close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Tanque pensante
Por CIDAC
Think tank independiente, sin fines de lucro, dedicado al estudio e interpretación de la realida... Think tank independiente, sin fines de lucro, dedicado al estudio e interpretación de la realidad mexicana y presentación de propuestas para cambiar a México. Y creador de TANQUE PENSANTE. Sitio web: www.cidac.org Twitter: @CIDAC (Leer más)
Nuestro urbanismo caótico
El desarrollo urbano en México se ha caracterizado por una expansión horizontal y desordenada (a lo largo de más de dos mil kilómetros cuadrados) que ha dificultado el desarrollo de una infraestructura robusta. Esto impone un uso ineficiente de la energía (incluidos los combustibles), el transporte, la vivienda, el consumo de los recursos naturales, así como un sobrecosto en los procesos logísticos y una mayor emisión de contaminantes –gases de efecto invernadero– hacia la atmósfera.
Por CIDAC
2 de abril, 2014
Comparte

Por: Luis Serra (@luisserra23)

Para todos aquellos que vivimos en la Ciudad de México, una de las más agitadas megalópolis del mundo, no es extraño perder varias horas del día en su congestionado tráfico o utilizar distintos medios de transporte para llegar de un sitio a otro, tal y como se requiere cuando se viaja de una ciudad a otra. Resulta también habitual conocer a alguien que viaja más de dos horas o se desplaza más de 30 kilómetros para llegar de su domicilio a su lugar de trabajo. Así, la gran mancha urbana ha devorado todo a su paso, cual si fuera un ente con vida propia y con un apetito inagotable. Sin embargo, este crecimiento desmedido –que ha tenido lugar por décadas– no es exclusivo de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM). Otras regiones del país también experimentan un crecimiento sin ningún tipo de planeación. Más allá de los retos e inconvenientes que se le presentan al ciudadano promedio al vivir en una ciudad así, ¿cuáles son los efectos de un ordenamiento territorial caótico? ¿Qué costos económicos y sociales tiene? ¿Qué soluciones a nivel de política pública podríamos establecer para revertir sus impactos negativos?

El desarrollo urbano en México se ha caracterizado por una expansión horizontal y desordenada (a lo largo de más de dos mil kilómetros cuadrados) que ha dificultado el desarrollo de una infraestructura robusta. Esto impone un uso ineficiente de la energía (incluidos los combustibles), el transporte, la vivienda, el consumo de los recursos naturales, así como un sobrecosto en los procesos logísticos y una mayor emisión de contaminantes –gases de efecto invernadero– hacia la atmósfera.

No existe una planeación adecuada para los asentamientos en zonas urbanas que, en muchas ocasiones, son desarrollados para familias que poseen un automóvil. Además, ante la falta de oportunidades al acceso de vivienda para sectores de bajos estratos económicos, los asentamientos irregulares han crecido de forma considerable. Esto no sólo se hace sin un estricto apego a medidas sustentables, sino que también dificulta la provisión de servicios públicos (agua, luz, transporte, manejo de residuos, seguridad pública) e incrementa los costos de la infraestructura al aumentar las necesidades de transporte de individuos que viven a grandes distancias de sus centros de trabajo.

No es difícil, pues, llegar a la conclusión que todas estas complejidades repercuten de forma negativa, no sólo en el día a día de los mexicanos, sino tambiénen la productividad del país. El sector industrial no es ajeno a los costos que una mala planeación de ordenamiento territorial supone. ¿Cuánto representa para una empresa contar con trabajadores que no sólo pierden horas en sus desplazos al trabajo, sino también sufren un desgaste que se refleja en su productividad? Precisamente por esto, muchas empresas deciden concentrar sus actividades en espacios territoriales dentro de los cuales se agrupan actividades industriales –no necesariamente similares, con el fin de generar economías de escala en la utilización de insumos comunes. Así, a pesar de que las empresas situadas en los parques industriales en México sufren las consecuencias de la falta de planeación urbana extendida en varias ciudades del país, su lógica de asentamiento, más que sólo proporcionarle a dichas empresas una reducción de sus costos, se constituye como una guía para un mejor quehacer de planeación urbana. De hecho, los parques industriales se podrían utilizar como bastión de una política de ordenamiento territorial sustentable, lo cual repercutiría de forma positiva en el acceso a servicios públicos e infraestructura que necesitan las empresas para ser más productivas y, en consecuencia, atraer más inversión extranjera hacia el país.

Bajo ciertas condiciones, los parques industriales facilitan el establecimiento de una logística de calidad a través de impactos directos, indirectos e inducidos. Los primeros dependen de la naturaleza del parque industrial y del giro de las empresas que conglomera, siendo mayor el impacto si éstas se enfocan a servicios logísticos, por ejemplo. No obstante, para generar tales beneficios, el parque industrial debe considerar una interacción eficiente con los servicios e infraestructura disponibles del lugar donde se localiza. Por ejemplo, si éste se encuentra situado en una zona con alta presión hídrica, debe buscar como clientes a aquellas empresas cuya operación no sea intensiva en el uso de agua. Los beneficios indirectos están relacionados con las economías de escala que le representa el parque industrial a las empresas que se establecen dentro de ellos. Cuando las grandes empresas “ancla” se establecen en una región, sus proveedores buscan hacer lo mismo y, generalmente, tratan de situarse cercanos al mismo parque industrial para reducir los costos de su operación. Finalmente, las contribuciones inducidas se refieren a los beneficios que los parques industriales proveen en materia de desarrollo urbano al ser grandes focos compactos de empleo. En este caso, algunos desarrolladores de parques industriales plantean sus proyectos con un enfoque más ambicioso que incluye el establecimiento de viviendas, centros comerciales y de entretenimiento, de tal manera que se constituyen como una ciudad compacta.

Las recomendaciones de política pública son, pues, muy claras. El desarrollo urbano debe ser planteado de modo que recaiga sobre un conjunto de medidas de planeación de largo plazo –no como política reactiva– y con un enfoque de sustentabilidad, en coordinación con el sector empresarial a nivel regional. Los parques industriales, entendidos como proyectos de organización territorial que se constituyen en un catalizador aspiracional al ofrecer empleo, educación, y un estándar de vida a los habitantes de las poblaciones donde se sitúan, tienen que comenzar a ser vistos como una forma de planeación de los desarrollos urbanosa lo largo de nuestro país.

 

*Luis Serra es Investigador Senior de @CIDAC.



De la Calle, Luis, 2012. Estudio Sobre la importancia de la industria manufacturera de exportación, los parques industriales y el planteamiento de políticas públicas estratégicas para su fomento. Asociación Mexicana de Parques Industriales, e Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicio de Exportación.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte

¡Muchas gracias!


Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.