La falta de ética del Instituto Osmar de Querétaro
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Una vida examinada: reflexiones bioéticas
Por PUB UNAM
El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, doc... El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, docencia y difusión que promuevan la reflexión y el debate social, que sea a la vez científico y filosófico, laico y plural, sobre dilemas propios de la bioética. Este blog presentará temas de actualidad, analizados desde una perspectiva bioética, con el objeto de contribuir a la construcción de una cultura de responsabilidad que promueva el respeto de los derechos humanos, de la diversidad cultural, del medio ambiente y las especies con las que compartimos el planeta. (Leer más)
La falta de ética del Instituto Osmar en Querétaro
El Instituto Osmar en San Juan del Río, Querétaro, imparte malas prácticas con procedimientos arcaicos y crueles de maltrato, mutilación y tortura a los animales que utilizan en sus prácticas escolares. Estudiantes y organizaciones hacen un llamado a las autoridades para que intervengan.
Por Marga Lorena González Olivares
23 de noviembre, 2022
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Hoy en día es común ver dos vertientes; por un lado, la gran insensibilidad y la falta de empatía hacia otros seres, y por otro, la conciencia y el cansancio que se han ido generando y contagiando, en contra de la violencia y la deshumanización que se vive en estos días y que prevalece en el mundo entero.

¿A qué se debe esto? ¿Qué es lo que ha originado que podamos lograr no tener empatía hacia lo que nos rodea? ¿Cómo es posible que el ser humano, que es el animal que cuenta con razón, inteligencia, que es pensante, sea el animal que más destruye su hábitat?

Estamos ante niveles de violencia que no deben ser permitidos ni tolerados. Es tiempo de alzar la voz, de levantar la mano que denote la inconformidad; es tiempo de exigir el apoyo de las autoridades para que nos garanticen una vida libre de violencia. Así también, solidarizarnos y unirnos para ayudar a quienes necesitan que se hable por ellos, como es el caso de los animales no humanos.

Para lograr esta conciencia y empatía, la educación que se imparte en las escuelas es fundamental y en particular en el nivel superior, que es en donde la juventud tiene esa madurez de comprensión y la necesidad de vincularse a la sociedad a través de su profesión. Por tal motivo, la educación constante es necesaria y un apoyo para redoblar esfuerzos y lograr que sea posible dejar atrás la violencia, en específico en contra de los animales, cometida con justificantes como lo son la investigación y la docencia.

El Instituto Osmar en San Juan del Río, Querétaro, un “instituto” que supuestamente se encarga de forjar estudiantes y futuros veterinarios, hoy se sabe a través de ellos mismos los tratos y los graves acontecimientos actuales sobre el cómo esta escuela les imparte y brinda una preparación “profesional”, así como la calidad ética y educativa que les ofrece y las herramientas que les enseña para enfrentarse a su profesión.

Es increíble que una escuela pueda encargarse de provocar, con sus enseñanzas, la insensibilidad en los futuros profesionistas, que se aboque a invisibilizar la empatía de los estudiantes hacia los animales. La falta de ética de las autoridades de este instituto han provocado con malas prácticas e indebidas enseñanzas que futuros veterinarios no se inmuten por el dolor y sufrimiento que le generan a los animales, fundamentándose en aprendizajes arcaicos y crueles. Y si hoy estudiantes buscan aprender de esa manera tan cruel, salvaje y obsoleta, ¿qué se espera cuando tengan un título y puedan ejercer su profesión con plena libertad?

Hay evidencia cruel que permite ver cómo los estudiantes están practicando sin mostrar características similares a un malestar o una inconformidad respecto de los procedimientos o protocolos que siguen para efectuar el maltrato, mutilación y tortura que realizan en sus prácticas escolares utilizando animales. Pero gracias a otros estudiantes que sí tienen consideraciones morales respecto a estos seres es que hoy contamos con pruebas de video, fotografía y audios con las que los estudiantes piden ayuda para poder denunciar este terror que están viviendo y que exigen que deje de suceder.

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 4°, párrafo cuarto, menciona que “Toda persona tiene derecho a un medio ambiente adecuado para su desarrollo y bienestar”. Por tanto, contamos con el siguiente derecho humano: “Toda persona tiene derecho a gozar de un medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado para su desarrollo y bienestar; corresponde al Estado garantizar este derecho. Quien ocasione un daño o deterioro ambiental tendrá las responsabilidades que establezcan las leyes”.

Para la Ley General de Salud, en el artículo 1° Bis, “Se entiende por salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Derivado de esto, cabe señalar que los traumas que se pueden generar de una enseñanza cruel y deshumanizada factiblemente pueden derivar en desequilibrios emocionales y lascivos para la salud mental de los estudiantes que fueron impulsados a realizar estas prácticas; además, hoy en día se conoce la vinculación entre la violencia en contra de los animales con los criminales, por lo que este instituto está convirtiéndose en un medio o conducto para una posible conducta criminal de estos jóvenes en un futuro.

Además, la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al medio Ambiente en el Título Primero Disposiciones Generales, Capítulo III Política Ambiental, artículo 15, fracción XII dice que “Toda persona tiene derecho a disfrutar de un ambiente adecuado para su desarrollo, salud y bienestar. Las autoridades en los términos de esta y otras leyes tomarán las medidas para garantizar ese derecho”. De manera similar, la fracción XX menciona que “La educación es un medio para valorar la vida a través de la prevención del deterioro ambiental, preservación, restauración y el aprovechamiento sostenible de los ecosistemas y con ellos evitar los desequilibrios ecológicos y daños ambientales”.  El Título Segundo Biodiversidad, en el Capítulo III Flora y Fauna Silvestre, artículo 79 cita que “para la preservación y aprovechamiento sustentable de la flora y fauna silvestre se considerarán los siguientes criterios: Fracción VIII. El fomento del trato digno y respetuoso a las especies animales, con el propósito de evitar la crueldad en contra de éstas”. Por lo tanto, la educación que es impartida, así como los métodos de enseñanza que se utilizan en este instituto, no se han apegado en lo absoluto a estas normatividades, además de estar violando muchas normas más.

La Norma Oficial Mexicana NOM 062-ZOO-1999 establece las disposiciones que regulan los establecimientos y los criterios para unificar las especificaciones técnicas para la producción, cuidado y uso de los animales. Por lo que las evidencias que muestran los estudiantes del Instituto Osmar violentan esta norma, en todo sentido.

El Código Penal para el Estado de Querétaro enmarca en el Título Séptimo Delitos Contra el Ambiente y los Animales, Capítulo II, Delitos contra los animales, las sanciones para los actos de maltrato en contra de animales domésticos o ferales en los artículos 246-D BIS, 246-D TER, 246-D QUATER, 246-D-QUINTUS y en el 246-D SEXTUS. Evidentemente el instituto no puede deslindarse al no estar apegado con las normas oficiales mexicanas aplicables.

La Ley de Protección Animal del Estado de Querétaro habla acerca del trato digno y respetuoso de todas las especies animales y la promoción de la cultura de protección y respeto que se le debe dar a la naturaleza, por lo que las autoridades competentes pueden, con amplitud, realizar la investigación por las conductas crueles que son innecesarias y que no aportan beneficios en el aprendizaje, pero que sí lastiman y causan daños a los animales. Esta ley está siendo corrompida en todo sentido como también el Código Ambiental del Estado de Querétaro.

Por todas estas ausencias, omisiones y comisiones de delitos e infracciones que en este instituto se realizan, se suplica a las autoridades competentes brindar el apoyo y facilitar que sea posible verificar el registro de esta escuela, conocer si tiene las autorizaciones correspondientes y válidas para funcionar, pues ya imparte educación; es importante verificar que se apegue correctamente a las normas, así como el que cuente con las instalaciones adecuadas, el profesorado autorizado y calificado para impartir enseñanza y educación apegada a la ética y las buenas prácticas, y que únicamente mediante protocolos autorizados por el o los Comités que deben existir en el instituto, realicen sus prácticas. De no contar con todo lo anterior, se deben tomar las acciones correspondientes para que esta escuela deje de operar, porque a la vista está que la educación que imparte no es de calidad y no es posible que forme futuros veterinarios con estas prácticas carentes de empatía y que no coadyuvan para lograr una vida libre de violencia.

* Marga Lorena González Olivares es licenciada en Derecho por la UNAM y en Psicología por la Universidad Latinoamericana. Actualmente labora en el Programa Universitario de Bioética como coordinadora de Servicio Social y Proyectos Especiales. Contacto: [email protected].

 

Las opiniones publicadas en este blog son responsabilidad únicamente de sus autores. No expresan una opinión de consenso de los seminarios ni tampoco una posición institucional del PUB-UNAM. Todo comentario, réplica o crítica es bienvenido.

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