierno) como el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en el gobierno para mejorar procesos y servicios públicos, administrar efectivamente datos e información y empoderar a los ciudadanos.

En México, los esfuerzos por implementar una agenda de gobierno electrónico comenzaron en 2001 con el programa e-México de la administración de Vicente Fox y continúan hasta hoy con la Estrategia Digital Nacional del Gobierno Federal de Peña Nieto. También, las administraciones locales y federales han puesto cierta atención a los análisis de diversas asociaciones del sector tecnológico y centros de investigación como AMIPCI, CANIETI, AMITI y CIAPEM.

Sin embargo, el diagnóstico general es que México gasta poco y de manera ineficiente en TIC. En el último cálculo disponible de la OCDE, el gobierno federal mexicano destinó poco más del 1% de su gasto a Tecnologías de la Información en 2011, mientras que algunos de los líderes en e-gobierno como Finlandia, Estados Unidos y Nueva Zelanda gastan entre 1.7 y 2 veces más en TIC.

Además de la poca inversión, uno de los principales problemas es que muchos de los proyectos (portales web, aplicaciones móviles, trámites) se realizan con poca idea de cuáles deben ser los objetivos del gobierno electrónico y las mejores prácticas en su implementación.

En consecuencia, los indicadores internacionales de la implementación de TIC en el gobierno mexicano no sólo nos ubican lejos de un buen desempeño, sino que muestran un retroceso. En el Índice de Desarrollo de Gobierno Electrónico de la ONU de 2014, México se encontró en la posición 63, ocho lugares por debajo que en 2012 y 26 posiciones menos que en 2008. Además, en el componente de uso de TIC en el gobierno del Networked Readiness Index del Foro Económico Mundial, nuestro país se encuentra en el lugar 50 de 143 países.

En el nivel local, la situación no es mejor. En el Índice de Herramientas Electrónicas de Gobiernos Locales del IMCO, 38 de 54 gobiernos municipales analizados obtuvieron una calificación insatisfactoria al evaluar lo que se puede considerar su herramienta principal de e-gobierno (y en muchos casos, la única): el portal web.

México necesita impulsar de manera más decidida el uso de las TIC en el sector público, sin embargo, debe hacerlo con el enfoque y los métodos adecuados. En este sentido, existen múltiples buenas prácticas a considerar, de las cuales, éstas son algunas de las más importantes:

1. Los esfuerzos de gobierno electrónico deben ser apoyados por funcionarios del más alto nivel. Una estrategia o inclusive un proyecto sencillo de gobierno electrónico que no cuenta con el apoyo suficiente de los tomadores de decisiones, tendrá problemas para sortear obstáculos como la cooperación entre dependencias, la asignación y el cumplimiento de tareas y responsabilidades, y la continuidad de los recursos financieros. El apoyo implica, en primer lugar, que estos líderes entiendan que el objetivo primordial de las herramientas de e-gobierno no es promover sus acciones, sino generar mejoras tangibles para los ciudadanos.

Un ejemplo es el tres veces alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, quien a partir de su experiencia en el uso de datos en el sector financiero, se propuso implementar un sistema para medir de manera permanente el desempeño de las dependencias de su gobierno. Después de enfrentarse a la resistencia y a las razones de los mismos funcionarios nombrados por él (altos costos de implementación, leyes federales que impedían el cambio de paradigma, bases de datos heredadas, manejadas por especialistas de TIC diferentes, etc.), Bloomberg concluyó su mandato dejando a la ciudad de Nueva York como una de las líderes nacionales en el uso de datos para la mejora del gobierno.

2. Se debe generar una estrategia con objetivos claros y un plan de acción centrado en procesos. Los proyectos de gobierno electrónico con mayor eficacia e impacto normalmente se generan a partir de un análisis general y una visión clara. Los tomadores de decisiones deben hacerse las siguientes preguntas:

  • ¿Cuál es la visión respecto al e-gobierno?
  • ¿Cuáles son los objetivos de política pública e impacto social de las iniciativas?
  • ¿Qué soluciones de e-gobierno se pueden implementar para lograr dichos objetivos?
  • ¿Qué soluciones se han implementado en otros lugares en contextos similares?

Como explica la definición de gobierno electrónico, incorporar tecnologías de la información y comunicación a los procesos de gobierno debe tener como fin generar una mejora para los ciudadanos. Es por ello que los objetivos de un proyecto o estrategia deben estar relacionados con resultados claros y medibles relacionados con:

  • Eficiencia (tiempo invertido, costo para el ciudadano o para el gobierno)
  • Transparencia (reducción de espacios para la corrupción, mejora en la rendición de cuentas)
  • Participación ciudadana (creación de canales para comunicarse con los ciudadanos o para que estos participen en la toma de decisiones)
  • Otros objetivos de política pública o impacto social (aumento en la apertura de negocios, combate a la pobreza, mejora del proceso educativo, etc.)

3. Una vez definidos los objetivos, se debe hacer una planeación estratégica. En la planeación, se deben identificar los procesos a mejorar, establecer indicadores verificables de corto-mediano plazo, asignar responsabilidades y establecer un calendario de acción. Existen varias metodologías y modelos que ayudan a llevar a cabo esta planeación. Algunos ejemplos son Lean, CMMi, Six Sigma, entre otros.

Por ejemplo, Querétaro, uno de los municipios que aprobaron en el Índice de Herramientas Locales, ha desarrollado un proceso integral de planeación en el rubro de gobierno electrónico. Para coordinar los proyectos se creó el Instituto de Innovación y Desarrollo del Municipio de Querétaro, el cual está encargado de implementar las estrategias utilizando elementos una metodología de planeación y con base en el Plan Municipal de Desarrollo.

4. Involucrar a los usuarios finales y todos los actores sociales interesados en las etapas del desarrollo. Ésta ha demostrado ser una práctica exitosa en diversos proyectos de e-gobierno porque permite retroalimentar los proyectos y mejorarlos con base en las necesidades de un conjunto amplio de usuarios objetivo, además de generar el apoyo social necesario para el éxito de las iniciativas.

Entre los actores involucrados están incluidos tanto los ciudadanos, como los empleados de las dependencias que utilizarán las herramientas de TIC. Unos y otros conocen de primera mano los problemas que existen en la prestación de servicios, las fallas en los procesos y las formas específicas de mejorarlos.

De hecho, esta buena práctica es uno de los principios de la Alianza por el Gobierno Abierto. Esta alianza es una iniciativa internacional suscrita por 65 países y que es presidida actualmente por México, que busca que los gobiernos logren mejoras reales en transparencia, rendición de cuentas y capacidad de respuesta hacia los ciudadanos a través de reformas y proyectos que normalmente involucran el uso de TIC.

 

* Elías Sosa es Investigador del IMCO.

Para más información sobre los estudios del IMCO entra a nuestra página o síguenos en nuestras redes sociales: facebook.com/IMCOmx | @IMCOmx

——-

Texto actualizado al 20 de mayo de 2015 

ACLARACIÓN: Por una falla en el control de versiones, el presente artículo fue publicado el 17 de mayo de 2015 sin notas al pie o referencias bibliográficas. La omisión ha sido corregida mediante la actualización del texto con la inclusión de todas las referencias.

La Mtra. Korina Velázquez envío un correo a la redacción de Animal Político en el cual reclamaba un supuesto plagio en el presente artículo. Gracias a dicho correo identificamos la omisión de las referencias. Desafortunadamente, al momento de redactar esta entrada, el autor desconocía el trabajo de la Mtra. Velázquez. Sin embargo, al conocer su trayectoria e ideas, trataremos de incorporar su trabajo dentro de futuros análisis sobre este tema.

El IMCO es un firme creyente del reconocimiento y crédito al trabajo y las ideas de otros. Las propuestas aquí presentadas constituyen una revisión de la literatura más actualizada y de fuentes reconocidas en el tema de Gobierno Electrónico. 

 

 

ONU (2014) United Nations E-Government Survey 2014

Instituto Nacional de Administración Pública (Madrid, 2014) Panorama de las Administraciones Públicas 2013 (OCDE)

El Índice de Desarrollo de Gobierno Electrónico abarca tres rubros: disponibilidad de proyectos y herramientas de e-gobierno, infraestructura que las soporta y capacidades digitales de la población. Organización de las Naciones Unidas (2015) E-Government Development Index

Tamara Almarabeh y Amer AbuAli (2010) A General Framework for E-Government: Definition Maturity Challenges, Opportunities, and Success y Aaron Manoharan (2013) A Three Dimensional Assessment of U.S. County e-Government (acceso restringido)

Stephen Goldsmith y Susan Crawford (2014) The Responsive City, Introducción

Tamara Almarabeh y Amer AbuAli (2010) A General Framework for E-Government: Definition Maturity Challenges, Opportunities, and Success

IRDC (2008) Impact Assesment of ICT4D Projects

Investigación realizada por el IMCO

Daniel Lathrop y Laurel Ruma (2010) Open Government, cap. 2

Alianza por el Gobierno Abierto (2015) Misión y objetivos

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.