(Re)Pensando y (de)construyendo liderazgos desde los feminismos - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Telar de Justicias
Por EQUIS: Justicia para las Mujeres
EQUIS: Justicia para las Mujeres es una organización feminista que, desde 2011, trabaja para mej... EQUIS: Justicia para las Mujeres es una organización feminista que, desde 2011, trabaja para mejorar el acceso a la justicia para todas las mujeres. Reconocemos que no existe una sola justicia y, por lo mismo, promovemos y construimos justicias considerando a todas las mujeres en sus historias, cuerpos, contextos y exigencias. Así, Telar de Justicias es un espacio en el que reflexionaremos sobre las justicias y toda su diversidad. Cada hilo será una visión de justicia que se unirá con otros para crear, transformar y tejernos juntas. (Leer más)
(Re)Pensando y (de)construyendo liderazgos desde los feminismos
Hoy, más que nunca, se necesitan liderazgos y organizaciones que trabajen desde un feminismo antirracista, anticolonialista, no punitivo, anticapacitista y transincluyente. Es así como pensamos hacer frente al achicamiento del Estado y el cierre a los espacios de diálogo.
Por Fátima Gamboa e Isabel Erreguerena
31 de marzo, 2021
Comparte

Desde 2011, EQUIS Justicia para las Mujeres ha impulsado un feminismo innovador en la forma de pensar y construir las justicias, las políticas públicas, leyes, instituciones y ¿por qué no? el Estado. Es en este marco que iniciamos un proceso de transición en EQUIS: impulsando una codirección que fomenta un modelo de liderazgo compartido y gobernanza decolonial.

Nuestra apuesta política aspira, entre otras cosas, a poner en jaque las miradas y estructuras individualistas en la forma de entender e intervenir la realidad social. De esta forma, priorizamos la interseccionalidad reconociendo que, para hacer frente a las múltiples estructuras de discriminación existentes, es preciso tejer en igualdad la diversidad de cuerpos, historias, pensamientos y voces. Promovemos la sororidad, con miras a romper con la falacia patriarcal que reza “mujeres juntas, ni difuntas” para abrir paso al reconocimiento y abrazo entre nosotras, en la lucha por nuestros derechos.

Creemos que esta es una propuesta necesaria para estos tiempos en los que la garantía de los derechos para las mujeres dista de ser una realidad: por un lado, advertimos niveles récord  de las violencias contra las mujeres y la impunidad,1 que se ven exacerbadas por instituciones publicas que no han sabido responder a las demandas de prevención, protección y justicias por y para todas nosotras;2 por el otro,  la política del gobierno federal presenta diversos desafíos que consideramos que inciden en el ejercicio de los derechos de las mujeres, entre los cuales destacan:

1. El “achicamiento” del Estado

Bajo la lógica de la “austeridad”, el gobierno federal ha recortado presupuestos para diversos programas, incluidos varios enfocados a reducir la brecha de desigualdad entre mujeres y hombres y a fortalecer a las organizaciones de la sociedad civil, como el PROIGUALDAD. Esto ha generado una situación de incertidumbre para varias OSC, y algunas incluso han dejado de operar. Asimismo, hay una tendencia a desaparecer órganos autónomos como el Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI), que es clave para garantizar el derecho a saber y, por ende, el derecho de acceso a la justicia de las mujeres.

2. El cierre de espacios de diálogo entre sociedad civil y gobierno

Desde el gobierno se ha fomentado una narrativa que cuestiona la legitimidad de las OSC, señalando que no necesita intermediarios para escuchar a la ciudadanía y sus necesidades. Esto ha derivado en una reducción significativa de los espacios de interlocución entre OSC y el gobierno, que es particularmente notable en el caso del movimiento feminista. Frente a la ausencia de políticas públicas con perspectiva de género, recortes presupuestales y, sobre todo, ante las incontables desapariciones y asesinatos de mujeres y niñas, el movimiento feminista ha cuestionado seriamente al gobierno federal, ante lo cual el gobierno ha respondido con una actitud distante y confrontativa, enviando mensajes de descrédito e incluso criminalización hacia el movimiento feminista y cerrando cada vez más las posibilidades de diálogo.

3. La prevalencia de narrativas y políticas punitivas 

Pese a que este tipo de soluciones sólo agravan el contexto, en lugar de ofrecer alternativas reales, las propuestas como el aumento en el uso de la prisión preventiva oficiosa, y el incremento en años de prisión para diversos delitos (por ejemplo, feminicidios), han encontrado un terreno fértil.

La propuesta de una codirección con perfiles diversos —por un lado, una mujer que ha trabajado desde lo comunitario; por el otro, una mujer que ha trabajado en la academia y organismos internacionales— muestra que diferentes enfoques pueden dialogar y fortalecer a una organización. Es por eso que creemos en esta apuesta. Hoy, más que nunca, se necesitan liderazgos y organizaciones que trabajen desde un feminismo antirracista, anticolonialista, no punitivo, anticapacitista y transincluyente. Es así como pensamos hacer frente al achicamiento del Estado y el cierre a los espacios de diálogo, al tener complementariedad de liderazgos e interlocución que fomentan alianzas con actoras diversas (desde organismos internacionales e instituciones gubernamentales, hasta medios de comunicación y espacios comunitarios), logrando buscar espacios de incidencia en diferentes niveles. Esto amplía las puertas que podemos tocar para seguir haciendo nuestro trabajo. Asimismo, de cara a las políticas punitivas que siguen ganando terreno, el trabajo que tenemos cada una con modelos de justicia comunitaria, restaurativa, intercultural, así como las redes que hemos tejido con una gran diversidad de mujeres, nos impulsa a hacer sinergias para repensar e imaginar nuevas formas de justicias.

La codirección es apostar por un uso compartido del poder, que combate la idea patriarcal de rivalidad y competencia entre mujeres, para dar espacio a la sororidad y las alianzas. Es una apuesta por la toma de decisiones y responsabilidades compartidas, acompañadas y por consenso. En el caso de nosotras es una muestra de inclusión y diversidad de mujeres: una sola voz, pero en diferentes cuerpos y espacios. Es una apuesta política, que prueba que otras formas de construir el mundo son posibles si estamos dispuestas a apostar por lo colectivo y ver más allá de intereses individuales.

* Fátima Gamboa (@_FatimaEk) e Isabel Erreguerena (@isaerre) son codirectoras de EQUIS Justicia para las Mujeres (@EquisJusticia).

 

 

1 El 66.1% de las mujeres mayores de 15 años ha sido víctima de algún tipo de violencia a lo largo de su vida (ONU, 2018) y diariamente 11 mujeres son asesinadas por razones de género (SESNSP, 2020)

2 De acuerdo con el informe No es Justicia (EQUIS, 2019), en el 85% de los casos judiciales no se contempla la manera en que influyen los estereotipos de género y en el 69% no se identifica las situaciones de riesgo de las mujeres. La pandemia por COVID-19 exacerbó estos desafíos; a pesar de que la violencia doméstica alcanzó niveles récord, las autoridades judiciales suspendieron la mayoría de sus actividades durante la pandemia, como evidencian los informes (Des)Protección Judicial (EQUIS, 2020)  y  Violencia en Espera de Atención (EQUIS, 2020).

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.