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Una vida examinada: reflexiones bioéticas
Por PUB UNAM
El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, doc... El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, docencia y difusión que promuevan la reflexión y el debate social, que sea a la vez científico y filosófico, laico y plural, sobre dilemas propios de la bioética. Este blog presentará temas de actualidad, analizados desde una perspectiva bioética, con el objeto de contribuir a la construcción de una cultura de responsabilidad que promueva el respeto de los derechos humanos, de la diversidad cultural, del medio ambiente y las especies con las que compartimos el planeta. (Leer más)
La sintiencia y la conciencia en los animales
Los animales fueron identificados como “seres sintientes” por la Unión Europea desde la promulgación del Tratado de Lisboa en 2007. En la Ciudad de México, la Constitución Política local que entró en vigor el año pasado establece la obligación de respetar la vida e integridad de los animales ya que son seres sintientes.
Por PUB UNAM
10 de abril, 2019
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Por: Elizabeth Téllez y Claudia Edwards

“Para los que se asombraron de que yo dije que todas las hembras de todas las especies somos iguales y tenemos derechos y debemos ser respetadas, quiero decirles que en 2012 se reunieron los neurocientíficos de todo el mundo, los más importantes, y declararon que no solamente somos los humanos quienes tenemos la base neurológica que da lugar a la conciencia, todos los seres sintientes tenemos conciencias”. Este fue el multicomentado tweet de Jesusa Rodríguez, que fue objeto de variados análisis y críticas a favor y en contra. Sin embargo, a las que suscriben, llamaron poderosamente la atención las múltiples opiniones y réplicas que dudaban sobre la condición de sintiencia o de conciencia de los animales.

Esto no es nuevo para nosotras, hemos presenciado y escuchado debates en foros académicos, programas de radio o televisión, así como en redes sociales, acerca del predominante desconocimiento de lo que significa sintiencia y conciencia, sobre todo cuando se atribuye a los animales. Por ejemplo, en el ámbito de la tauromaquia existen expresiones como “al toro le duele, pero no sufre” aduciendo que el sufrimiento es una cualidad exclusivamente humana. Por eso nos parece importante clarificar algunas de las siguientes cuestiones.

Los animales fueron identificados como “seres sintientes” por la Unión Europea desde la promulgación del Tratado de Lisboa en 2007. Ocho años después, el Parlamento francés aprobó un proyecto de ley sobre animales para otorgarles el estado legal de “seres vivos dotados de sintiencia” en el Código Civil (1). En la Ciudad de México, el artículo 13 B de la Constitución Política local, que entró en vigor el año pasado, establece la obligación de respetar la vida e integridad de los animales ya que son seres sintientes; ello implica que las autoridades y la población en general son responsables de garantizar su protección, bienestar y fomentar una cultura de cuidado y tutela responsable.

El término sintiencia es usado para significar que el individuo tiene la capacidad de sentir y experimentar uno o más de los diversos estados que llamamos “sentimientos” como el sufrimiento, ansiedad o depresión (2). Esta capacidad involucra entonces, no sólo la capacidad de sentir dolor y emociones, sino también involucra a la conciencia y la capacidad cognitiva. Gracias al avance de la etología, las neurociencias y la tecnología podemos observar secuencias de comportamiento complejas que pueden proporcionar evidencia de la presencia de capacidad cognitiva y reacciones emocionales en los animales.

De acuerdo con Donald Broom, la conciencia implica tener un rango de habilidades, tales como: evaluar las acciones de otros en relación consigo mismo y con terceros, recordar algunas de sus propias acciones y sus consecuencias, evaluar riesgos y beneficios, tener algunos sentimientos y en algún grado estar al tanto del entorno (awareness) (2).

Ser sintiente supone ser consciente. Muchos de los comentarios irónicos o burlones hacia Jesusa negaban la conciencia en los animales en tanto que la asociaban implícitamente con la racionalidad, la mente y con facultades cognitivas o intelectuales complejas que permiten crear arte, edificios, empresas, procesos estadísticos o matemáticos. Esta concepción es incorrecta. La inteligencia y la conciencia están relacionadas pero no son lo mismo. De aquí que, reconociendo que la conciencia en los animales no es algo obvio para la sociedad, ya desde el año 2012, la comunidad científica emitió la Declaración de Cambridge sobre la conciencia, puntualizando que “los animales no humanos, incluidos todos los mamíferos, las aves, así como muchas criaturas incluyendo pulpos, poseen substratos neuroanatómicos, neuroquímicos y neurofisiológicos de los estados de conciencia, junto con la capacidad de exhibir comportamientos intencionales”.

Algunos autores han ido más allá cuestionándose ¿qué pasa con los insectos? Michael Tye (3) explica los hallazgos de diversos autores que sustentan la existencia de puntos en común significativos e interesantes entre las estructuras cerebrales de los insectos y las de los mamíferos. Pero, ¿se comportan realmente los insectos como lo hacen los mamíferos? Depende del insecto y del estímulo. Así lo prueba un experimento reciente que apoya la hipótesis de que las abejas pueden sentirse ansiosas, ya que se comportan como lo hacen las personas ansiosas en respuesta a estímulos ambiguos, explica Tye. Todavía falta mucho por entender, pero la discusión se está poniendo sobre la mesa. Si bien aún son necesarios más investigación y estudios para determinar si los insectos tienen o no conciencia, no podemos poner en duda si son conscientes o no aquellos animales que están bajo nuestra responsabilidad.

En conclusión, se puede decir que la sintiencia es esa capacidad de sentir, sufrir y tener emociones, que incluyen dolor, angustia, sufrimiento, placer, saber qué pasa alrededor, tener capacidades cognitivas y tener conciencia. Por ello, es imperativo considerar que los animales no son máquinas y preguntarnos si estamos ayudándolos a cubrir sus necesidades vitales, además de garantizar que tengan experiencias positivas en su vida.

* Elizabeth Téllez es médico veterinario zootecnista, Maestra en Ciencias por la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ), Doctora en Bioética, todos por la UNAM. Desde hace 10 años es profesora de asignatura del Seminario de Bioética en la FMVZ y actualmente realiza el posdoctorado en el PUB. Claudia Edwards es médico veterinario zootecnista y Maestra en Ciencias por la FMVZ de la UNAM. Es Doctora en Ciencias por el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional. Desde hace 13 años es profesora de asignatura del Seminario de Bioética de la FMVZ y actualmente es directora de proyectos en Humane Society International-México.

 

Referencias

(1) Clarke, Nancy (2016): Sentience and animal welfare: Affirming the science and addressing the skepticism. Animal Sentience, 049.

(2) Broom, Donald M (2016): Considering animals’ feelings. Animal Sentience, 005.

(3) Tye, Michael (2016): Are insects sentient? Animal Sentience, 111.

 

@bioeticaunam

 

Las opiniones publicadas en este blog son responsabilidad únicamente de sus autores. No expresan una opinión de consenso de los seminarios ni tampoco una posición institucional del PUB-UNAM. Todo comentario, réplica o crítica es bienvenido.

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