Sin compras públicas eficientes no hay paraíso anticorrupción
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Sin competitividad no hay paraíso
Por IMCO
Somos un centro de investigación que trabaja por un México justo e incluyente. Diseñamos y pro... Somos un centro de investigación que trabaja por un México justo e incluyente. Diseñamos y proponemos política pública basadas en evidencia. No tenemos partido ni fines de lucro. Síguenos en Twitter: @imcomx y en www.imco.org.mx (Leer más)
Sin compras públicas eficientes no hay paraíso anticorrupción
Contratos de millones de pesos por adjudicación directa no es un hecho de corrupción, pero sí constituye una práctica riesgosa que puede derivar en un fenómeno de concentración en pocos proveedores, baja calidad de los bienes y servicios, e influencia de intereses privados en las compras públicas de las instituciones.
Por Natalia Campos y Raúl Rosales
23 de junio, 2022
Comparte

Imaginemos un país en el que las redes de corrupción han sido desmanteladas, las instituciones anticorrupción funcionan de forma articulada y no hay espacios de discrecionalidad. Visualicemos como cierto el dicho presidencial según el cual vivimos en un México sin corrupción. En un escenario así, ¿cómo deberían ser los procesos de compra realizados por las instituciones públicas?

De acuerdo con el Índice de Riesgos de Corrupción (IRC) realizado por el IMCO, para asegurar el uso eficiente de los recursos públicos es fundamental contar con prácticas de libre competencia, transparencia y estricto apego a la ley. Dentro de estos tres ejes hay, a su vez, una serie de factores que, de cumplirse, mitigan el riesgo de prácticas corruptas a la hora de contratar bienes y servicios. Y aunque algunas instituciones ya se acercan a ese ideal,  la gran mayoría aún no están ahí.

El análisis de este año arrojó resultados que llaman la atención en un sector en específico: el de salud. Las contrataciones públicas en hospitales e instituciones de este ámbito son particularmente susceptibles a prácticas de riesgo de corrupción. Por su importancia en la prestación de servicios a la población, analizamos las dinámicas de compra de dos casos específicos: el Instituto Nacional de Cancerología (INCAN) y el Instituto Nacional de Cardiología (INCARD).

Opacidad en las contrataciones: el caso del INCAN

El INCAN obtuvo un puntaje de 64 de 100 en el IRC debido, principalmente, a la falta de transparencia. Es importante considerar que a mayor puntaje, mayor es el riesgo de corrupción. En 2021, fracasó en publicar la documentación completa de las 64 licitaciones que realizó.

Destaca un contrato por un monto de 21 millones de pesos para el mantenimiento preventivo y correctivo de equipos electrónicos, que se adjudicó directamente, y que no cuenta con el documento publicado del contrato ni tampoco el dictamen que justifique el haber realizado un procedimiento sin competencia.

Esto dificulta conocer el precio al cual se adquirió ese servicio, y si hubo algún análisis de mercado que explique la elección del proveedor. Además, la falta de documentos impide conocer las condiciones en las que se realizó una compra, lo que representa un riesgo de que las decisiones hayan sido opacas y discrecionales.

Falta de competencia en las compras públicas: el caso del INCARD

Garantizar el principio de competencia en las compras públicas es importante porque, como en cualquier mercado, ayuda a garantizar la obtención de bienes de la mejor calidad al menor precio posible. A su vez, las compras públicas eficientes se traducen en una mejor prestación de servicios.

Un caso de bajo nivel de competencia lo encontramos en el INCARD. De los 975 millones de pesos que gastó esta institución en 2021, 67% fue adjudicado directamente. En particular, el Instituto realizó siete procesos por adjudicación directa con el mismo proveedor para la adquisición de productos químicos por un total de 11 millones de pesos, los cuales tampoco cuentan con la documentación que pruebe por qué esa empresa cumplía con las mejores condiciones de precio, calidad y tiempo de entrega.

Si bien la prevalencia de los procedimientos de excepción no es un hecho de corrupción, sí constituye una práctica riesgosa que puede derivar en un fenómeno de concentración en pocos proveedores, baja calidad de los bienes y servicios, e influencia de intereses privados en las compras públicas de las instituciones.

Hasta ahora, un México sin corrupción es un escenario únicamente posible en nuestra imaginación y en el discurso presidencial. Para acercarnos a él, es necesario que las instituciones prioricen los concursos sobre los procedimientos de excepción, publiquen toda la documentación relativa a las compras en tiempo y forma, y se apeguen al marco legal vigente.

* Natalia Campos (@NataliaCampos7) y Raúl Rosales (@RaulRosalesO) son investigadores del IMCO.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.