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Una vida examinada: reflexiones bioéticas
Por PUB UNAM
El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, doc... El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, docencia y difusión que promuevan la reflexión y el debate social, que sea a la vez científico y filosófico, laico y plural, sobre dilemas propios de la bioética. Este blog presentará temas de actualidad, analizados desde una perspectiva bioética, con el objeto de contribuir a la construcción de una cultura de responsabilidad que promueva el respeto de los derechos humanos, de la diversidad cultural, del medio ambiente y las especies con las que compartimos el planeta. (Leer más)
El caso de la isla Henderson y la necesidad de una ética ambiental
Debemos ser conscientes de cada una de nuestras acciones, ya que, por más pequeñas y minúsculas que parezcan, no son únicas y se suman a todas las que llevan a cabo el resto de los habitantes del planeta.
Por Christian José María Pineda Vargas
9 de octubre, 2019
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La isla Henderson es un atolón de coral elevado; un espacio remoto localizado entre Perú y Australia, en el sur del océano Pacífico. En 1988 fue incluida por la UNESCO en la lista de patrimonios mundiales debido a que en ella se daban procesos geológicos que mostraban un dinamismo natural, lo que la convertía en un punto ecológico intacto e inalterado, además de contar con especies endémicas (ahora amenazadas). Un ejemplo único en el patrimonio natural. Sin embargo, hoy en día la isla está sumamente contaminada por desechos plásticos y residuos de otras clases, convirtiéndose, lamentablemente, en la más contaminada del planeta.

Esta triste realidad es analizada por Jennifer L. Lavers y Alexander L. Bond, investigadores de la Universidad de Tasmania, en un artículo que muestra cómo los desechos alcanzan la densidad más elevada que se haya reportado en cualquier lugar del mundo: es mayor a 671.6 piezas por metro cuadrado en la superficie de la playa, y hay aún más residuos enterrados en la arena. La limpieza del lugar reveló un total estimado de 37.7 millones de piezas de residuos, con un peso equivalente a 17.6 toneladas. Sin embargo, esta limpieza no ayudó mucho, pues siguen llegando diariamente a la isla 26.8 nuevas piezas por metro cuadrado de desechos de plástico.

Esto nos confronta con la realidad causada por la basura que generamos, pues a pesar de que podemos encontrar utilidad en ella, hay que reflexionar y con base en ello tomar decisiones para actuar. Que un lugar recóndito, declarado patrimonio mundial, se encuentre en esas condiciones es un reflejo de nuestras acciones y el alcance que tienen. La limpieza de playas o lugares contaminados no es suficiente y no es una solución ni a corto ni a largo plazo, ya que la basura seguirá llegando a la isla mientras la sigamos generando de la manera en que lo hacemos. Por lo tanto, hay que tomar decisiones con respecto a nuestros hábitos y costumbres; decisiones que no perjudiquen -o que perjudiquen lo menos posible- al medio ambiente y a los demás seres. Debemos ser conscientes de cada una de nuestras acciones, ya que, por más pequeñas y minúsculas que parezcan, no son únicas y se suman a todas las que llevan a cabo el resto de los habitantes del planeta. Este es un problema que nos atañe a todos y a todas.

La realidad hace patente la urgencia de una ética ambiental a la par de un cambio en nuestras acciones como seres humanos, pues somos los responsables y tenemos que responder al respecto. Es de vital importancia difundir más casos como el de la isla Henderson para que tanto nosotros como las futuras generaciones no sigamos reproduciendo hábitos que han causado daños y problemas, tanto a nuestra especie como a las demás. Se debe resaltar la urgencia de desarrollar acciones más armoniosas con la naturaleza, impartiéndolas en las aulas y en todos los ámbitos posibles, generando un cambio en nuestra ética y nuestras conductas. Debemos ver a la naturaleza no como un medio para explotar ni como algo inferior que podemos utilizar para nuestro servicio y capricho, y adoptar una relación más equilibrada, prudente, moderada y menos rapaz. ¿Estás dispuesto a realizarlo?

* Christian José María Pineda Vargas actualmente cursa la licenciatura en Filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, y es prestador de Servicio Social en el Programa Universitario de Bioética (@bioeticaunam). Sus intereses académicos se centran principalmente en la Ética y en la historia de la Filosofía.

Las opiniones publicadas en este blog son responsabilidad únicamente de sus autores. No expresan una opinión de consenso de los seminarios ni tampoco una posición institucional del PUB-UNAM. Todo comentario, réplica o crítica es bienvenido.

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