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Tanque pensante
Por CIDAC
Think tank independiente, sin fines de lucro, dedicado al estudio e interpretación de la realida... Think tank independiente, sin fines de lucro, dedicado al estudio e interpretación de la realidad mexicana y presentación de propuestas para cambiar a México. Y creador de TANQUE PENSANTE. Sitio web: www.cidac.org Twitter: @CIDAC (Leer más)
Consumidores: mal de muchos, consuelo de todos
En los últimos 20 años, diversas acciones colectivas en contra de empresas que afectaron a consumidores en Estados Unidos le generaron a los demandantes millones de dólares en compensación. ¿Qué se hace al respecto en México?
Por CIDAC
8 de octubre, 2013
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Por: Xavier Ginebra Serrabou y Ana Lilia Moreno

¿Sabías que un grupo de inversionistas consiguió ser indemnizado en el año 2006 por 7.2 billones de dólares al demandar a la entonces Enron por falsear información en sus estados financieros? ¿O que en el año de 1994 un colectivo de mujeres afectadas en su salud recibió una compensación de 3.4 billones de dólares de parte de productores de implantes de silicona? Así también, en el año 2000, una colectividad de migrantes hispanos obtuvo 375 millones de dólares como resarcimiento del daño ocasionado por un grupo financiero por manipular el tipo de cambio de forma abusiva al realizar las transferencias de dinero de sus usuarios a sus países de origen. Estos son algunos ejemplos de las acciones colectivas o class actions más exitosas que se han logrado en Estados Unidos en los últimos veinte años. Las acciones colectivas sientan precedentes para las buenas prácticas tanto del lado del proveedor de bienes o servicios, como del consumidor.

La protección del medio ambiente y de la salud, la preservación del patrimonio histórico, artístico y cultural, la protección de los intereses de los consumidores frente a productos nocivos, publicidad engañosa o abusos en las relaciones de consumo son algunos de los tipos de intereses que no se pueden muchas veces satisfacer por medio de acciones procesales individuales y requieren otro tipo de soluciones. Las acciones colectivas son herramientas legales que empoderan a los consumidores para defenderse en grupo y lograr recibir, si el juez así lo determina, indemnizaciones por los  daños recibidos.

En los últimos años, el marco legal mexicano ha pasado por profundos cambios para empoderar a la sociedad civil y a los consumidores en la protección de sus derechos. En México, con el objeto de eliminar las prácticas abusivas de las empresas y de proteger a un gran número de ciudadanos en un solo juicio, el 30 de agosto de 2011 se reformaron distintas leyes para “regalarnos” en oferta esta medicina que si bien no es la más perfecta, otorga posibilidades para avanzar en el desarrollo de contrapesos a las estructuras de los mercados.

Si bien la acción colectiva ya existía en el derecho mexicano, conocida como acción de grupo, sus alcances eran más limitados y otorgaban sólo a la Profeco (Procuraduría Federal de Protección al Consumidor) la posibilidad de iniciarlas en materia de consumo. A partir de 2011 esto cambió y ahora muchas agencias del gobierno, las organizaciones civiles o grupos de 30 personas que pueden tramitarla. Con la reforma al artículo 17 constitucional y la reforma de 2011 se abrió en México la oportunidad inédita para poder exigir ante los tribunales, la defensa de los derechos de los consumidores, el medio ambiente o los abusos de las empresas por falta de competencia.

Después de que documentales como “Presunto culpable” hicieron visibles los defectos de los sistemas judiciales locales, y tras los malos funcionamientos de ciertas dependencias del gobierno federal, se determinó con la reforma mencionada que sólo los jueces federales puedan conocer de los asuntos relativos a las acciones colectivas. En este sentido, el médico debe ser un juez federal.

Si bien el marco legal de las acciones colectivas de 2011 no preparó el mejor terreno para su florecimiento, aún con el escepticismo de muchos -incluyendo a empresarios temerosos- las acciones colectivas en México ya empiezan a germinar. Profeco ha iniciado varias acciones de grupo (hoy acciones colectivas) para poder proteger de una manera más eficaz los derechos de los consumidores. En años recientes, por ejemplo, varias aerolíneas suspendieron sus vuelos generando molestia entre consumidores que se quejaron de la empresa en colectividad. Asimismo, empresas de los sectores de vivienda, muebles y telecomunicaciones han sido demandadas mediante acciones colectivas. A la fecha, Profeco ha promovido 22 acciones de grupo beneficiando a 4,500 consumidores. Estos casos nos dan cuenta de que las acciones colectivas en México son un hecho y vale la pena conocerlas y monitorearlas, pues quizá uno encuentre motivo para adherirse a alguna, si es que acreditamos haber sido consumidores legítimamente afectados.

Blog CIDAC 08oct13Fuente: Manual de Acciones Colectivas CIDAC, 2013

 

Contrario a lo que muchos pueden pensar, las acciones colectivas son un poderoso incentivo para las buenas prácticas comerciales y un fuerte impulso para garantizar mejor calidad en bienes y servicios. Pensemos un poco en las medidas de calidad y servicio que podría ejercer una empresa que observa a su competidor ser demandado por una colectividad y tener en peligro millones de pesos de su patrimonio hasta que el juicio concluya. Sin duda, el mecanismo de acción colectiva aumenta los costos de la impunidad y premia a los buenos competidores.

Sin embargo, de nada sirve que los mecanismos ya existan en las leyes si no los utilizamos. Hace falta educación en materia de acciones colectivas a todos los niveles, desde jueces, abogados, hasta público en general. Pero también hacen falta sentencias que incidan en el comportamiento de los mercados. Es necesario que los operadores económicos sepan a qué atenerse mediante la publicación de resoluciones. Con la intención de contribuir a estas necesidades, este mes de octubre CIDAC presentó en el marco de sus talleres de Acciones Colectivas un Manual para orientar a personas y organizaciones de la sociedad civil sobre las acciones colectivas o class actions en México. Asimismo, CIDAC y Tirant Lo Blanch lanzaron el libro “Las Acciones Colectivas en el Derecho Mexicano” que busca contribuir a la reflexión y discusión técnico-jurídica sobre las Acciones Colectivas en el Derecho Mexicano.

Las acciones colectivas son un buen medicamento, hasta hoy no se han descubierto contraindicaciones significativas en su uso. Sus efectos positivos dependerán del trabajo en equipo que realicen consumidores, asesores legales y autoridades, así como de la determinación de los ciudadanos y empresas de conciliar intereses más allá de lesionarse mutuamente.  Pero ¡ojo! Hay que fijarse en sus instrucciones de uso.

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