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Tránsito Lento
Por Eduardo Limón
Periodista especializado en cultura. Ha escrito para Nexos, Rolling Stone y La Revista de la Univ... Periodista especializado en cultura. Ha escrito para Nexos, Rolling Stone y La Revista de la Universidad de México, entre otros medios. Ha conducido el programa \\\"Triángulo de Letras\\\" para Canal 22. Actualmente colabora en Ibero Radio, RMX, Excélsior TV y El Heraldo TV. Recibió el Premio Nacional de Locución en 2011 y en 2014 su cuento \\\"El camello de las dos jorobas\\\" ganó el segundo lugar en el Premio Internacional de Libro Animado Interactivo en Español, convocado por Conaculta. Es autor de \\\"Historias Verdes. Conversaciones sobre la mariguana\\\" (2018. Ediciones B, Penguin Random House). (Leer más)
Candelaria
A propósito del Día de la Candelaria, aquí va una pequeña lista de asuntos que, en lo que llega la Navidad, deberán requerir de mucha, muchísima fe para solucionarse de la mejor manera.
Por Eduardo Limón
2 de febrero, 2018
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La esperanza muere al último.

Anónimo

 

Para la comunidad católica, el Día de la Candelaria marca primordialmente el fin de las celebraciones navideñas. “La candela -me decía hace muchísimos años el maestro Miguel Sabido, experto en cultura popular y esencia mexicana- implica el fin de la fiesta y el inicio de la esperanza”. Todos aquellos que celebraron con la natividad el arribo de la fe, se encargarán de conservarla a lo largo del año encendiendo una vela (dice el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española: “Candela.- pieza de cera para alumbrar”) que les recuerde que Dios está con ellos. La vela puede ser prendida ya sea física o interiormente, esto es, puede encenderse sobre el candelero de una mesa o dentro nuestro. No suena mal, sobre todo si tomamos en cuenta que la esperanza que nos queda después de aventarnos un tamal verde, otro de mole y a lo mejor uno de dulce es que nuestro sistema digestivo funcione como no funciona la policía de la ciudad, esto es, con eficacia.

No ser católico no implica que uno desdeñe las ideas brillantes que esa fe ha aportado a la humanidad, de manera que, encendiendo dentro mío una candela que me alumbre las ganas de que las cosas salgan bien, aquí va una pequeña lista de asuntos que, en lo que llega la Navidad, deberán requerir de mucha, muchísima fe para solucionarse de la mejor manera. Habrá que decir, en todo caso, que aquí se necesita una vela muy, muy grande.

Que la candela que encendemos con una mano mientras en la otra sostenemos nuestro vasito de champurrado nos ayude a esperanzarnos en que:

  • Sabremos realmente qué diantres le sucedió a Marco Antonio durante las 120 horas de evidente pesadilla que vivió, y que cuando todo eso se sepa los responsables -todos- pagarán por el daño producido.
  • Asumir la responsabilidad sea regla y no extrañísima excepción.
  • Si alguien te dio su palabra, esa palabra te ha de abrazar un día.
  • El proceso electoral se llevará a cabo con absoluta transparencia (ya había dicho yo que la vela que hoy se enciende debe ser muy, muy grande).
  • Todas las injusticias recibirán atención mediática.
  • Trump se irá la semana entrante (esta esperanza debe renovarse semanalmente).
  • Todo mundo se entere que el gluten es un grupo de proteínas y no un veneno.
  • El Cruz Azul dejará de avergonzar a muchos amigos, y a las familias de esos amigos, y a los amigos de las familias de esos amigos, y…
  • Javier Duarte se quedará en la cárcel más tiempo del que hoy se imagina.
  • Algún candidato mencionará la importancia de legalizar la mariguana recreativa.
  • A nadie le harán de chivo los tamales.

 

@elimonpartido

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