close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Tránsito Lento
Por Eduardo Limón
Periodista especializado en cultura. Ha escrito para Nexos, Rolling Stone y La Revista de la Univ... Periodista especializado en cultura. Ha escrito para Nexos, Rolling Stone y La Revista de la Universidad de México, entre otros medios. Ha conducido el programa \\\"Triángulo de Letras\\\" para Canal 22. Actualmente colabora en Ibero Radio, RMX, Excélsior TV y El Heraldo TV. Recibió el Premio Nacional de Locución en 2011 y en 2014 su cuento \\\"El camello de las dos jorobas\\\" ganó el segundo lugar en el Premio Internacional de Libro Animado Interactivo en Español, convocado por Conaculta. Es autor de \\\"Historias Verdes. Conversaciones sobre la mariguana\\\" (2018. Ediciones B, Penguin Random House). (Leer más)
La verde jurisprudencia
Por espesas razones legales, la legalización de la mariguana en nuestro país se está tomando un tiempo preocupantemente largo.
Por Eduardo Limón
1 de noviembre, 2019
Comparte

Hace justamente un año -alrededor de estas horas, en las que el reloj jurídico relacionado con la legalización de la mariguana en nuestro país parecía avanzar mucho más rápido de lo que lo ha hecho en los últimos doce meses- la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaraba, para emoción de muchos y expectativa histórica de otros, que, sencillamente, la prohibición absoluta del consumo recreativo de cannabis era, simple, llanamente, inconstitucional.

La declaración anidaba la esperanza, planteada con firmeza desde aquel día, de alcanzar en un término más o menos rápido la regulación que finalmente permita en este territorio el consumo de mariguana en todas sus vertientes y, en el caso específico de la mariguana recreativa, alcanzar la legalización basados en el poderoso argumento que implica que en este país a nadie puede prohibírsele el consumo de una sustancia que se relaciona directamente con la garantía que acoge los muy personales gustos de cada quien dentro del rubro relacionado con el derecho al libre desarrollo de la personalidad.

Ese derecho, según dicho de la Corte en ese momento, “protege todas las acciones necesarias para materializar esa elección”.

Así, aquella decisión -registrada hace justamente un año, es importante repetirlo- invalidaba los artículos que, desde la Ley General de Salud vigente, prohibían a rajatabla hechos comunes para consumidores y productores de la sustancia: cultivar mariguana, poseerla y transportarla. Cosas todas que, en el mismo minuto en el que se escribe esta colaboración, están sucediendo en todo el país, pero rodeadas de una tensa aura producida por la ilegalidad aún presente.

En términos simples, lo sucedido hace un año y el lentísimo avance en la materia registrado en los últimos trescientos sesenta y cinco días ratifican una verdad hasta el momento inobjetable en términos de nuestra realidad nacional con respecto a política de drogas: por espesas razones legales, la legalización de la mariguana en nuestro país se está tomando un tiempo preocupantemente largo.

Los dichos recientes de Ricardo Monreal respecto a que el Senado de la República requiere “más tiempo para legislar la regulación del cannabis” inquietan y, en el fondo, tienen mucho de esa retórica priista que creíamos superada y que perseguía no otra cosa que ralentizar más y más un proceso que, en el fondo, pareciera poner nerviosos a muchos, menos a los productores del país y a los millones de consumidores que, en este momento, están buscando por debajo del agua, “en lo oscurito”, la sustancia de su preferencia.

“Lo que queremos es enfriar un poco los ímpetus, pues algunos afirman que (la regulación) es la solución, que va a haber recursos, que se va a pagar la deuda externa. Son soluciones mágicas que yo temo que no todas son ciertas, vamos a tomar nuestro tiempo”.

¿Soluciones mágicas? Quizá, más que ello, de lo que habría que hablar es de soluciones urgentes y necesarias. En tiempos como los que corren, y dado todo lo que ya se ha vivido, aquello de “enfriar un poco los ímpetus” en realidad enerva más, mucho más, que el consumo simple de una sustancia que, por misteriosas razones, en este país sencillamente no se logra regular.

Un año desde la declaración de invalidez de los artículos relacionados con mariguana dentro de la Ley General de Salud. Un año. Si se trata de enfriarlos, según el desconcertante dicho de Monreal, quizá los ímpetus alrededor de este tema central comiencen, es altamente probable, a caldearse.

@elimonpartido

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.