Premio Nobel de la Paz: la lucha por los derechos de las mujeres. Ellen Johnson Sirleaf - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Treinta y siete grados
Por Geraldina González de la Vega
Columnista de Gurú Político. Consultora jurídica Ombudsgay. Constitucionalista y ensayista. Se... Columnista de Gurú Político. Consultora jurídica Ombudsgay. Constitucionalista y ensayista. Se ha dedicado principalmente a temas relacionados con derechos fundamentales y teoría de la constitución. Ha sido profesora en el Instituto Nacional de Ciencias Penales, en laUniversidad Anáhuac del Sur, Universidad Autónoma del Estado de México y en la Universidad Autónoma Benito Juárez. Actualmente realiza estudios de posgrado en Alemania. Twitter: @geraldinasplace. Mail: [email protected] Blog: http://gerasplace-reloaded.blogspot.com (Leer más)
Premio Nobel de la Paz: la lucha por los derechos de las mujeres. Ellen Johnson Sirleaf
Por Geraldina González de la Vega
12 de diciembre, 2011
Comparte

“If there is one message that echoes forth from this conference, it is that human rights are women’s rights – and women’s rights are human rights.”

Hillary Clinton en el marco de la Conferencia sobre derechos de la mujer de Naciones Unidas. 1995, Beijing, China

 

En octubre pasado se anunciaron los nombres de las ganadoras del Premio Nobel de la Paz, que en esta ocasión se dividió entre: Ellen Johnson Sirleaf, Leymah Gbowee y Tawakkol Karman “por su lucha no violenta por la seguridad de las mujeres y los derechos de las mujeres a la plena participación en la obra de construcción de la paz.”

Se trata de dos mujeres provenientes de Liberia y una de Yemen, que han dedicado su vida a la lucha por la equidad de género, por el fin de la violencia y la construcción de la paz, tanto en sus respectivos países como inspirando a otros y otras a seguir sus pasos.

El sábado pasado, las tres galardonadas aceptaron los premios en la ceremonia que cada año para su entrega tiene lugar en Oslo. Resulta importante resaltar que el 10 de diciembre es el día de los Derechos Humanos, y que como los discursos de 1995 y 2011 de Hillary Clinton han remarcado: los derechos humanos son derechos humanos de [email protected], sin importar sexo, identidad de género u orientación sexual.

Las palabras de Thorbjørn Jagland, Presidente del Comité, recordaron el proverbio chino “las mujeres detienen la mitad del cielo” y las razones por las que el comité encontró en la labor de estas tres mujeres una razón para ser reconocida:

“no es posible lograr la democracia ni la paz duradera en el mundo, si las mujeres no adquieren las mismas oportunidades que los hombres para influir el desarrollo en todos los niveles de la sociedad.”

Jagland recordó las luchas de cada una de las laureadas y se refirió a la difícil y desigual situación de las mujeres en todo el planeta. Asimismo recordó la resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU, que por primera vez hace una cuestión de seguridad internacional la violencia cometida contra las mujeres durante la guerra. Que la resolución subraya la necesidad de que las mujeres puedan participar al mismo nivel que los hombres en los procesos de paz y en el trabajo para construir la paz. Que las mujeres han tenido que romper con sus roles de víctimas para convertirse en actoras que contribuyan a la construcción de la paz. Y que estos objetivos han sido confirmados por medio de cuatro sucesivas resoluciones 1820, 1888, 1889 y 1960, mismas que deben ya tener un lugar importante y visible en los escritorios de todos los jefes de Estado.

Citó un ejemplo sobre la ayuda que debe ser dirigida hacia las mujeres, pues la mayoría de las veces, dijo, ayudar a las mujeres implica ayudar a la familia, en cambio, muchas veces ayudar a los hombres implica solamente ayudarlos a ellos, :

Bicycles have in recent years made their entry in rural districts in many poor countries. The women, who often both till the soil, carry goods to market, and see that the children get to school, rarely get to use the bicycle. It is for the male member of the family. Far too often, he uses it to visit the local bar, and now he can also get to the bars in the neighbouring villages. As so many have pointed out, help for women is help for the family; help for men is unfortunately far too often only help to them alone. Investment in girls’ education is probably the best investment any developing country can make.

En seguida, Jagland presentó a las tres mujeres premiadas con el Nobel de la Paz, quienes posteriormente hablaron en tres emotivos e importantes discursos que presentaré en esta columna en tres partes:

Ellen Johnson

El Presidente del Comité del Premio Nobel, Thorbjørn Jagland; presentó a Johnson así:

La vida de Ellen Johnson Sirleaf puede ser vista como la realización del objetivo de la Resolución 1325. En 1990, se fue al exilio después de haber sido encarcelada y amenazada con ser violada sexualmente. Durante varios años sirvió como directora de la Oficina Regional para África del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP). Ella fue una de las siete eminentes personas que investigaron el genocidio de Ruanda a nombre de la Organización para la Unidad Africana (OAU). Cuando comenzó la guerra civil en Liberia en 1989, Johnson Sirleaf apoyó en un primer momento a Charles Taylor, con la esperanza de que pudiera representar una solución, pero gradualmente se separó de él y se presentó para contender en contra suya, sin éxito, en la elección de 1997. Sin embargo, para las elecciones de 2005, Johnson Sirleaf tuvo una victoria convincente, lo que la convirtió en la primera mujer electa democráticamente como jefa de Estado en el continente africano.

Liberia continua siendo uno de los países más pobres del mundo, enfrenta enormes problemas, pero desde que Johnson Sirleaf tomó posesión como Presidenta en 2006, ha habido un enorme progreso. La guerra civil ha terminado, la democracia está trabajando y ha habido un considerable crecimiento económico. La bien dispersa corrupción ha sido reducida, la educación y la participación en la vida social de la mujer han sido sensiblemente reforzadas, el monstruoso número de violaciones a las mujeres ha disminuído.

Pocas personas satisfacen mejor los criterios para recibir el Premio Nobel de la Paz que se encuentran en el testamento de Alfred Nobel, concluyó Jagland.

En su  discurso de Ellen Johnson comenzó a hablar sobre la universalidad de la lucha por los derechos de las mujeres en tanto que fueron nominadas al premio Nobel dos mujeres de Liberia y una de Yemen. Habló sobre los esfuerzos para promover el Estado de derecho y la democracia en sociedades en conflicto. Después mencionó a algunas de las mujeres que han obtenido el Premios Nobel como Bertha von Suttner de Austria, Jane Addams , Emily Greene Balch , Betty Williams y Mairead Corrigan, la Madre Teresa, Aung San Suu Kyi, Rigoberta Menchu, Jody Williams, Shirin Ebadi,  y le dedica un especial atención a Wangari Maathai, la primer mujer africana en recibir un Premio Nobel de La Paz.

En 2004 al recibir el premio, Maathai dijo: “nosotros que hemos sido privilegiadas con educación y experiencias e inclusive con poder, tenemos que ser modelos para la nueva generación tenemos el deber de cumplir con ese deber.”

Mencionó que este premio pertenece a las personas cuyas aspiraciones han tenido el privilegio de representar, tanto ella como Leymah Gbowee yTawakkol Karman  y cuyos derechos han tenido la obligación de defender, “no somos”, dijo, “más que su reflejo.” Contó que su camino hasta Oslo ha sido formado por los valores de sus padres y de sus dos abuelas liberianas dedicadas al campo, ninguna de quienes podía escribir o leer; sin embargo, explicó que ellas le enseñaron que lo único que podía realmente llenar una vida, era servir a los demás.

“No podemos hablar en nombre de las mujeres sino hablarle a las mujeres alrededor del mundo, cualquiera que sea su nacionalidad, su color, su religión o su estatus en la vida.”

Es a ellas a quienes la laureada dedica su discurso.

“A través de la mutilación de nuestros cuerpos y la destrucción de nuestras ambiciones, las mujeres y las niñas hemos pagado desproporcionadamente el precio de los conflictos armados internos e internacionales. Hemos pagado con sangre, lágrimas y con nuestra dignidad.”

Sin embargo la necesidad defender los derechos de las mujeres no está limitada el campo de batalla y las amenazas a los derechos de las mujeres no emanan solamente del conflicto armado, la educación de las niñas, que ha sido como vista como una indulgencia innecesaria en lugar de una  inversión importante, no tiene ni los fondos ni el personal que requiere y muchas veces las niñas son desanimadas para perseguir un entrenamiento académico, sin importar qué tan prometedoras puedan ser sus habilidades.

Johnson recordó que aunque estemos en el siglo XXI, todavía se enfrentan enormes retos. En muchas partes del mundo los crímenes en contra de las mujeres no son reportados o las leyes que protegen a las mujeres no son aplicadas. Sin embargo, dijo, es la ocasión para ser optimistas y tener esperanza, pues hay muy buenos signos de progreso y cambio alrededor del mundo. Lentamente el Derecho Internacional y la atención a los Derechos Humanos iluminan los rincones oscuros a donde antes no llegaban, las escuelas, las cortes, los mercados. La tecnología ha ayudado inclusive a interconectar el mundo como un gran vecindario: lo que sucede en un lugar puede ser visto en cualquier otro rincón del mundo y parece ser que no ha habido un mejor momento para repartir la paz y la democracia y la atención a la justicia social para todos.

Invitó a hombres y mujeres a encontrar sus voces, hizo un llamado a todos aquellos quienes tienen un interés en demandar la paz y en luchar por la justicia, que, aún y cuando su voz sea pequeña, que la encuentren y que no teman denunciar la injusticia, aunque sean minoría.

“Cada uno de nosotros tiene su propia voz y las diferencias entre nosotros deben ser celebradas, pero nuestras metas están en armonía: son la persecución de la paz, la persecución de la justicia, nuestra meta es la defensa de nuestros derechos.”

Se refirió a las luchas políticas tanto en Liberia, Yemen y otros países y explicó que serán significativas solamente si la nueva libertad abre nuevas oportunidades para todos, pues:

“…estamos conscientes que el nuevo orden, nacido del hambre de cambio, fácilmente puede caer hacia la ilegalidad o la falta de reglas que hubo en el pasado; por ello necesitamos que nuestras voces sean escuchadas. ¡Encuentren su voz! ¡Álcenla!  ¡Dejen que su voz sea una voz de libertad! Habrá fracasos a lo largo del camino y el mundo no va cambiar de la noche a la mañana, pero hemos visto cambio en nuestras vidas y el mundo continuará cambiando en modos que nos van a afectar a todos.”

Se refirió a las palabras inscritas en las paredes del memorial de Martin Luther King:  “El brazo del universo moral es largo, pero se dobla hacia la justicia.”

Después, Johnson se refirió a la situación de su país y comentó que el progreso de éste depende de las políticas y los programas que inviertan en la gente y que refuercen las instituciones democráticas fundamentadas en el Estado de derecho; pero lo más importante, marcó, es que estas instituciones resistan la prueba del tiempo pues no deben depender de un líder ni de un partido político.

Así mismo la actual Presidenta de Liberia remarcó que debe haber espacio y respeto para las voces de oposición, pues en una sociedad abierta, no son los perdedores, sino un componente esencial que refuerza la rendición de cuentas del gobierno.

La laureada concluyó refiriéndose al 63 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y dijo:

“La Declaración es universal porque los derechos, simplemente por la virtud de ser humanos, pertenecen a todas las personas. No son dados por los gobiernos quienes pudieran revocarlos a su placer. La Declaración además es normativa, pues no se trata de una lista de aspiraciones benevolentes sino que obliga a los Estados en el tratamiento con sus propios ciudadanos para garantizar y para respetar estos derechos y libertades universales que a todos nos pertenecen.”

Finalizó sus palabras exclamando que la condecoración con este premio a tres mujeres debe ser visto como un hito en la marcha hacia el logro de una paz genuina y duradera.

 

*La traducción del discurso es mía, por lo que las citas pudieran variar del original.

**Todas las fotos son del Die Standard

 

*** Acá un enlace a International Museum of Women

 

 

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.