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Tránsito Lento
Por Eduardo Limón
Periodista especializado en cultura. Ha escrito para Nexos, Rolling Stone y La Revista de la Univ... Periodista especializado en cultura. Ha escrito para Nexos, Rolling Stone y La Revista de la Universidad de México, entre otros medios. Ha conducido el programa \\\"Triángulo de Letras\\\" para Canal 22. Actualmente colabora en Ibero Radio, RMX, Excélsior TV y El Heraldo TV. Recibió el Premio Nacional de Locución en 2011 y en 2014 su cuento \\\"El camello de las dos jorobas\\\" ganó el segundo lugar en el Premio Internacional de Libro Animado Interactivo en Español, convocado por Conaculta. Es autor de \\\"Historias Verdes. Conversaciones sobre la mariguana\\\" (2018. Ediciones B, Penguin Random House). (Leer más)
Toledo
La muerte del más importante artista plástico que le quedaba al país cae en un momento en el que los márgenes de las muchas causas que en vida defendió se encuentran convulsos.
Por Eduardo Limón
6 de septiembre, 2019
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– Los de Juchitán me acusan de traidor porque pinto y dibujo más chapulines que iguanas. 

Francisco Toledo

Quizá Francisco Toledo hubiese querido que el personaje que su activismo social y político —más allá de su reconocido talento—construyó con los años dedicados a defender causas desfavorecidas frente a los intereses de los poderosos fuera más discreto. Cuando hace ya casi quince años el grupo de periodistas que fundamos la revista emeequis lo buscamos para obtener de su solidaridad alguna obra que poder subastar con vistas a obtener los recursos que necesitábamos para arrancar el proyecto editorial, los dichos de los compañeros y colegas que estuvieron más cerca de él pintaban, paradójicamente, la figura de un hombre tímido, algo reacio a hablar, que se limitó a ser solidario pero que no hizo demasiadas preguntas: ocupado como estaba en ser él mismo, quizá Toledo percibió en la admiración que todos en aquella redacción le profesábamos algo que vislumbró en muchas de las entrevistas que concedió: que su figura pública como líder social opacaba un poco su quehacer como artista y que ese era uno de los problemas con los que tenía que convivir diariamente, ser el Toledo líder de la comunidad cultural oaxaqueña y nacional por encima del Toledo que soñaba con insectos y criaturas que después vertía en el papel.

La noticia de la muerte del más importante artista plástico que en este momento le quedaba al país (más allá de las figuras de otros grandes que desde otras figuraciones también están desarrollando su propio discurso pictórico) cae, como es el caso con la desaparición de todo personaje histórico, en un momento en el que los márgenes de las muchas causas que en vida defendió se encuentran convulsos. Vienen días en los que la comunidad artística llorará la desaparición del genio creador de una obra ineludible pero también, tristemente, ha llegado el momento para que diversas organizaciones sociales y colectivos que en su momento recibieron el apoyo del artista más deslumbrante de Oaxaca y del país lloren la partida de un hombre que desprendió algo de su talante artístico en favor de conformar una figura que desde el ámbito público -que al parecer no le gustaba tanto- operó lo necesario para llevar luz sobre causas que, posiblemente sin su presencia, no habrían llegado a buen término. Mil pintores hoy lamentarán la muerte del Maestro y a la vez, mil líderes de las más diversas causas lamentarán la pérdida de una figura inobjetable y necesaria para apoyar sus causas justas.

Esta mañana circula mucho por entre las redes (¿qué pensaría el Maestro de las benditas redes sociales?) la que quizá sea una de las imágenes más lindas que se le hayan hecho a Toledo a lo largo de su vida: en ella, el anciano barbado y desaliñado que durante muchos años fue, corre por las calles de Oaxaca haciendo volar junto con la carrera alguno de los papalotes que, producto de su inventiva, amaba tanto. Es el rostro que aparece en esa imagen el que más llama la atención pues en su concentración por pegar la corretiza lo más rápido posible a fin de elevar el papalote se adivina la mirada de un hombre preocupado genuinamente porque las pequeñas cosas le dieran sentido a las causas grandes. Vamos a extrañar mucho a aquel anciano que con mirada de niño supo entremeter los trazos con los que recreó monos, cangrejos y chapulines a la escena visual de un país que desde hoy le necesita tanto para conformar sus causas pero también para construir su imagen profunda.

Vamos a extrañar a Toledo en cada cometa que quiera volar.

@elimonpartido

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