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Cristina, presidenta sin rival: 9 puntos sobre las elecciones en Argentina
Por Distintas Latitudes
22 de septiembre, 2011
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Por: Daniel Castelo (@castelopio)

 

Ha pasado ya más de un (largo) mes desde que Cristina Fernández protagonizó una categórica victoria -con 50% de los votos- en las elecciones primarias con miras en los comicios del próximo 23 de octubre. En este breve pero importantísimo lapso, los partidos de la oposición dejaron pasar la oportunidad de revitalizar su campaña, al tiempo que parecen haber ingresado en un laberinto sin fin de acusaciones cruzadas y furibundos descargos de culpas internas que parecen tener como final anunciado, tal como marcan las encuestas, una derrota aún más pronunciada, con mayor diferencia de sufragios a favor del ahora gobernante Frente Para la Victoria.

 

“Lo único que les queda es canibalizarse entre si”, afirmó la muy consultada politóloga Graciela Romer sobre la hojarasca opositora. Sin embargo, son muchos los elementos que pueden tildarse a la hora de encontrar causas por las cuales la posibilidad de una alternativa al kirchnerismo en el país más al Sur del continente se esfumaron en pocas semanas.

 

Estos son 9 puntos para entender la crisis de la opisición en Argentina:

1. El lugar de las terceras fuerzas en la Argentina fue siempre inestable y débil, en permanente estado de fragilidad, partiendo de la base de un podio en el que se ubicaban invariablemente el Partido Justicialista (PJ) y la Unión Cívica Radical (UCR). Hoy, en cambio, el radicalismo –que reinauguró la democracia en 1983 con la presidencia de Raúl Alfonsín– se encuentra en una situación comatosa que dio inicio en 1995, cuando Carlos Menem logró su reelección y el partido fue relegado al tercer puesto. En 2003, tras la explosión popular y política que dos años antes había terminado con el gobierno del radical Fernando de la Rúa, el partido centenario obtuvo sólo el 3 por ciento de los votos a nivel nacional. Otra etapa comenzaba.

 

2. Con la candidatura de Ricardo Alfonsín, hijo del fallecido presidente, en las primarias de agosto pasado, la UCR (aliada en este caso al empresario derechista y exmenemista Francisco de Narváez) alcanzó 12 por ciento de los sufragios. Poco, pero que le bastó para ubicarse en un segundo lugar, aunque a 38 lejanos puntos de la hoy imbatible Cristina Fernández.

 

3. Los sondeos realizados en los últimos días a nivel nacional muestran números cautelosos, aunque la estimación es que en octubre la mandataria peronista logrará su reelección con no menos de 55 por ciento de los votos, e incluso comienza a hablarse de la posibilidad de que alcance 60%.

 

4. Otro de los grandes derrotados en agosto fue el también peronista autoproclamado “disidente”, Eduardo Duhalde, quien quedó tercero muy cerca de Alfonsín y que parece haber perdido el rumbo respecto del perfil de estadista que venía construyendo de cara a una sociedad que dejó de creerle hace varios años. Su campaña en la actualidad, frente a la posibilidad de ampliar su derrota, consiste en recorrer canales de televisión amigos denunciando fraude (que la Justicia Electoral desestimó), además de anunciar su certeza respecto de la posibilidad de que se esté organizando un robo electoral por parte del oficialismo.

 

El expresidente Duhalde se quiso presentar como la opción más firme frente a Cristina. El panorama no le favorece.

 

5. Desde el socialismo, la sorpresiva elección lograda por el único gobernador provincial de ese signo político, el moderado santafesino Hermes Binner, podría ampliarse y llevarlo del cuarto puesto obtenido en agosto a un segundo y cómodo lugar en octubre, quizá por el espacio que parece haber ocupado como legítimo representante de lo que en Argentina se conoce como “la nueva política”. ¿Posibilidades a futuro? ¿Proyecto para la elección de 2015? Nadie en el socialismo apuesta oficialmente a una continuidad, aunque la idea de una instalación nacional definitiva de la fuerza de centro izquierda no les resulta descabellada.

 

6. Buenos Aires, reina del Plata, centro de todas las miradas, sigue siendo renuente a apoyar a gobiernos de raigambre peronista. Pero en ese contexto, y debido a la anorexia de votos opositores, la capital del país fue también parte del escenario del triunfo K, aunque los guarismos hayan sido leves. Apenas 30 por ciento de los votos, no obstante le alcanzaron a Cristina para imponerse. En números, lo obtenido por la presidenta es poco más de lo que su fuerza, el Frente Para la Victoria, había obtenido en julio último en ocasión de la votación que reeligió como jefe de gobierno bonaerense al conservador Mauricio Macri.

 

7. Precisamente Macri, quien se bajó a tiempo de la lucha presidencial para focalizarse en la gestión porteña, parece ser el único ganador claro, por omisión más que por acción. Su partido, el PRO, no tiene expectativa alguna en la ciudad con miras a octubre, ni siquiera en lo que refiere a quienes aspiran con llegar al Congreso de la Nación, en parte debido al huracán Cristina, pero mayormente debido a que no cuenta con candidato presidencial y sus boletas solo postulan para cargos legislativos.

 

8. Con este escenario político, la clave de estos próximos cuatro años, en términos de oposición al ya indudable segundo mandato de Cristina Fernández, no estará en los que hoy disputan un pequeño lugar de poder, sino precisamente en quienes por estas horas aparecen como los aliados más dudosos de la mandataria. Sindicatos, industriales y los poderosos intendentes de la populosa provincia de Buenos Aires saben que estos cuatro años –salvo que medie una reforma constitucional- serán de construcción de un nuevo polo de poder, kirchnerista o no.

 

9. ¿Habrá, entonces, kirchnerismo más allá de Fernández de Kirchner? De su muñeca para construir una sucesión dependerá la consolidación o no de un poder que, al menos hoy, parece indestructible.

 

La victoria de Cristina Fernández de Kirchner parece indiscutible. En este triunfo, ¿quiénes serán sus aliados?

 

* Daniel Castelo es periodista y crítico de cine argentino. Colabora en la revista digital de reflexión latinoamericana Distintas Latitudes.

 

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