El fiasco de la Línea 12. ¿Por qué no podemos hacer las obras bien?

El estado de las obras de infraestructura física más visible y menos sofisticada que existe es un indicador fiel de la calidad de los gobiernos que tenemos. Si nuestros gobiernos no pueden convertir nuestros impuestos en calles y banquetas lisas y seguras, ¿qué esperanza hay de que puedan realizar proyectos más complejos con éxito, como crear sistemas de transporte público de excelencia?