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Una vida examinada: reflexiones bioéticas
Por PUB UNAM
El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, doc... El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, docencia y difusión que promuevan la reflexión y el debate social, que sea a la vez científico y filosófico, laico y plural, sobre dilemas propios de la bioética. Este blog presentará temas de actualidad, analizados desde una perspectiva bioética, con el objeto de contribuir a la construcción de una cultura de responsabilidad que promueva el respeto de los derechos humanos, de la diversidad cultural, del medio ambiente y las especies con las que compartimos el planeta. (Leer más)
Avances tecnocientíficos y mejoramiento humano, ¿en qué deseamos convertirnos?
Las posibilidades actuales de la ciencia provocan replanteamientos profundos en los ideales que tenemos como seres humanos, hacia dónde queremos ir y cuáles son los límites que tenemos que imponer en las investigaciones.
Por PUB UNAM
3 de abril, 2019
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Por: Axel Rivera Osorio

En el prólogo de Así habló Zaratustra, Nietzsche afirmó que “el hombre es algo de debe ser superado”. Actualmente tal aseveración debe pensarse a fondo por las nuevas implicaciones que se pueden derivar de ella a la luz de los avances tecnocientíficos. Hasta mediados del siglo pasado, la superación humana seguía estando relacionada con el replanteamiento de los ideales que en tanto humanidad hemos creado a lo largo de los últimos milenios (justicia, igualdad, respeto, tolerancia, etc.). Significaba saber si la idea de vida buena de la época antigua seguía teniendo vigencia y, de no ser el caso, transformarla para alcanzar una al nivel de los tiempos. Esta aspiración respondía a la proclama hallada en la entrada del antiguo Oráculo de Delfos: conócete a ti mismo. Es decir, la vida ética y los estándares normativos eran ideales reflexivos que el ser humano se imponía sobre su propio actuar en el mundo y la ética se vinculaba con la idea de autoconocimiento.  

Esto último se ha transformado en décadas recientes debido, en gran medida, al avance de la técnica, pues ella ha provocado una vuelta de tuerca al plantear los problemas éticos contemporáneos. Aquello que antes parecía ser parte de la literatura de ciencia ficción ahora es el núcleo duro de los programas de investigación científica en las universidades más prestigiosas. En la actualidad los avances tecnológicos pueden hacernos soñar con sucesos que se creían imposibles: una vida más mucho larga (incluso se ha pensado en la anulación de la muerte), la eliminación de las enfermedades, el mejoramiento mediante prótesis mecánicas o por la vía farmacológica, así como el perfeccionamiento de capacidades cognitivas, emotivas e incluso hasta el mejoramiento de nuestra capacidad para efectuar juicios morales.

Hoy en día tal aspiración se puede englobar en el movimiento conocido como transhumanismo, el cual pretende generar una vida humana más allá de las capacidades actuales, aunque no tienen la intención de dejar de lado su raíz humanista secular. Uno de los mayores defensores de estas ideas es Nick Bostrom(1). Él plantea que lo humano, como lo conocemos hasta ahora, es una etapa evolutiva que en algún momento será superada; así como superamos otro tipo de homo para convertirnos en homo sapiens sapiens, el transhumanismo apunta a que, “gracias al uso responsable de la ciencia y la tecnología, finalmente lograremos convertirnos en posthumanos” en una época en la que mostraremos todas nuestras capacidades.  

Aunque esto aún siga pareciendo una exageración sobre las posibilidades de la ciencia actual, es necesario tomarlo con seriedad, sobre todo por el cambio de paradigma en cuanto a la superación: el mejoramiento humano ha dejado de pensarse únicamente en términos de autoconocimiento. Hoy en día los médicos suelen recetar cada vez más fármacos para casi cualquier dificultad emocional que podamos tener; los problemas morales y emocionales dejan de lado las viejas soluciones para centrarse en lo que se ha convertido en el paradigma contemporáneo: la medicalización (2). Los avances tecnológicos y científicos poco a poco han transformado la idea del ser humano que nos habíamos construido durante los últimos milenios –y aquí no cabe el anhelo conservador de mantener todas las cosas como en el pasado, sino asumir la responsabilidad de lo que estamos construyendo para el futuro.

Las posibilidades actuales de la ciencia son todo menos ciencia ficción. Al inicio del libro de Luc Ferry titulado La revolución transhumanista, se explica que en 2015 un grupo de genetistas chinos fueron capaces de realizar exitosamente experimentos llevados a cabo en embriones humanos con la finalidad de reparar o perfeccionar el genoma de sus células (Ferry, 2016). Este tipo de experimentos provocan replanteamientos profundos en los ideales que tenemos como seres humanos, hacia dónde queremos ir y cuáles son los límites que tenemos que imponer en las investigaciones.

Tengamos claro que el intento del transhumanismo se centra en transfigurar el paradigma médico vigente: del “curar” las enfermedades a “mejorar” nuestras capacidades. En un artículo de Jordi Soler publicado en El país se habla incluso de que la meta del transhumanismo sería el “imperio del placer”, un mundo donde ya no exista el dolor, donde nuestros cuerpos medicalizados o intervenidos estarían hechos para erradicar el sufrimiento.

Tomando esto en cuenta, es decir, el potencial de los avances técnicos y los problemas morales que conlleva, la pregunta que queda abierta es: ¿qué actitud deberíamos tomar en torno al mejoramiento humano? Ella será una de las decisiones más importantes que se tomará a corto y mediano plazo en el terreno de la bioética. Como ciudadanos nos toca estar informados y ser conscientes de los grandes problemas actuales; una ayuda imprescindible serán los hallazgos de los debates bioéticos serios, por medio de los cuales las personas podrán ser capaces de poner entre paréntesis sus prejuicios, al menos por un momento, para discutir los pros y los contras de los datos objetivos que arrojen las nuevas investigaciones.

Hay un gran peligro en asumir acríticamente el avance técnico, como si con ello fuéramos a alcanzar la salvación de la humanidad; sin embargo, tampoco podemos poner restricciones o limitaciones a priori sobre lo que puede ser investigado. Por esto mismo, toda limitación debe ser resultado de un análisis minucioso basado en un debate en la esfera pública –pues hasta el momento no existe una mejor forma para crear consensos–, lo cual implicará pensar profundamente el tipo de humanidad que queremos crear para el futuro.  

Dicha cuestión es bien expresada por Yuval Noah Harari: “Si realmente el telón está a punto de caer sobre la historia de los sapiens, nosotros, miembros de una de sus generaciones finales, deberíamos dedicar algún tiempo a dar respuesta a una última pregunta: ¿en qué deseamos convertirnos?” (Harari, 2014, 453).

 

* Axel Rivera Osorio es doctor en filosofía por la UNAM. Sus áreas de interés se centran en la fenomenología, la ética y la política. Ha sido dictaminador para el FCE y revisor de traducciones para esa misma casa editorial. Actualmente es miembro del proyecto PAPIIT: “Redefinir la razón práctica: contribuciones y límites de la neurobiologización de la moral”. Contacto: [email protected]

 

@bioeticaunam

 

Las opiniones publicadas en este blog son responsabilidad únicamente de sus autores. No expresan una opinión de consenso de los seminarios ni tampoco una posición institucional del PUB-UNAM. Todo comentario, réplica o crítica es bienvenido.

Referencias    

Bostrom, N. (2004) “The future of human evolution”, en Charles Tandy (ed.) Death and AntiDeath: Two Hundred Years After Kant, Fifty Years After Turing, California: Ria University Press, pp. 339371.

Bostrom, N. (2005) “In defense of posthuman dignity”, en Bioethics, Vol. 19, No. 3, pp. 202-214.

Bostrom, N. (2008) “Why I want to be a posthuman when I grow up”, en Gordijn and Chadwick (eds.), Medical Enhancement and Posthumanity, Springer, pp. 107-137.

Dieguez, A. (2017) Transhumanismo. La búsqueda tecnológica del mejoramiento humano. Barcelona: Herder.

Ferry, L. (2016) La revolución transhumanista. Madrid: Alianza, 2017.

Harari, Y.N. (2014) Sapiens. De animales a dioses. Una breve historia de la humanidad. México: Debate, 2017.

 

1. Aunque en lengua española, tal vez, sea mucho más conocido Yuval Noah Harari por sendos libros publicados en los últimos años, siendo parte de los best sellers del momento.

2. Para este tema puede leerse el sugerente libro de Hilary Rose y Steven Rose: Can neuroscience change our minds?, Polity, Cambridge, 2016.

 

 

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