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Una vida examinada: reflexiones bioéticas
Por PUB UNAM
El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, doc... El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, docencia y difusión que promuevan la reflexión y el debate social, que sea a la vez científico y filosófico, laico y plural, sobre dilemas propios de la bioética. Este blog presentará temas de actualidad, analizados desde una perspectiva bioética, con el objeto de contribuir a la construcción de una cultura de responsabilidad que promueva el respeto de los derechos humanos, de la diversidad cultural, del medio ambiente y las especies con las que compartimos el planeta. (Leer más)
De política, negocios y biodiversidad cafetalera
Se requiere atención en el grado de permisividad que tienen las leyes mexicanas en materia de protección del campo, biodiversidad y conservación del suelo, respecto al crecimiento económico. La deforestación por cultivos ya tiene su ejemplo en México gracias a la popularización del aguacate en el mundo.
Por PUB UNAM
13 de febrero, 2019
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Por: Pedro García Torres

Dos semanas después de tomar protesta, Andrés Manuel López Obrador anunció una primera inversión de 154 millones de dólares por parte de la empresa Nestlé para comenzar el proyecto de la planta procesadora de café más importante del mundo que se construirá en el estado de Veracruz.

Esta noticia movió los ánimos del ámbito económico al sector agrícola, ya que, al día siguiente del anuncio, campesinos organizados del gremio cafetalero expusieron su preocupación por encontrarse en clara desventaja frente a la trasnacional, así como por la amenaza ambiental que se podría avecinar. Aunque el anuncio presidencial quiso destacar algunos beneficios que dicha inversión traerá consigo –creación de empleos directos e indirectos, tratos con productores locales y una mejor colocación de México en el mercado mundial–, tales promesas no alcanzaron a tocar los puntos planteados por los campesinos: ¿cómo notar la particular desventaja de los caficultores locales?, ¿cuál es la respuesta ante la preocupación ambiental?

En el mundo se conocen 124 especies distintas de Coffea sp., planta de la que crece el grano de café, y a pesar de ello, en el país sólo dos de ellas son relevantes para motivos económicos: la Coffea arábica y la Coffea robusta, también conocida como Coffea cenephora. En México sólo el 5 por ciento de toda la producción cafetalera es de C. robusta, mientras que la mayor parte del café que se cosecha es C. arábica (94 por ciento). De éstas, la C. robusta es considerada como la más viable para los negocios. La razón es que su fruto se da sin requerir de muchos cuidados y se utiliza para producir el café soluble que compramos en la tienda o en el centro comercial; esto último ha derivado en una influencia importante para la siembra de esta especie a partir del siglo pasado.

Sabiendo esto, es fácil pensar por qué la construcción de una planta procesadora de café de tales magnitudes significaría un alza en la demanda de C. robusta en el país. El problema se muestra cuando nos preguntamos de dónde se sacará el grano suficiente para abastecer las necesidades de la procesadora, si en nuestro país no se producen grandes cantidades de esta especie.

Entre los pagos que se les realiza a los caficultores -algunos tan sólo reciben mil 500 pesos por cada 250 kilos de grano recién cortado-, y las afirmaciones de que el café arábigo no va a ser tocado por los inversionistas, gran parte de los caficultores veracruzanos no se perciben muy beneficiados con su actual producción. Así, si como solución suponemos que los afectados necesitan diversificar su siembra para mitigar la desventaja, nos podemos preguntar ¿de dónde saldrán las hectáreas necesarias para cumplir con esta nueva siembra de café?

Ante este panorama, cabe resaltar la sigilosa y preocupante evidencia que señala un estudio recientemente publicado por la American Association for the Advancement of Science, en el cual se analiza cómo la expansión de la C. robusta ha proliferado tanto durante el siglo pasado y cómo ha comenzado a amenazar al 60 por ciento de las 124 especies de café conocidas hasta hoy. De esta forma, la presencia de Nestlé en Veracruz no sólo nos invita a preguntarnos por los trabajadores del campo, sino también por cómo el crecimiento de esta variante en nuestro país puede retratar la expansión de dicha especie en otros territorios.

La disminución de especies de Coffea sp. puede entenderse como un ejemplo particular de una situación más amplia, que no sólo abarca a la planta de café sino a una gran parte de especies vegetales y animales. Es cierto que la pérdida de especies, a causa del beneficio humano, ya existía mucho antes de la aparición de las empresas trasnacionales –la desaparición del Techichi y el Izcuintepozotli en México expuesta por Clavijero, o la extinción del Silfio que usaban los antiguos griegos, lo ilustran–, pero la actual selección de especies, a partir de criterios económicos, ha acentuado exponencialmente las amenazas de extinción de la biota.

Se sabe que entre 1970 y 2006 hubo una disminución de más de 30 por ciento de la diversidad biológica en las zonas del trópico gracias al aumento del mercado farmacéutico y alimenticio, pero ¿qué implica una pérdida en la biodiversidad de la flora y fauna? Nada más y nada menos que una disminución en las posibilidades de supervivencia de las especies amenazadas. Si un agente como el ser humano, por viabilidad económica o por mera ignorancia, termina con el 60 por ciento de las variedades de una especie, en un momento en el que los cambios climáticos han comenzado a reducir aún más las posibilidades de supervivencia de distintas especies, ¿quién no podrá notar que sólo es cuestión de tiempo esperar, no sólo el encarecimiento de un producto gracias a su escasez, sino una desaparición paulatina de la especie en cuestión?

El mercado alimentario actual tiene como estandarte de venta que cada producto sea igual a toda la línea a la que pertenece. Sabemos a qué sabe el refresco de tal marca y sabemos diferenciarlo; lo mismo pasa con los pasteles de tal tienda o el café de tal establecimiento: existe una homogeneidad por la cual podemos identificarlos. Pero ¿es posible mantener un mercado que defienda la uniformidad de sus productos en un mundo en el que la tendencia a la diversidad biológica es una necesidad constante? Parece que el problema del café se ve alcanzado por esta pregunta, pues, justamente, el aumento en la siembra de la C. robusta ya representa una amenaza a la diversidad de la coffea por la creciente producción de café soluble de una marca en particular.

Así, la influencia en los caficultores para modificar hábitos de siembra, la creciente siembra de C. robusta para satisfacer la demanda de café soluble y, en consecuencia, la creciente amenaza de extinción en otras especies de café por su falta de utilidad económica, se muestran como temas ante los cuales podemos preguntarnos si no sería mejor idea consumir los productos cosechados en nuestra tierra, dejando que empresas vendan lo que menos ocupamos. Quizá lo sería, pero sólo hasta cierto punto, pues, al mismo tiempo, estaríamos haciendo oídos sordos ante la amenaza presentada por la expansión del grano para café soluble.

En mi opinión, y a partir de esta exposición, se requiere atención en el grado de permisividad que tienen las leyes mexicanas en materia de protección del campo, biodiversidad y conservación del suelo, con respecto al crecimiento económico –la deforestación por cultivos ya tiene su ejemplo en México gracias a la popularización del aguacate en el mundo–. Además, no podemos olvidar que como consumidores nos hace mucha falta poner atención al mercado que beneficiamos a partir de los productos y servicios que adquirimos, ya que el uso –y abuso– de la tierra no es responsabilidad de una sola persona. ¿Un cafecito?

 

* Pedro García participa en el seminario de Bioética y Evolución de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán de la UNAM. Actualmente, está concluyendo la Licenciatura en Filosofía en la misma dependencia y realiza su Servicio Social en el Programa Universitario de Bioética de la máxima casa de estudios.

@bioeticaunam

Las opiniones publicadas en este blog son responsabilidad únicamente de sus autores. No expresan una opinión de consenso de los seminarios ni tampoco una posición institucional del PUB-UNAM. Todo comentario, réplica o crítica es bienvenido.

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