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Una vida examinada: reflexiones bioéticas
Por PUB UNAM
El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, doc... El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, docencia y difusión que promuevan la reflexión y el debate social, que sea a la vez científico y filosófico, laico y plural, sobre dilemas propios de la bioética. Este blog presentará temas de actualidad, analizados desde una perspectiva bioética, con el objeto de contribuir a la construcción de una cultura de responsabilidad que promueva el respeto de los derechos humanos, de la diversidad cultural, del medio ambiente y las especies con las que compartimos el planeta. (Leer más)
Decidir lo que comemos ¿puede tener implicaciones bioéticas?
¿De dónde viene lo que comemos? ¿Estamos dañando nuestra salud, al ambiente y a los animales? ¿Podemos hacer algo para que esto no sea así, sin dejar de comer?
Por PUB UNAM
28 de octubre, 2015
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Por: Beatriz Vanda Cantón

Comemos todos los días, pero casi nunca nos detenemos a pensar ¿qué es lo que comemos? o ¿cómo fueron producidos nuestros alimentos? ¿De dónde viene lo que nos comemos? Si lo hiciéramos nos daríamos cuenta de que al comer podemos estar dañando nuestra salud, al ambiente y a los animales, y que la decisión de que esto no sea así depende en parte de nosotros.

Este 26 de octubre, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC), órgano de la Organización Mundial de la Salud emitió un comunicado en el que se evalúa la asociación entre el consumo de carne roja y carnes procesadas con la presentación de ciertos tipos de cáncer como el de colon y recto, el de páncreas y de próstata. Estos resultados proceden de una revisión exhaustiva de la literatura científica que realizó un grupo de 22 expertos la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer de la OMS.

El término “carne roja” incluye todos los tipos de músculo proveniente de mamíferos, tales como la carne de res, cerdo, cordero, cabra, conejo y caballo; mientras que la “carne procesada” se refiere a los alimentos de origen animal que se conservan salados, ahumados o se preparan como embutidos como salchichas, jamón, chorizo, cecina, machaca, etc. Un resumen de estos estudios está disponible en línea en The Lancet Oncology, y las evaluaciones en detalles se publicarán como volumen 114 de las Monografías del CIIC.

Carne roja Carne roja

Para cuidar nuestra salud debemos tomar en cuenta estas investigaciones y tomar la decisión de disminuir el consumo de carne, entendiendo que aunque ésta representa una fuente importante de proteína, también tiene efectos dañinos sobre la salud, no sólo en lo que se refiere al cáncer sino que puede provocar elevación de ácido úrico que se deposita en articulaciones de pies y manos dando lugar a “gota”, o favorece el aumento de colesterol y triglicéridos en sangre, lo que predisponen a aterosclerosis. En el mismo sentido y con el fin de mejorar la salud de los mexicanos, el Instituto Nacional de la Nutrición ha propuesto la “pirámide de la salud” que se basa en una dieta 90% vegetariana y sólo incluye 10% de alimentos de origen animal.

Plato del buen comer

Por otro lado, hay que estar conscientes de que la ganadería es una de las actividades que más dañan el medio ambiente, siendo causante de aproximadamente el 15% de las emisiones de gases de efecto invernadero y de metano, contribuyendo con ello al cambio climático y al calentamiento global. La ganadería también provoca deforestación al sustituir los ecosistemas naturales para destinarlos a tierras para sembrar forrajes y cereales para los animales, lo que a su vez implica una gran demanda de agua. Por ejemplo, se requiere un promedio de 6,000 litros de agua para producir un kilo de pollo, mientras que 1 kilo de cereal requiere menos de la mitad de esa cantidad.

Y el último punto pero no el menos importante para considerar, es que la mayoría de los alimentos de origen animal que llegan a nuestros platos provienen de granjas industriales en donde los animales sufren inmensamente. La mayoría de las gallinas ponedoras de huevo pasan sus vidas confinadas en pequeñas jaulas de malla de metal dentro de las cuales apenas pueden caminar o estirar completamente sus alas, y muchos cerdos viven dentro de jaulas en donde no pueden siquiera darse la vuelta. Las crías son separadas de sus madres a edades muy tempranas y no se les permite expresar comportamientos necesarios para su especie.

Tomando en cuenta todos los puntos anteriores, este mes la Humane Society International (HSI) lanzó en México una campaña denominada: “Lunes sin carne”, que invita a la población a dejar la carne y los productos de origen animal fuera de sus comidas por lo menos un día a la semana, los lunes, para ayudar al medio ambiente, a cuidar nuestra salud y la reducir el sufrimiento de los animales.

 

* Beatriz Vanda Cantón, Programa Universitario de Bioética de la UNAM (@bioeticaUNAM).

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