El rol de los profesionales de la salud ante la crisis sanitaria - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Una vida examinada: reflexiones bioéticas
Por PUB UNAM
El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, doc... El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, docencia y difusión que promuevan la reflexión y el debate social, que sea a la vez científico y filosófico, laico y plural, sobre dilemas propios de la bioética. Este blog presentará temas de actualidad, analizados desde una perspectiva bioética, con el objeto de contribuir a la construcción de una cultura de responsabilidad que promueva el respeto de los derechos humanos, de la diversidad cultural, del medio ambiente y las especies con las que compartimos el planeta. (Leer más)
El rol de los profesionales de la salud ante la crisis sanitaria
Es impostergable reconocer que la situación y el contexto sanitario que enfrentamos no están para demandar obligaciones sobrehumanas al personal sanitario, sino para unirnos como sociedad, asumir la responsabilidad que cada miembro de la comunidad tiene ante esta situación y aportar para mitigar en la medida de lo posible la propagación del virus.
Por Mario Cruz, Irene Durante, Jennifer Hincapie y Germán Fajardo
15 de abril, 2020
Comparte

La crisis sanitaria que México enfrenta se acerca velozmente a la denominada “fase 3” de la pandemia y, con ello, va saliendo a la luz una constante a lo largo del territorio nacional: la insuficiencia de insumos médicos y el estado endeble en el que hemos dejado a nuestras instituciones y profesionales de la salud desde hace tiempo.

En paralelo al progreso de la enfermedad transmitida por el virus SARS-CoV2, hemos visto el incremento de denuncias que, por distintos medios, formula el personal médico y de enfermería en diversos lugares de México. El común denominador ha sido la ausencia e insuficiencia de insumos para su protección, así como de infraestructura apropiada para atender una enfermedad de estas características. Esto se traduce en un aumento del riesgo de contagio no solo entre el propio personal de salud, sino también para sus familias.

Ante esta situación y el potencial incremento de los casos por contagio en el personal de salud y dadas las carencias de insumos para la protección, tanto por la disminución de acceso a los servicios de atención para la salud, como debido a la carencia de suficiente personal sanitario debidamente capacitado, resulta oportuno reflexionar ¿hasta dónde llega la responsabilidad profesional del personal sanitario cuando no cuenta con las condiciones básicas indispensables para actuar frente a una enfermedad emergente o una pandemia de esta naturaleza?

La situación es sin duda compleja, podemos aludir al alto valor humano que yace en nuestros profesionales de la salud, así como al espíritu de ayuda propio de su profesión. Sin embargo, estos argumentos resultan insuficientes ante un contexto como el actual, donde no sólo arriesgan su salud y vida, sino también la de sus familias y seres queridos con quienes cohabitan.

Ante este panorama, la respuesta a nuestro cuestionamiento inicial parece de difícil resolución, pues nadie está obligado a ser héroe, sin embargo, sí hay un llamado ético al cumplimiento de un deber, que trasciende a la simple obligación laboral, y que está dispuesto en el plano de la ética fundada en valores y principios de cada uno que desde su quehacer aporta para la superación de la pandemia. Es impostergable reconocer que la situación y el contexto sanitario que enfrentamos no están para demandar obligaciones sobrehumanas al personal sanitario, sino para unirnos como sociedad, asumir la responsabilidad que cada miembro de la comunidad tiene ante esta situación y aportar para mitigar en la medida de lo posible la propagación del virus.

Si bien coincidimos en que, ante este complicado panorama donde la labor de los profesionales de la salud envuelve una serie de dilemas que, además, requieren de respuestas inmediatas y contundentes, podemos advertir dos vías posibles e incluyentes que permitan secundar la responsabilidad con la que cargan muchos de los profesionales sanitarios hoy en día.

Primero, que las autoridades sanitarias promuevan y actúen de manera proactiva para lograr eliminar los obstáculos políticos, normativos y económicos en la labor de proteger al personal que trabaja en la primera línea de defensa ante esta pandemia. A nuestro juicio, esto implica al menos las siguientes acciones:

a) Establecer canales de comunicación directos entre el personal de salud y la autoridad sanitaria con poder de decisión, pues ante la cantidad de información circulante, es importante darle voz a quienes enfrentan de primera mano el problema y teniendo claridad sobre sus necesidades concretas, facilitarles la solución.

b) Agilizar los procesos de adquisición y entrega de insumos sanitarios. Ahora es cuando las autoridades deben echar mano de mecanismos jurídicos facilitadores, como la adjudicación directa de estos bienes y servicios (1). A nuestro juicio, lo ideal sería generar un registro de proveedores de insumos sanitarios y servicios de transporte disponibles para satisfacer las necesidades de las instituciones que atienden a pacientes con COVID-19.

c) Buscar la manera de habilitar espacios para que el personal sanitario que lo desee pueda habitar temporalmente fuera de casa. Esto, para reducir el riesgo de contagio a sus familias o las personas con quienes cohabiten.

d) Facilitar el resguardo en casa del personal de salud que represente mayor riesgo. Es decir, prever la posibilidad de que los prestadores de servicios de salud que se ubiquen en las categorías identificadas como de mayor riesgo, tengan la opción de permanecer en casa si así lo desean. Por ejemplo, mayores de 60 años, diabéticos, hipertensos, mujeres embarazadas, entre otros.

Esto es, ordenar recursos y establecer una logística adecuada, de manera que nuestros profesionales de la salud cuenten con los mínimos indispensables para la labor que enfrentan. De lo contrario, no podría afirmarse que incurren en alguna falta a su responsabilidad administrativa, patrimonial o de otro tipo, pues sería ingenuo exigirles jurídica y éticamente poner en riesgo sus vidas y la de sus familias a costa de la inacción de quien tiene el deber de protegerlos y poner a su alcance los medios para ejercer debidamente su profesión.

En la medida en que el equipo de profesionales de la salud al frente de esta pandemia tenga la certeza de que no incurren en una falta al marco general de actuación profesional, técnico y auxiliar de sus disciplinas, es decir, su lex artis, y siempre que tengan el equipo mínimo indispensable para ejercer adecuadamente su labor, no existe duda de que nuestros héroes sin capa se conducirán conforme a los principios científicos y éticos que orientan la práctica para salvaguardar la salud de la sociedad mexicana.

Por otro lado, ante la falta de tales determinaciones por parte de las autoridades, a quienes corresponde la segunda vía es a la sociedad a la que pertenecemos, en la que hemos de fomentar y demostrar una actitud solidaria, empática y de respeto ante el complejo panorama que enfrentamos. Hoy nos corresponde como comunidad, familias e individuos acatar las medidas dispuestas que permitan detener la transmisión y prevenir la propagación del virus; generemos redes de apoyo y busquemos canales adecuados que permitan aliviar en la medida de lo posible, la carga del Sistema Nacional de Salud.

En resumen, cuidemos y apreciemos el valor de nuestros profesionales de la salud, puesto que lo singular de su profesión en diversos contextos los lleva a poner los intereses de los demás por encima de los propios. No sería ético aprovecharnos de su vocación y minimizar la importancia de su necesidad de seguridad personal y familiar en consecuencia.

* Mario Cruz es médico cirujano por la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM y maestro en Dirección de Centros Educativos por la Universidad Anáhuac. Es miembro del Comité de Carrera de la Licenciatura de Médico Cirujano, del Programa Institucional de Ética y Bioética, y responsable de procesos académico-administrativos en la Secretaría de Planeación y Desarrollo Institucional de la FM. Irene Durante es médica cirujana, especialista en docencia. Es Fellow de la Fundación para el Avance de la Investigación y Educación Médicas de Filadelfia, miembro fundador del Consejo Mexicano para la Acreditación de la Educación Médica y su representante ante la Comisión Nacional para la Acreditación de Médicos Graduados en el Extranjero del Departamento de Educación de Estados Unidos. Actualmente se desempeña como Secretaria General de la FM y Presidenta del Consejo Mexicano para la Acreditación de la Educación Médica. Jennifer Hincapie es doctora en Filosofía, coordinadora del Programa Institucional Ética y Bioética de la FM, y responsable del Campo de Conocimiento de Bioética del Programa de Maestría y Doctorado en Ciencias Médicas, Odontológicas y de la Salud. Magister y licenciada en Filosofía por la Universidad del Valle de Cali, Colombia. Germán Fajardo es médico cirujano, especialista en Otorrinolaringología y maestro en Alta Dirección con mención honorífica. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores, nivel I, y director de la FM. Ha fungido como investigador en ciencias médicas por la Comisión Coordinadora de los Institutos Nacionales de Salud, así como investigador en el IMSS. Es presidente de la Asociación Latinoamericana de Facultades y Escuelas de Medicina desde 2017.

 

Las opiniones publicadas en este blog son responsabilidad únicamente de sus autores. No expresan una opinión de consenso de los seminarios ni tampoco una posición institucional del PUB-UNAM. Todo comentario, réplica o crítica es bienvenido.

 

Referencias

V. artículo 40 y demás aplicables de la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.