Propuestas para mejorar el sector de hidrocarburos en México (Parte 1 de 4) - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Sin competitividad no hay paraíso
Por IMCO
Somos un centro de investigación que trabaja por un México justo e incluyente. Diseñamos y pro... Somos un centro de investigación que trabaja por un México justo e incluyente. Diseñamos y proponemos política pública basadas en evidencia. No tenemos partido ni fines de lucro. Síguenos en Twitter: @imcomx y en www.imco.org.mx (Leer más)
Propuestas para mejorar el sector de hidrocarburos en México (Parte 1 de 4)
México puede ser parte de la revolución energética de América del Norte y convertir a la energía en un factor de competitividad en todos los sectores de nuestra economía. Sin embargo, primero tiene que transformar el modelo actual del sector de hidrocarburos
Por IMCO
7 de agosto, 2013
Comparte

pemex plataformaComo hemos explicado en entregas anteriores, el panorama internacional energético se ha transformado en años recientes. América del Norte ha emergido como la región con el mayor potencial energético del planeta. Gracias a los avances tecnológicos, EUA y Canadá han podido explotar recursos no convencionales (gas de lutitas y arenas bituminosas) que hasta hace unos años eran inaccesibles. A finales de la presente década, se prevé que América del Norte sustituya al Medio Oriente como la región número uno mundial en producción de gas y petróleo.

México puede ser parte de la revolución energética de América del Norte y convertir a la energía en un factor de competitividad en todos los sectores de nuestra economía. Sin embargo, primero tiene que transformar el modelo actual del sector de hidrocarburos en uno que le permita explotar su potencial económico.

Frente a la oportunidad que implica la próxima reforma en materia energética, en el IMCO proponemos cuatro objetivos para transformar al sector de hidrocarburos y a nuestro país:

1. Maximizar el valor de la renta petrolera para beneficio de todos los mexicanos

2. Garantizar la seguridad energética y fortalecer la competitividad del país

3. Convertir al sector en una verdadera palanca del desarrollo industrial y tecnológico

4. Transformar la renta petrolera en bienestar de largo plazo

A continuación presentamos una explicación más detallada sobre nuestro primer objetivo.

Objetivo 1. Maximizar el valor de la renta petrolera

En general, el objetivo común de los Estados con reservas de hidrocarburos es maximizar el valor de la renta de sus recursos no renovables. Las relaciones entre el Estado, como administrador de los hidrocarburos de la Nación; la industria, a través de operadores; y la forma en la que se distribuye la renta generada, son fundamentales para cumplir con dicho objetivo.

Uno de los retos en la próxima discusión de la reforma al sector, será justamente decidir cómo maximizar el valor de la renta petrolera. Es necesario plantear una pregunta fundamental ¿cuál es el modelo de sector que nos permitiría elevar los niveles de inversión y explotar eficazmente las oportunidades de generación de riqueza petrolera? Para lograrlo en principio se debe multiplicar la capacidad de ejecución en exploración y producción de crudo y gas (upstream). Si se toman en cuenta las experiencias internacionales, la respuesta es que tenemos que cambiar el modelo: Pemex no puede por sí solo explotar todo el potencial del sector.

El caso de los hidrocarburos mexicanos es el único en donde una sola empresa – que además tiene prohibido asociarse con otras – es responsable de generar alrededor de una tercera parte de los ingresos tributarios del país. Es imposible que lo haga todo con eficacia y rentabilidad. Ningún otro país cuenta con un régimen de hidrocarburos tan restrictivo y cerrado como el de México. Nadie depende de un monopolio estatal que se encarga de extraer hidrocarburos, refinarlos, procesarlos industrialmente y distribuirlos sin poder asociarse con terceros. Incluso países con regímenes comunistas y con economías con un alto grado de intervención del Estado -como Cuba, Irán o Arabia Saudita- cuentan con sectores de hidrocarburos más abiertos y flexibles que el nuestro.

Un modelo de sector abierto permitiría alcanzar el objetivo de maximizar la renta petrolera. En él, la inversión privada complementaría a la de Pemex, y la paraestatal mexicana podría asociarse con otras empresas operadoras para compartir riesgos y desarrollar capacidades técnicas. Esto último además fortalecería a Pemex como empresa nacional de hidrocarburos.

Permitirle a Pemex asociarse con otros operadores, así como permitir que otros operadores participaran en el sector y compitieran con Pemex, no implicaría ceder la propiedad de los hidrocarburos. Hay que recordar que Pemex es un operador, pero no es dueño de los hidrocarburos. Por lo tanto, sería factible que otros operadores participaran en el sector para que el Estado mexicano maximice el valor de la renta petrolera con mayor celeridad y eficiencia en beneficio de todos los mexicanos.

¿Cómo se podría aumentar la producción de hidrocarburos del país?

Aumentar la inversión en exploración y desarrollo de campos es imprescindible para incrementar los niveles de producción. Por ejemplo, tan sólo para desarrollar el volumen de las reservas 2P, es decir la reserva media, se requieren cerca de 300 mil millones de dólares (esto bajo el supuesto de un costo de 11.43 dólares por bpce). Dicho monto de inversión representa 11.5 veces la inversión total de Pemex para 2013. También es necesario expandir las capacidades técnicas del sector, a fin de, por ejemplo, explotar recursos que actualmente están fuera de las capacidades del operador único –Pemex- e incrementar la infraestructura de transporte y distribución.

El modelo actual de explotación de hidrocarburos es inadecuado para alcanzar estas metas. Pemex carece de los recursos tecnológicos, humanos, organizacionales y financieros para explotar por sí sola las oportunidades que ofrece el país en materia de hidrocarburos.

¿Cómo podría participar la iniciativa privada?

Para desarrollar el potencial del país, es necesario que otras empresas puedan participar en actividades de exploración y producción (upstream), de forma independiente o asociadas con Pemex, en calidad de operadores y no de contratistas.

Además no perdamos de vista que en la industria de los hidrocarburos, la tecnología de punta y el conocimiento no están a la venta. Gracias a la participación de la iniciativa privada en el sector energético Pemex además podría beneficiarse, principalmente de la transferencia de tecnología y conocimiento proveniente de otros operadores. Con ello se podría revertir el rezago tecnológico de la paraestatal por ejemplo en la explotación de recursos en aguas profundas o recursos no convencionales.

¿Cuáles sería el marco regulatorio necesario?

La apertura en upstream requerirá a su vez de la creación de un nuevo marco regulatorio en temas fiscales, de transparencia y rendición de cuentas. Los contratos y/o concesiones que se definan para enmarcar la participación de todas las empresas en el sector deberán ser públicos y accesibles para todos. No puede existir margen alguno para la manipulación de estas herramientas contractuales. Sólo con transparencia en el funcionamiento de estos contratos y el desempeño de los operadores que inviertan en el país se garantizará la legitimidad y la viabilidad política para la implementación de la reforma en el mediano y largo plazo.

El nuevo marco jurídico también debe otorgarle flexibilidad al Estado mexicano para promover la inversión y el desarrollo del sector. La capacidad del Estado para maximizar la renta petrolera está determinada por la existencia de un marco fiscal transparente, eficaz y predecible para ordenar la participación de los operadores.

¿Qué pasaría con Pemex?

Paralelamente, Pemex deberá operar como una verdadera empresa y fortalecerse para poder competir. Para lograr esto, es imprescindible sacar a Pemex del presupuesto federal y permitirle un manejo eficiente de sus recursos. El Estado debe controlar sus utilidades, no su gasto. Cualquier empresa determina su capacidad de inversión de acuerdo con sus utilidades, una vez que ha cumplido con el pago de impuestos, derechos, aprovechamientos y regalías. Esto es lo que en la práctica define a una empresa como tal y la lleva a buscar crecimiento y mejoras en su productividad y competitividad.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.