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Una vida examinada: reflexiones bioéticas
Por PUB UNAM
El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, doc... El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, docencia y difusión que promuevan la reflexión y el debate social, que sea a la vez científico y filosófico, laico y plural, sobre dilemas propios de la bioética. Este blog presentará temas de actualidad, analizados desde una perspectiva bioética, con el objeto de contribuir a la construcción de una cultura de responsabilidad que promueva el respeto de los derechos humanos, de la diversidad cultural, del medio ambiente y las especies con las que compartimos el planeta. (Leer más)
Aborto legal: entre la negación de derechos y la movilización feminista
El reconocimiento de la toma de decisiones en el ámbito reproductivo se inserta como una gran deuda histórica que tiene nuestro país con las mexicanas. Por una parte, existen marcos normativos que reconocen derechos, como en la Ciudad de México, mientras que otras entidades federativas perpetúan el mandato cultural de la maternidad a partir de las normas constitucionales que protegen la vida desde el momento de la concepción y la tipificación del aborto.
Por PUB UNAM
24 de abril, 2019
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Por: María del Pilar González Barreda y Arturo Sotelo Gutiérrez

La prohibición legal del aborto ha respondido históricamente a sistemas jurídicos que perpetúan roles diferenciados para hombres y mujeres derivados de la diferencia sexo-genérica. Estos sistemas normativos rechazan que las mujeres puedan tomar decisiones sobre su reproducción, suceso que se suma a la larga lista de razones por las cuales a las mujeres les ha sido negado el reconocimiento como sujetos de derechos. Las normas jurídicas diseñan su sexualidad (Lagarde, 2012: 42) al imponer como destino inquebrantable el ser madres en contra de su voluntad.

Desde las teorías feministas se ha estudiado cómo la reproducción de la especie no sólo es un proceso biológico, sino que al mismo tiempo es un proceso cultural. El mandato de género relativo a que “las mujeres deben ser madres” es reforzado por el peso cultural que le dota de sentido y se incorpora en la ley. De esta forma el mandato de maternidad se inserta en el discurso jurídico como natural. Se trata de un mandato perverso en el que el proceso biológico de la reproducción se conecta con las significaciones culturales (Badinter, 1981); la sexualidad aparece entonces como inseparable a la reproducción.

El reconocimiento de la toma de decisiones en el ámbito reproductivo se inserta como una gran deuda histórica que tiene nuestro país con las mexicanas. Por una parte, existen marcos normativos que reconocen derechos, como en la Ciudad de México, mientras que otras entidades federativas perpetúan el mandato cultural de la maternidad a partir de las normas constitucionales que protegen la vida desde el momento de la concepción y la tipificación del aborto.

Han pasado doce años desde las reformas al Código Penal del Distrito Federal y la Ley de Salud local que construyeron un margen legal para que las mujeres puedan decidir interrumpir un embarazo. En los primeros días de marzo del 2019, Nuevo León se convirtió en la entidad número veinte del país que dice proteger la vida desde el momento de la concepción en su constitución y puso nuevamente al descubierto la ya conocida serie de argumentos bajo los cuales se ha cobijado el debate en las legislaturas locales. En un contrataque político cargado de estereotipos de género, los congresos locales se movilizaron para impedir que en las entidades se despenalizara el aborto como había sucedido en la Ciudad de México. Esa reacción se replicó en Nuevo León, mostrando indiferencia para entender que es a las mujeres a quienes de manera exclusiva les corresponde tomar decisiones libres e informadas sobre su reproducción.

A los (as) legisladores poco les importa si la reforma constitucional del 2011 obliga a nuestro país a promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos previstos en los tratados internacionales firmados y ratificados por México, entre ellos la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW); desconocen que la reforma al artículo 40 constitucional (2012) señaló que México es una república laica; tampoco parecen estar actualizados (as) sobre lo que organismos internacionales como el Comité de vigilancia de la CEDAW han recomendado a México respecto a este tipo de reformas constitucionales, la urgencia de armonización legislativa con perspectiva de género y las consecuencias que tiene la prohibición legal del aborto; y, para abonar a su ignorancia, hacen oídos sordos a la investigación documentada de organizaciones de la sociedad civil sobre mujeres que, debido a estas reformas, han visto vulnerados sus derechos. Los congresos locales están integrados por legisladores (as) que por mayoría de votos aprueban reformas basadas en argumentos estereotipados, lo que denota un profundo desdén por una formación jurídica “básica” en materia de derechos humanos.

Hace unos meses, la Clínica Jurídica del Laboratorio Nacional Diversidades elaboró un amicus curiae dentro de la acción de inconstitucionalidad 85/2016 promovida por la Comisión Nacional de Derechos Humanos en contra de la aprobación de la reforma que dice proteger la vida desde la concepción en el estado de Veracruz. Ahí señalamos que este tipo de reformas ponen en mayores condiciones de vulnerabilidad a las mujeres que viven desigualdades enmarcadas por la situación económica, el acceso a servicios básicos de salud y educación, así como la violencia de género. Desde el Laboratorio Nacional Diversidades sostuvimos que en tiempos de fuertes oleadas conservadoras en el mundo, la organización de la sociedad es crucial para frenar los discursos que vulneran a las personas más desprotegidas.

Así, cuando las propuestas de los movimientos autodenominados provida son retomadas por autoridades estatales, la laicidad vuelve a aparecer como una promesa, como un horizonte normativo que debe guiar la política para alcanzar sociedades donde la justicia sexual sea posible (Vaggione, 2013: 38).

La movilización feminista representada por el color verde de la esperanza está para recordarles a los (as) legisladores que las mujeres históricamente han tomado decisiones sobre su reproducción y lo seguirán haciendo. Sí, a pesar de los prejuicios de nuestras autoridades, de la ignorancia del marco normativo internacional y de alguna que otra intención de poner a consulta la autonomía reproductiva de las mujeres; sí, esta marea de esperanza llegó para recordarnos que si bien es cierto que los derechos nunca se deben dar por ganados, también lo es que la fuerza de la colectividad nos ha sostenido para construir sociedades más justas.

 

*María del Pilar González Barreda es doctoranda del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Maestra en Derecho por la UNAM y Licenciada en Derecho por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Docente de la Facultad de Derecho de la UNAM. Sus líneas de interés son género y derecho, derechos humanos de las mujeres, aborto. Twitter: @picatman. Arturo Sotelo Gutiérrez es abogado y Doctor por la Universidad Autónoma Metropolitana, Maestro en Ciencias Sociales por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales. Profesor Asociado en el Departamento de Derecho de la Universidad Autónoma Metropolitana. Sus líneas de interés son ciudadanía, género y cortes constitucionales.

 

Las opiniones publicadas en este blog son responsabilidad únicamente de sus autores. No expresan una opinión de consenso de los seminarios ni tampoco una posición institucional del PUB-UNAM. Todo comentario, réplica o crítica es bienvenido.

 

 

Referencias

Badinter, Elisabeth (1981). ¿Existe el amor maternal? Historia del amor maternal. Siglos XVII al XX. Barcelona: Paidós/Pomaire.

Lagarde y de los Ríos, Marcela (2012). El feminismo en mi vida. Hitos, claves y topías. Distrito Federal: Instituto de las Mujeres del Distrito Federal.

Vaggione, Juan Marco (2013). Laicidad y Sexualidad. México: Universidad Nacional Autónoma de México.

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