close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Tanque pensante
Por CIDAC
Think tank independiente, sin fines de lucro, dedicado al estudio e interpretación de la realida... Think tank independiente, sin fines de lucro, dedicado al estudio e interpretación de la realidad mexicana y presentación de propuestas para cambiar a México. Y creador de TANQUE PENSANTE. Sitio web: www.cidac.org Twitter: @CIDAC (Leer más)
Cuatro mitos a superar en el debate petrolero
¿De veras la inversión privada significa privatizar PEMEX e incrementar el precio de los energéticos? ¿En realidad es mejor refinar nuestra gasolina que importarla? ¿Estados Unidos siempre será nuestro cliente? Pues no es así.
Por CIDAC
23 de julio, 2013
Comparte

Por: Miguel Ángel Toro (@miguelangeltoro)

El imaginario colectivo de la industria petrolera mexicana está lleno de mitos reforzados por la repetición y enraizados con el tiempo. Esos mitos giran alrededor de la creencia en que México es un país con abundantes recursos petroleros, que sólo Pemex puede explotar para beneficio de todos los mexicanos, y que siempre va a ser capaz de exportarlos aunque no se haga nada para mejorar la empresa. A continuación se presentan varios de los mitos que rodean a la industria petrolera mexicana y las consecuencias de una eventual reforma a la misma.

 

Mito 1: Se va a privatizar Pemex y se perderá el dominio sobre el petróleo

En cuanto salieron en la prensa internacional los artículos sobre los indicios de la iniciativa de Reforma Energética que propondría el Gobierno Federal, todas las fuerzas políticas nacionales reaccionaron. Los partidarios de la izquierda condenaron el intento privatizador del gobierno y la derecha apoyó una iniciativa que abra el mercado del petróleo. Más allá de la peculiaridad de hablar sobre la privatización de Pemex sin conocer a cabalidad la iniciativa de reforma, vale la pena notar que con los Contratos de Producción Compartida CPC (compensación en crudo) y con los Contratos de Riesgo (compensación en efectivo), “si el Estado desempeña debidamente su papel de regulador y de enforcer de su política petrolera, no existen motivos para que el Estado pierda control o dirección de su industria, ni tampoco hay razones ineludibles para que el Estado sufra mermas en su patrimonio, ni en lo tocante a su abasto de recursos ni en sus finanzas públicas” (Miriam Grunstein, 2010).

Existe una confusión sobre los vínculos legales que pueden existir entre un país y las empresas petroleras extranjeras. A lo largo de la historia han existido concesiones (donde las empresas concesionarias han obtenido títulos de propiedad del recurso) y también contratos donde se paga con parte de la producción (CPC y Contratos de Riesgo) además de contratos de servicios (donde se le paga una tarifa fija a una empresa por los servicios que presta). En todos los contratos mencionados anteriormente NO se transfiere el derecho de propiedad del recurso del Estado al particular. Todos los barriles extraídos en la boca del pozo legalmente pertenecen al país en cuestión que implementa una de las formas de pago descritas (con parte de esos barriles, con efectivo proporcional o con una tarifa fija) como compensación por la extracción del yacimiento. La petrolera privada paga impuestos por la utilidad de ese pago como cualquier otra empresa, además de derechos y regalías por poder explotar el pozo.

El tipo de contrato varía de país en país, e incluso de negociación en negociación (para una revisión exhaustiva de muchísimos contratos consulte el libro de Miriam Grunstein en el link del párrafo anterior) pero eso no ha impedido que petroleras estatales como Petrobras en Brasil, Ecopetrol en Colombia y Statoil en Noruega funcionen adecuadamente con estos esquemas. De hecho, tras la expropiación petrolera realizada por Lázaro Cárdenas, la legislación mexicana permitía la existencia de los contratos de riesgos que fueron prohibidos hasta 20 años después por Adolfo Ruiz Cortines. La reforma constitucional de 1940 y la Ley Reglamentaria del Artículo 27 Constitucional de 1941 reconocían la importancia de las asociaciones de Pemex con empresas privadas en exploración (y demás actividades de la cadena) buscando fomentar el desarrollo de la petrolera mexicana. De esta forma, en el debate de la reforma energética es importante diferenciar el tipo de contratos que se podrían redactar y reconocer que la atención pública debe estar puesta no en discutir una posible apertura, sino la existencia de un órgano regulador fuerte y poderoso que supervise el sector y estos acuerdos legales para beneficio de la nación.

 

Mito 2: Una reforma liberalizadora hará que aumenten los impuestos y el precio de los energéticos (gasolina, luz, entre otros)

Uno de los principales temores de la población mexicana al momento de escuchar “privatización del sector energético” es que vayan a subir los precios de los energéticos o, por la simbiosis existente entre Pemex y el gobierno a través de las finanzas públicas, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) tenga que cobrarle más impuestos para compensar una caída fiscal proveniente de disminuir la tasa impositiva de Pemex o de cualquier petrolera que operase en nuestro país. Estos dos factores tienden a ser encapsulados en el mismo paquete, pero obedecen a dos criterios diferentes.

La dependencia que existe de las finanzas públicas del Gobierno Federal en la renta petrolera que genera el organismo está basada en la incapacidad o la renuencia de cobrar impuestos de manera óptima por parte de la SHCP. Actualmente los ingresos petroleros representan el 32.8% de los ingresos presupuestarios del sector público. Esta situación es muy dañina para el país puesto que la volatilidad de los precios del crudo y la reducción de nuestra producción pueden poner en jaque las finanzas del Estado si no se hace una reforma fiscal que compense estos ingresos. Paralelamente, la abundante carga impositiva (54.8% de sus ingresos de ventas en 2012 según reportó a la Securities and Exchange Commission de los Estados Unidos) que se le impone a Pemex le evita ser más productiva al reducir los recursos con los que cuenta para desarrollar las múltiples actividades que realiza. Por tal motivo, es previsible que cualquier iniciativa de reforma energética tenga una reducción de la tasa impositiva que Pemex paga al fisco puesto que incluso la propuesta presentada por Cuauhtémoc Cárdenas y el PRD (que no propone la apertura de la exploración petrolera a empresas privadas) contempla la reducción de los impuestos pagados por la paraestatal a niveles de alrededor de 30%. Sin embargo, el escenario subsecuente es incierto, puesto que en su iniciativa se argumenta que combatiendo la corrupción y transparentando el gasto, tanto en Pemex como en SHCP, se podría evitar que se incrementaran otros impuestos como el IVA o el ISR. Al no conocer la iniciativa del gobierno, es imposible saber qué tipo de consecuencia tendría para los contribuyentes una reducción impositiva a Pemex (o a cualquier empresa operadora que participara), pero una expansión de la producción petrolera podría mitigar el impacto de esta reducción sobre los contribuyentes. Habría que ser puntuales en señalar que casi cualquier iniciativa que reduzca los impuestos que paga Pemex tendrá que traducirse o en un déficit fiscal o en menos gasto público o en un alza tributaria, indistintamente de si abre el mercado a la inversión privada o no.

El precio de los energéticos está estrechamente relacionado con la recaudación del gobierno puesto que estos productos tienen impuestos, pero sobre todo porque la mayoría de ellos están subsidiados fuertemente. Cada subsidio energético (gasolina, diésel, gas lp y electricidad) es diferente, pero en todos los casos observan una orientación política más que de eficiencia económica. La creencia que los precios de los energéticos se elevarían sustancialmente al abrir el mercado –puesto que los privados no estarían dispuestos a subsidiar a la población- puede ser más exagerada de lo que la gente piensa. En el caso de las gasolinas y el diésel, el Gobierno Federal lleva 3 años deslizando el precio hacia arriba para reducir el subsidio gradualmente y evitar un impacto inflacionario importante. Por tal motivo, el precio de las gasolinas en México cada vez se parece más al precio de referencia internacional. Como se puede observar en la Gráfica 1, la fluctuación del precio de la gasolina regular en Estados Unidos combinado con el alza sostenida del precio de la magna en México hace que la brecha entre ambas se haya cerrado considerablemente. Suponiendo un escenario donde continúe el desliz mensual de 11 centavos a la magna y el precio de la gasolina regular en Estados Unidos creciera un 0.67% mensual (el promedio de crecimiento desde enero de 2011) para mediados del próximo año no habría que subsidiar la gasolina en México. De esta manera, el precio de las gasolinas no tendría que subir como consecuencia de ningún tipo de reforma, sino podría dejarse flotar como sucede en muchos países. Con estos recursos liberados el gobierno podría privilegiar otras fuentes de transporte público que auxiliaran a las personas para reducir su gasto en gasolinas.

Gráfica 1. Precios Gasolina Magna vs Regular (EUA)

Blog Tanque Pensante Gráfica 23jul13

Nota: La proyección de los datos de julio de 2013 en adelante corresponden a un escenario donde el desliz mensual de los precios de la magna seguirá siendo de 11 centavos por mes y el crecimiento de los precios de la gasolina estadounidense crece a la tasa de 0.67% que ha sido la tasa promedio entre enero de 2011 a junio de 2013.

Fuente: Elaborado por CIDAC con base en datos del INEGI y la Agencia de Información Energética (EIA) de los Estados Unidos.

 

Mito 3: Debemos hacer todos nuestros productos energéticos en México

En múltiples ocasiones se ha criticado que México tenga que importar alrededor del 50% de su gasolina desde Estados Unidos cuando nuestro país es un productor de petróleo. Para evitar esta práctica se propone que México construya el número de refinerías necesarias para que deje de importar petrolíferos y los beneficios de esta industria se queden aquí. Esta recomendación hacia la autarquía no sólo desconoce las enseñanzas de comercio y ventajas comparativas del economista del siglo XIX David Ricardo, sino que expone una política pública ineficiente.

La refinación es una de las partes menos rentables de los hidrocarburos, además que existe un exceso de capacidad instalada en el sur de Estados Unidos (principalmente en Texas, Luisiana y California según datos de la Agencia de Información Energética de EUA) donde nuestro petróleo puede ser transformado de forma más eficiente que invirtiendo en nuevas refinerías aquí. Las refinerías mexicanas del Sistema Nacional de Refinación (SNR) son mucho menos rentables que las refinerías equivalentes en el extranjero de acuerdo a este informe de Pemex: utilizan 1.5 veces más energía para operar (medido por el Índice de Intensidad Energética de Solomon Associates por lo que las ubican en el cuarto cuartil mundial mientras que la refinería de Deer Park en Texas (propiedad de Pemex y Shell) está en el primer cuartil), 5.3 veces más personal por cada 100 KEDC (capacidad de destilación equivalente en miles) y tuvieron 7.7 veces más paros no programados que las internacionales durante el sexenio pasado. Si a esos factores se les suma el hecho de que las 6 refinerías mexicanas procesan crudo cada vez más pesado (necesitando diversas reconfiguraciones costosas para esto), devolviendo cada vez menos gasolina y productos similares, no es extraño que Pemex Refinación pierda tanto dinero anualmente. De acuerdo a los Estados Financieros Consolidados de Pemex y sus organismos subsidiarios (al 31 de diciembre de 2012) Pemex Refinación tuvo pérdidas en 2011 por 132 mil millones de pesos (Rendimiento neto del ejercicio) y por 102 mil millones de pesos en 2012. Si Pemex Refinación fuera una empresa privada ya habría quebrado, pero estas pérdidas monstruosas se enmascaran porque en el agregado de Pemex otras subsidiarias compensan las pérdidas. Refinar en México es muy caro y se debe considerar seriamente si es mejor invertir en comprar refinerías más nuevas en el sur de Estados Unidos.

 

Mito 4: Los estadounidenses siempre nos van a comprar petróleo (EUA siempre será importador neto de energía)

Existe un discurso que asume que el mundo petrolero no cambia, México será eternamente un exportador neto de energía y que nuestro vecino del norte siempre nos comprará petróleo. Sin embargo, la explotación de reservas no convencionales, principalmente el petróleo de lutitas (shale oil) y el gas de lutitas (shale gas) por parte de Estados Unidos, ha venido a cambiar todo el panorama mundial.

Gráfica 2. Destino de las exportaciones petroleras mexicanas

Blog Tanque Pensante Gráfica 2 23jul13

Fuente: Secretaría de Energía, Prospectiva del petróleo crudo 2012 – 2026.

 

De acuerdo a la Agencia Internacional de Energía la oferta petrolera estadounidense crecerá en unos 3.9 millones de barriles diarios entre 2012 y 2018. Esto generará una reducción del número de barriles importados por Estados Unidos en 2.2 millones al día para 2018. Actualmente Estados Unidos importa el 9.7% de su petróleo desde México por lo que una disminución como la prevista por la Agencia Internacional de Energía significaría que nuestro país dejaría de exportarles alrededor de unos 100 mil barriles diarios. El problema se agrava si se considera que, de acuerdo a la Secretaría de Energía, el 80% del total de barriles de petróleo que exportamos son hacia el vecino del norte. Así, si la tendencia hacia la autosuficiencia energética de Estados Unidos se confirma, la estructura de nuestras exportaciones puede sufrir un vuelco importante.

 

*Miguel Ángel Toro es investigador de CIDAC. [email protected]

 

 

 

 

 

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte

¡Muchas gracias!


Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.