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Treinta y siete grados
Por Geraldina González de la Vega
Columnista de Gurú Político. Consultora jurídica Ombudsgay. Constitucionalista y ensayista. Se... Columnista de Gurú Político. Consultora jurídica Ombudsgay. Constitucionalista y ensayista. Se ha dedicado principalmente a temas relacionados con derechos fundamentales y teoría de la constitución. Ha sido profesora en el Instituto Nacional de Ciencias Penales, en laUniversidad Anáhuac del Sur, Universidad Autónoma del Estado de México y en la Universidad Autónoma Benito Juárez. Actualmente realiza estudios de posgrado en Alemania. Twitter: @geraldinasplace. Mail: [email protected] Blog: http://gerasplace-reloaded.blogspot.com (Leer más)
Premio Nobel de la Paz: la lucha por los derechos de las mujeres. Tawakkol Karman
Por Geraldina González de la Vega
14 de diciembre, 2011
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Este texto es la tercera parte de una serie sobre los discursos de las tres mujeres que ganaron el Premio Nobel de la Paz 2011, para ver la primera parte, sobre Ellen Johnson, hacer click aquí. Para la segunda, sobre Leymah Gbowee, hacer click acá.

Tawakkol Abdel-Salam Karman

 

El Presidente del Comité del Premio Nobel, Thorbjørn Jagland, presentó a la joven de 32 años así:

“Yemen es un país del mundo cuyo progreso en cuanto a los derechos de las mujeres ha sido mínimo. En su hogar, la laureada Tawakkol Karman guarda fotografías de sus héroes: Mahatma Gandhi, Martin Luther King, Nelson Mandela y Hillary Clinton. Años antes de la Primavera Árabe de 2011, ella ya era una joven mujer activista. Estudió periodismo y fundó la organización de mujeres periodistas “Sin Cadenas”. Ha organizado manifestaciones pacíficas y campañas informativas, ha entrenado a otras mujeres para que tomen parte en su lucha.

En un país donde la mayor parte de las mujeres usan el nicab, Tawakkol Karman optó por el hijab. Ella es al mismo tiempo miembro de un partido islámico.

En 2011 fue una de las líderes en las demostraciones en la Plaza del Cambio en Sana. Fue aprisionada y expuesta a serias amenazas, pero nada logró pararla. Día y noche hizo campaña en contra del Presidente Ali Abdullah Saleh, por la democracia, los derechos de las mujeres y la tolerancia. Ella promueve el entendimiento entre los chiítas y los sunnís y otras religiones.

La prometedora Primavera Árabe se convertirá en un nuevo invierno si las mujeres son dejadas de lado. La violencia visible y la invisible e indirecta deben cesar. Las mujeres deben ser totalmente aceptadas en todos los sectores de la vida en comunidad. En su propio estilo de vivir y luchar, Karman ha demostrado que el Islam no representa ningún obstáculo. Al contrario, el Islam debe ser parte de la solución. Sólo entonces habrá democracia y desarrollo pacífico en esta parte del mundo. Y ello significará gran seguridad para todos nosotros.

Lo que Karman ha logrado en un periodo de tiempo tan corto es increíble, a sus 32 años es la laureada más joven de la historia del Premio Nobel de la Paz.

Su lucha, es nuestra lucha.”

En su discurso, Tawakkol Karman comienza reconociendo que el premio no le ha sido entregado sólo a ella en lo personal, sino a todas las luchas de las mujeres en el mundo, a su país, a las mujeres árabes y en general a todas las personas que aspiran libertad y dignidad . Explica que siempre ha creído que la resistencia en contra de la represión y la violencia es posible sin tener que recurrir a la misma violencia, dice que siempre ha pensado que la civilización humana es el fruto del esfuerzo tanto de hombres, como de mujeres, por eso “cuando las mujeres son tratadas de manera injusta y son privadas de sus derechos naturales, en este proceso todas las deficiencias sociales y las enfermedades culturales serán reveladas, y al final, toda la comunidad, los hombres y las mujeres, sufrirán por ello.” Explica que la solución a los problemas de las mujeres sólo puede ser realizada en una sociedad libre y democrática en la cual sea liberada energía humana “la energía tanto de hombres, como mujeres juntos. Por ello nuestra civilización es llamada ‘humanidad’, no es atribuida únicamente a los hombre o a las mujeres.”

La laureada recuerda que desde el primer Nobel de la Paz en 1901, millones de personas han muerto a causa de guerras que podrían haber sido evitadas con un poco de sabiduría y de coraje.

“Los países árabes han tenido su participación en estas trágicas guerras, a pesar de que su tierra ha sido tierra de profecías y de mensajes divinos que hacen llamados por la paz …Sin embargo, a pesar de los grandes avances científicos, la historia de la humanidad está manchada con sangre. A pesar de ello, la responsabilidad de la humanidad se encuentra en vivir, en rescatar la vida y no en la muerte. A pesar de las grandes batallas, las superviviencia de la raza humana es la expresión más clara de este anhelo por la reconstrucción, no por la destrucción; por el progreso, no por la regresión y la muerte.”

Después menciona también el papel de la tecnología en las luchas por la paz:

“Esta tendencia se ha reforzado día con día gracias a los medios de comunicación, pues gracias al impresionante desarrollo de la tecnología de información y la revolución en las comunicaciones, las paredes entre las sociedades humanas han caído y las vidas y los destinos de las sociedades convergen marcando la emergencia de una nueva era, una era en donde las personas y las naciones del mundo no son los residentes de un pueblo pequeño -como se suele decir,  sino miembros de una sola familia, a pesar de las diferencias en la nacionalidad, la raza, la cultura o lenguaje; todos los miembros de esta gran familia interactúan en todos los rincones de su planeta y comparten las mismas aspiraciones y los mismos miedos, pues a pesar de los traspiés, la humanidad marcha siempre hacia lo que beneficia a la gente y hará que las diferentes culturas, identidades y características especiales de las civilizaciones se unan  en un mismo camino hacia la convergencia positiva, la interacción, al dar y recibir. Por lo tanto el entendimiento gradualmente reemplazará la disputa, la cooperación reemplazará al conflicto, la paz reemplazará la guerra y la integración reemplazará la división.”

Enseguida habló de las ventajas de la globalización y de la universalidad de los derechos humanos, de un mundo que garantice los valores de la libertad, de la verdad, de la justicia, de la cooperación de todos los seres humanos:

“…será un mundo donde todas las relaciones y las transacciones y las leyes estarán basadas en la prohibición de todas las formas y prácticas de la exclusión y dominación de unos seres humanos sobre otros. Significará una globalización en donde no existan las políticas de injusticia, de opresión, de discriminación o de tiranía; un mundo de solidaridad, de cooperación, de diálogo y coexistencia y la aceptación de los otros. Una globalización donde recurrir a la ley y al poder en contra de grupos, de personas y naciones para privarlos de su libertad de su dignidad desaparezca de una vez por todas. ¿Acaso sueño demasiado?”

“Veo en el horizonte asomarse un nuevo mundo con una globalización reluciente y esplendorosa, definitivamente veo el fin de una historia viciosa y oscura, donde tantas personas y tantas naciones han experimentado el horror, la tragedia, la destrucción y el desastre. Ciertamente, veo el principio de una historia humana próspera y generosa llena de amor y fraternidad.”

Después, Karman se refirió a las guerras civiles, a las guerras de los líderes déspotas que oprimen a su propia gente, a esa guerra que rechaza la gente joven de los países árabes, se refirió a los hombres y mujeres que se encuentran en estos momentos peleando por la paz mediante demostraciones pacíficas, demandando libertad y dignidad de sus tiranos.

“La paz no solamente significa acabar con las guerras sino acabar también con la opresión y la injusticia.”

Por eso, Tawakkol Karman pidió apoyar el espíritu de la lucha en la región árabe, para probar a los déspotas que la ética de la lucha pacífica es mucho más fuerte que sus poderosas armas de la represión.

“Las revoluciones de la primavera árabe en Túnez, Egipto, Libia, Yemen y Siria; y los movimientos hacia las revoluciones en otros países árabes como Argelia, Marruecos, Bahrain, Sudán y otros, en términos de motivación y del poder que nos llevó y los objetivos, no tuvieron lugar en sitios aislados separados del rápido e impresionante desarrollo de los cambios de los que el mundo está siendo testigo. El pueblo árabe ha despertado  y se ha dado cuenta de lo pobre que era su libertad, su democracia y su dignidad, la experiencia ha sido en cierta medida similar a la primavera que recorrió Europa del Este después de la caída de la Unión Soviética. Los pueblos árabes, después de que estos regímenes han negado totalmente su legítima existencia y nos han llevado la pobreza y al desempleo, se han levantado de esta opresión y se han manifestado declarando la emergencia de un nuevo amanecer, en donde la soberanía debe ser del pueblo y de su voluntad invencible. La gente ha decidido liberarse de estas cadenas y caminar hacia una civilización de gente libre.”

Karman, como Johnson y Gbowee, citó a Martin Luther King Jr., se refirió a la frase del “arte de vivir en armonía” y lo describió como el arte más importante que los seres humanos necesitamos aprender a dominar para poder contribuir. Por medio de este arte, explica, los Estados árabes deben hacer una reconciliación con su propia gente lo que es esencial, pues ésta no es meramente un interés interno sino un interés internacional, para toda la comunidad humana.

“Un dictador que asesina a su propia gente no solamente representa un caso de violación de los valores de su propia gente y de su seguridad nacional, sino también es un caso de violación a los derechos humanos, a las convenciones y los compromisos internacionales, un caso como este representa una amenaza a la paz mundial.”

Narra que muchas naciones, incluyendo las árabes han sufrido a pesar de no haber estado en guerra, pues tampoco vivían en paz.

“La paz en la que se vivía era una falsa paz, la paz de la sumisión a la tiranía y la corrupción que empobrece a la gente, que mata su esperanza por un mejor futuro. Hoy, toda la comunidad humana debe ponerse del lado de nuestra gente apoyando su lucha pacífica por la libertad, la dignidad, la democracia. Ahora que nuestra gente ha decidido romper el silencio y añora vivir y realizar el sentido de aquella frase inmortal del Califa Omar ibn al-Khattab “¿desde cuándo tú esclavizas a la gente, si sus madres les han parido libres?”

Karman narra cómo millones de mujeres, hombres, niños, viejos de Yemen salieron a las calles en 18 provincias demandando su derecho a la libertad, a la justicia y la dignidad, utilizando medios no violentos pero efectivos para lograr sus demandas. Explica que fueron capaces de conducir de manera eficiente y efectiva una revolución pacífica “a pesar del hecho de que la gente tiene en sus casas más de 70 millones de armas de fuego” y quizá ahí, explica, es dónde se encuentra la filosofía de la revolución de Yemen, pues

“…logró persuadir a millones de personas a salir sus casas sin armas y unirse a una marcha pacífica en contra de la máquina de violencia y muerte del Estado. Salieron tan sólo con flores, con sus pechos desnudos y llenos de sueños, de amor, de paz.”

Recordó, asimismo, que la revolución de Yemen pronto cumplirá su primer año y que desde el momento en que comenzó como una revolución pacífica y popular de la juventud, ha tenido una sola demanda: el cambio pacífico, la posibilidad de perseguir una vida libre y digna en un Estado democrático y civil gobernado por el Estado de Derecho.

“Este nuevo Estado será construido sobre las ruinas de un gobierno represivo, militarizado, corrupto y conservador que ha llevado consistentemente a Yemen a la orilla del fracaso y del colapso durante los últimos 30 años.”

Karman reclamó a la a la prensa internacional la poca cobertura y entendimiento de la revolución de su país.

Enseguida presentó lo que puede decirse es un manifiesto de la revolución de la juventud en Yemen:

Explicó que la revolución de la juventud es pacífica, es popular y está organizada alrededor de la gente que tiene como guía los valores de la libertad, de la democracia, de la igualdad, de la dignidad.

Que están en contra de la tiranía, de la dictadura, de la corrupción y del fracaso, que los objetivos de sus demandas están en acuerdo con las leyes divinas, con las convenciones seculares y los convenios internacionales de los derechos humanos.

Que esta revolución pacífica y popular ha tenido éxito en atraer a sus filas y sus marchas a cientos de miles de mujeres que han participado y que han llenado papeles importantes, notables y efectivos en sus actividades, en el liderazgo de las marchas y las demostraciones y que cientos de estas mujeres han muerto o han sido heridas en esta revolución.

Que a pesar de los esfuerzos del gobierno, la cultura de la paz se ha expandido y se ha propagado y ha encontrado un lugar en cada barrio yen cada calle donde esta gente joven ha caminado demandando un cambio pacífico y la democracia.

Que la revolución pacífica ha demostrado que los valores y los objetivos de la libertad, de la democracia y los derechos humanos, de la libertad de expresión y de prensa, de la paz, de la coexistencia humana, de la lucha contra la corrupción y crimen organizado, de la lucha contra el terrorismo y la resistencia de la violencia, el extremismo y la dictadura; son valores, ideales, demandas y objetivos que tienen interés común en la humanidad y que son queridos y apreciados por toda la comunidad internacional y que no son sujeto de división de selectividad o de cancelación bajo el pretexto de las diferencias en las características humanas los requerimientos de la soberanía de ninguna forma.

A continuación Karman se refiere a cuatro pasos que considera ninguna revolución debe evitar: 1) derrocar al dictador y a su familia; 2) derribar a los agentes de seguridad y los servicios militares y sus redes de nepotismo; 3) establecer instituciones para la transición política; y 4) y moverse hacia la legitimidad constitucional y establecer un Estado moderno civil y democrático.

En la parte que me pareció más impresionante de su discurso, Karman compromete a la comunidad internacional a apoyar la revolución yemení:

“Las revoluciones de la primavera árabe han continuado a través del esfuerzo de la juventud. Los jóvenes están listos y preparados para llevar a cabo cada uno de estos cuatro pasos y poder cumplir con cada uno de estos objetivos, por lo tanto el mundo debería estar listo y preparado para apoyar a la primavera árabe de los jóvenes en todos estos Estados, apoyarlos en su lucha por la libertad y la dignidad.”

Tawakkol Karman llama al “mundo civilizado” a detener y congelar las cuentas de las figuras de los regímenes, a los encargados de la seguridad y las fuerzas armadas. Inclusive, dice, esto no sería suficiente, pues esta gente debe ser llevada ante la justicia ante la Corte Penal Internacional, “los asesinos que roban la comida de su gente no deben tener inmunidad.”

Y sigue

“El mundo democrático que nos ha enseñado sobre las virtudes de la democracia y el buen gobierno no debe ser indiferente a lo que está sucediendo en Yemen y en Siria en lo que ha pasado antes de eso en Túnez, Egipto o en Libia, lo que pasa cada día en los países árabes y no árabes que aspiran a la libertad. El nacimiento de la democracia es una labor muy ardua que requiere apoyo y asistencia no miedo y precaución.”

Concluye compartiendo su creencia de que la paz es y seguirá siendo siempre la esperanza de la humanidad, que juntos podremos empujar los horizontes uno tras otro hacia un mundo de verdadera perfección humana.

Karman finaliza reconociendo las luchas, las búsquedas para ganar los derechos en una sociedad dominada por la supremacía de los hombres, una supremacía que ha causado una enorme injusticia a las mujeres y reconoce la lucha de las mujeres a quienes la historia y la severidad de los sistemas de gobierno han hecho invisibles, a las mujeres que hacen sacrificios para tener una sociedad saludable que se ajuste a las relaciones entre las mujeres y los hombres.

“…a todas esas mujeres que siguen tambaleándose en el camino hacia la libertad en países sin justicia social y sin oportunidades iguales, a todas ellas les digo gracias, este día sin ustedes no hubiera sido posible. Que la paz sea con ustedes.”

*La traducción del discurso es mía, por lo que las citas pudieran variar del original.

**Las las fotos son del Die Standard y de Al Jazzera

*** Acá una entrevista con Al Jazeera



Ver AQUÍ una explicación

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