Vivir mata - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Tránsito Lento
Por Eduardo Limón
Eduardo Limón es periodista de cultura. Conduce en Ibero 90.9 fm el programa #Inspiria, todos l... Eduardo Limón es periodista de cultura. Conduce en Ibero 90.9 fm el programa #Inspiria, todos los miércoles. Colabora en TV UNAM dentro de la emisión Perímetro de México. Para Canal 22 ha conducido Triángulo de Letras. Es autor de Historias Verdes, conversaciones sobre la mariguana (2018. Ediciones B, Penguin Random House) y de El camello de las dos jorobas (Conaculta, 2014). En 2011 recibió el Premio Nacional de Locución. (Leer más)
Vivir mata
Vivir mata, como dice el clásico. Pero he aquí que no hay otra forma de vivir: si no miro el celular recién levantado y no bebo café y me baño con el jabón aquel, deliciosamente dañino, no vivo.
Por Eduardo Limón
24 de mayo, 2019
Comparte

¿Adónde se va toda esa vida que desperdicias mientras vives?

Anónimo

 

Establecer los parámetros mediante los cuales cualquiera puede notar la degradación física que vivir en la ciudad ocasiona en la salud es práctico y sencillo: basta tomar como ejemplo cualquier día de la vida cotidiana.

Solo levantarnos, llevarnos el celular ante los ojos lesiona conos, bastones y retina. Mal por eso, pero bien porque iniciando el día ya sabemos cuántos pendientes le debemos a nuestro jefe y toda la carga de trabajo que nos esperará en las horas por venir. Además, para antes de encender por completo nuestro cerebro, ya llevamos en el inconsciente un par de memes buenísimos que precisamente por serlo son malísimos para nuestra salud mental.

Luego viene el café. Mala idea, sobretodo si tomamos en cuenta que el soluble puede llenar, con el tiempo (en esto de dañar la salud, la plabra “tiempo” es esencial) nuestros riñones de piedrecitas y lastimar también nuestra mucosa gástrica, nada afecta a recibir irritantes cuando recién vamos iniciando el día.

Si el café va con azúcar todo será peor. Mucho, mucho peor. Triglicéridos altos, sacarosa nociva. Ya va arrancando la mañana y nuestro cuerpo se las arregla, como siempre, para hacer lo que pueda con la cascada de acciones negativas que cada día le recetamos.

Luego viene el baño: el lauril sulfato de cualquier shower-gel respetable daña la piel, resecándola. El agua caliente puede irritar la epidermis. El agua fría puede ocasionarnos un infarto.

Desayunar fruta es grave error: torrente de fructosa y si viene en jugo, más: ¿quién en su sano juicio se echaría esas rodajotas de papaya seguidas por dos o tres naranjas enteras exprimidas? La carne del jamón satura de grasa mis arterias, el huevo sube el colesterol.

Subir al auto deprisa desorganiza el metabolismo. Correr tras el camión no es ejercicio sino desgaste. Colocarme los audífonos mientras cruzo el viaje daña mis oídos. Prender la computadora llegando al sitio de labor estresa. Comer sentado frente a la pantalla aniquila. Salir asolea, y el sol de la hora de la comida es el más dañino.

Vivir mata, como dice el clásico. Pero he aquí que no hay otra forma de vivir: si no miro el celular recién levantado y no bebo café y me baño con el jabón aquel, deliciosamente dañino, no vivo. Si no me atiborro con dulce fruta no vivo, si no corro rumbo a mi auto o me presiono por alcanzar el metrobús, no estoy viviendo.

Mirar la vida y pensar ¿si dejo de hacer todo lo que hago todos los días, viviré más? ¿Es lo que hago contra mi vida, precisamente, lo que me hace vivir?

Enmedio de saturación, humo y prisas. Alimentación que visto como sea, siempre es mala por una u otra razón. Estímulos que desgastan. Pero la vida va. Respiro. Corro. Me alimento.

Vivir mata. La vida es nociva para la salud. Y al final gastarse es vivir.

Es, quizá, como reflexionaba Bukowski en modo salvaje: al final, el auto en que derrapaste se entrega con la carrocería destruida.

¿Para qué si no quiere uno una maquinaria que dure eso que dicen que es “toda la vida”?

@elimonpartido

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.