¡Muchas gracias!


Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.

close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Una vida examinada: reflexiones bioéticas
Por PUB UNAM
El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, doc... El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, docencia y difusión que promuevan la reflexión y el debate social, que sea a la vez científico y filosófico, laico y plural, sobre dilemas propios de la bioética. Este blog presentará temas de actualidad, analizados desde una perspectiva bioética, con el objeto de contribuir a la construcción de una cultura de responsabilidad que promueva el respeto de los derechos humanos, de la diversidad cultural, del medio ambiente y las especies con las que compartimos el planeta. (Leer más)
Cuenta regresiva: una carrera hacia la extinción
En los últimos 100 años se perdieron 50% de las especies de la Tierra. Lo grave de esta defaunación selectiva es que permite el incremento de ratas y ratones en los espacios donde habitaba la megafauna y con ello, la terrible presencia de pulgas que transmiten enfermedades infecciosas de animales a humanos.
Por PUB UNAM
12 de junio, 2019
Comparte

Por: Elizabeth Téllez 

En su certero y agudo discurso de presentación como nuevo titular de la SEMARNAT, Víctor Manuel Toledo criticó el advenimiento de la modernidad materialista, tecnocrática, patriarcal y mercantil imperante que ha convertido a la naturaleza en un ente dominado y explotado, por lo que enfatizó reconsiderar su cuidado y respetarla para que la vida siga existiendo. Entre las áreas importantes a trabajar destacó la necesidad de aire respirable, agua para todos, uso de energía no fósil, casas sustentables, ciudad ordenada y desde luego la defensa de la biodiversidad (Conferencia matutina 29 de mayo).

Aunque la defensa de la biodiversidad se enuncie en último lugar de la lista de necesidades, no se trata de un asunto menor dado que en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) México se ha colocado en el primer puesto de los países con más especies en extinción del mundo. Esto se debe tanto a la mano directa del humano (contaminación, deforestación, agricultura, disminución de los hábitats), como a la mano indirecta que es el cambio climático.

La humanidad ha modificado a la naturaleza transformándola y violentándola, considerándola como un medio en vez de un fin en esta nueva era geológica denominada el Antropoceno (1), es decir “la era del hombre” caracterizada por el impacto del humano en el registro fósil del futuro. Así, los humanos somos esa nueva fuerza telúrica o “asteroide” que está arrasando con la biodiversidad.

Cada año una especie en un millón debería morir de causas naturales. Sin embargo, en los últimos 100 años, se perdieron 50% de las especies de la Tierra. Esta reciente aniquilación biológica se conoce comúnmente como la sexta extinción masiva de especies, pero los científicos lo han denominado la defaunación del antropoceno (2) y denota la pérdida tanto de especies de animales, como la disminución local en la abundancia de individuos debido al impacto humano en la Tierra.

Sin embargo, la defaunación presenta ciertos patrones en la pérdida de especies asociado al grado de perturbarción antropogénica. Aunque no existen suficientes datos sobre la pérdida de biodiversidad en invertebrados, se supone que es tan severa como la de vertebrados. Ahora bien, dentro de los vertebrados, los anfibios se encuentran más amenazados que las aves. Pero se ha observado otra condición que se repite en las otras cinco extinciones pasadas: la defaunación de grandes especies. En su momento fueron los grandes dinosaurios, actualmente el planeta está perdiendo a sus grandes bestias: gorilas, tigres, elefantes, rinocerontes, guepardos, búfalos, etc. Es decir, dentro de los mamíferos se ha observado una extinción más rápida en animales de tamaño corporal de mediano a grande y en contraparte, las poblaciones de especies de menos de un kilogramo han aumentado considerablemente, como es el caso de los roedores. Pareciera una situación perdedor-ganador que ha favorecido a los más pequeños (2). Lo grave de esta defaunación selectiva es que permite la rodentización y ratización o incremento de ratas y ratones en los espacios donde habitaba la megafauna y con ello, la terrible presencia de pulgas que transmiten zoonosis, es decir, aquellas enfermedades infecciosas que se transmiten de animales a humanos. De hecho, los roedores son un grupo importante de reservorios de más de 90 patógenos zoonóticos, entre los que se destacan peste, leptospirosis, fiebre de Lassa, hantavirus, etc.

El riesgo de enfermedades transmitidas por roedores tendría que ser una razón suficiente para preocupar al lector, sin embargo no es así. Creemos que ocurrirá como en el caso de los dinosaurios pues lo vemos a la distancia y no nos damos cuenta de que vivimos en una red enorme donde todo está conectado. No nos damos cuenta de que si quitamos una parte, aunque sea pequeña, la red colapsa. Tenemos la ilusión de que lo que cuenta es mejorar nuestras vidas a través de la tecnociencia y sus comodidades sin reflexionar que lo hacemos arriesgando nuestro bienestar y el de nuestro planeta. Parecía algo del futuro distante, algo a lo que no debíamos prestar atención. Pero ahora vamos a vivir para verlo y experimentarlo. Corremos en una esquizofrénica carrera donde aunque observamos que otros habitantes de la Tierra han fenecido, volteamos la mirada sin damos cuenta que llegar a la meta también significa nuestra muerte.

Realmente no se puede aducir ignorancia dado que la información abunda en periódicos, noticieros y redes sociales. Ahora podemos hacer algo al respecto. Estamos en un momento crucial. Así como los niños aprenden sobre la extinción de los dinosaurios, así también deberían aprender sobre cómo “la gran muerte” se está causando por exceso de la acción humana. Una de las múltiples opciones para educarnos es el documental Racing extinction que inspiró esta reflexión, el cual genera conciencia ecológica y propone despertar el interés y la movilización en cuatro áreas específicas: la lucha contra el tráfico de vida silvestre, la reducción de las emisiones de carbono con energías alternativas y transporte sustentable, así como el respaldo a las causas ecológicas y la reducción del consumo de carne. Se trata de acciones que impactarán en la Tierra y la permanencia de las especies animales durante los próximos años. En palabras de Toledo, estas acciones deben convertirse en políticas por la vida que enfríen el planeta. Puede que ya sea muy tarde o sólo el comienzo de un movimiento, la pregunta crítica es ¿podremos hacerlo a tiempo?

* Elizabeth Téllez es Médica Veterinaria Zootecnista, Maestra en Ciencias por la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ), Doctora en Bioética, todos por la UNAM. Desde hace 10 años es profesora de asignatura del Seminario de Bioética en la FMVZ y actualmente realiza el posdoctorado en el Programa Universitario de Bioética.

 

Las opiniones publicadas en este blog son responsabilidad únicamente de sus autores. No expresan una opinión de consenso de los seminarios ni tampoco una posición institucional del PUB-UNAM. Todo comentario, réplica o crítica es bienvenido.

 

Referencias

(1) Paul J. Crutzen, Geology of mankind, Nature, 2002;415(3):23.

(2) Rodolfo Dirzo et al., Defaunation in the Anthropocene, Sciences, 2014; 345(6195):401-406.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo independiente.

#YoSoyAnimal
Comparte