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Una vida examinada: reflexiones bioéticas
Por PUB UNAM
El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, doc... El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, docencia y difusión que promuevan la reflexión y el debate social, que sea a la vez científico y filosófico, laico y plural, sobre dilemas propios de la bioética. Este blog presentará temas de actualidad, analizados desde una perspectiva bioética, con el objeto de contribuir a la construcción de una cultura de responsabilidad que promueva el respeto de los derechos humanos, de la diversidad cultural, del medio ambiente y las especies con las que compartimos el planeta. (Leer más)
Algunas implicaciones de la incorporación de la filosofía y las humanidades en la Constitución
Tras varios meses de activismo se dio el primer paso: incorporar a la Filosofía y a las Humanidades a la Constitución. Ahora es necesario que las leyes secundarias y la aplicación en los programas de estudio se lleven a cabo para que esto se haga realidad.
Por PUB UNAM
24 de julio, 2019
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Por: Angel Alonso Salas

¿Cuál es la trascendencia de esta modificación constitucional? En Latinoamérica, con la decisión del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, de reducir la enseñanza de la filosofía y la sociología en todos los niveles educativos bajo el pretexto de que estas disciplinas “no son redituables”, se acentúa la crisis de las humanidades en nuestro continente y, ante la nula existencia de una enseñanza filosófica y humanística en Latinoamérica, así como el cada vez más pronunciado recorte presupuestal hacia estas disciplinas a nivel mundial, hacen a nuestra nación posiblemente la única que de manera constitucional enfatiza en la importancia, valía y sentido de la filosofía y las humanidades.

El 15 de mayo de 2019 se publicaron en el Diario Oficial de la Federación las modificaciones aprobadas por la Cámara de Diputados y Senadores a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, siendo una de ellas la nueva formulación del Artículo Tercero que sostiene que en México: “la educación se basará en el respeto irrestricto de la dignidad de las personas, con un enfoque de derechos humanos y de igualdad sustantiva. Tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará […] la cultura de paz y la conciencia de la solidaridad internacional […] Los planes y programas de estudio tendrán perspectiva de género y una orientación integral, por lo que se incluirá el conocimiento de las ciencias y las humanidades: la enseñanza de las matemáticas, la lecto-escritura, la literacidad, la historia, la geografía, el civismo, la filosofía, la tecnología, la innovación, las lenguas indígenas de nuestro país, las lenguas extranjeras, la educación física, el deporte, las artes, en especial la música, la promoción de estados de vida saludables, la educación sexual y reproductiva y el cuidado al medio ambiente entre otros”(1). Ahora bien, ¿cómo fue posible llegar a esto? ¿De qué forma podremos llevar a la práctica un estado de vida saludable que incluya la educación sexual y reproductiva y cuidado del medio ambiente?

Es necesario resaltar que esta modificación constitucional se dio a partir de que muchos interesados (miembros del Observatorio Filosófico de México, asociaciones como la AFM, IXTLI AMPFEMS, el Observatorio Filosófico de Morelos, el CMPF, las diputadas Adela Piña, Frida Esparza, el diputado Edgar Valdés, centenares de estudiantes y profesores de filosofía de nuestro país, así como investigadores de Francia, España, Argentina, Brasil y otros países) estuvieron apoyando la mencionada incorporación de las disciplinas humanísticas mediante la elaboración de videos, escritos, firma de documentos, etcétera. Tras varios meses de activismo se dio el primer paso: incorporar a la Filosofía y a las Humanidades en la Constitución. Ahora es necesario que las leyes secundarias y la aplicación en los programas de estudio se lleven a cabo para que esto se haga realidad, y así retomar el quehacer de estas disciplinas, junto con las artes, las ciencias, la bioética y todas aquellas que hagan posible el cumplimiento de dicho artículo.

La UNESCO, en 2007, publicó el libro La filosofía, una escuela de la libertad. Enseñanza de la filosofía y aprendizaje del filosofar: la situación actual y las perspectivas para el futuro, en donde se hace manifiesta la necesidad de la enseñanza, promoción y difusión de la filosofía en todos los niveles educativos, formales y no formales, y el hecho de que ésta debe salir a las plazas públicas, asilos, reclusorios, etcétera. Curiosamente, aunque muchas de las propuestas de divulgación y enseñanza de la filosofía han surgido en Francia, en dicha Constitución no existe ningún artículo relativo a la educación, o alguna indicación que sea equivalente al modificado Artículo Tercero de la Constitución de México. En la Constitución Francesa de 1946 (que sigue los Principios de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789), en la línea 12 del Preámbulo, se afirma que “la Nación garantiza el acceso gratuito al niño y al adulto a la instrucción, a la formación profesional y a la cultura. La organización de la enseñanza obligatoria, pública, gratuita y laica en todos los niveles es un deber del Estado”. Y posiblemente, al tener como antecedente a la Revolución Francesa y los ideales de igualdad, fraternidad y solidaridad, plasmados por el Ministerio de Educación francés, pareciera no ser necesario incorporar a la filosofía. Sin embargo, en los últimos años se han eliminado las asignaturas filosóficas en el nivel bachillerato, y muchos de los movimientos sociales están buscando recuperar este sentido filosófico y humanístico que se ha silenciado o denigrado por no ser económicamente redituable.

De esta forma, con la modificación que se ha hecho a la Constitución mexicana nos encontramos ante la posibilidad histórica de conjugar diversas disciplinas y saberes en función del bien común: la educación de una nación que conozca y valore sus tradiciones, costumbres, arte y cosmovisiones, y que permita el conocimiento y empoderamiento de todo ciudadano, en cuanto a sus derechos humanos y en el marco de la perspectiva de género, cultura de la paz y ética de la no-violencia, el respeto, valoración y cuidado del medio ambiente y de los animales, entre otros aspectos. Confío en que podremos estar a la altura de estas exigencias y plasmar en leyes secundarias y planes de estudio estas propuestas e ideas.

* Angel Alonso Salas tiene los grados de licenciatura, maestría y doctorado en Filosofía, así como un doctorado en Ciencias (especialidad en bioética). Profesor Titular “A” TC en CCH Azcapotzalco, Secretario Académico del PUB y candidato a investigador por SNI CONACYT.

 

Las opiniones publicadas en este blog son responsabilidad únicamente de sus autores. No expresan una opinión de consenso de los seminarios ni tampoco una posición institucional del PUB-UNAM. Todo comentario, réplica o crítica es bienvenido.

 

Referencias

(1) Diario Oficial de la Federación. Tomo DCLXXXVIII número 13. Edición vespertina, pp. 2-3

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