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Una vida examinada: reflexiones bioéticas
Por PUB UNAM
El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, doc... El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, docencia y difusión que promuevan la reflexión y el debate social, que sea a la vez científico y filosófico, laico y plural, sobre dilemas propios de la bioética. Este blog presentará temas de actualidad, analizados desde una perspectiva bioética, con el objeto de contribuir a la construcción de una cultura de responsabilidad que promueva el respeto de los derechos humanos, de la diversidad cultural, del medio ambiente y las especies con las que compartimos el planeta. (Leer más)
Los animales de compañía y el COVID-19
No existe evidencia para que nos alejemos de los animales de compañía durante la pandemia; al contrario, se ha probado que convivir con perros y gatos tiene una influencia positiva en la salud física y mental de las personas, ya que disminuye la depresión, la presión arterial y aumenta la autoestima.
Por Ruy Bucio, Claudia Edwards, Aline Morales y Alejandro Pérez
18 de mayo, 2020
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Wuhan, China, diciembre de 2019. Comienza el brote de una enfermedad causada por un hasta entonces desconocido tipo de coronavirus. Los síntomas son fiebre, cansancio y tos seca. Algunos pacientes presentan dolor de cuerpo y de garganta, congestión y secreción nasal o diarrea, y uno de cada seis infectados desarrolla una enfermedad grave y muestra dificultad para respirar. Alrededor del 2% de las personas que la contrae muere.

Enero de 2020. Las investigaciones epidemiológicas señalan que el probable origen de la enfermedad es un mercado en Wuhan, donde se comerciaba, de manera legal, animales vivos para consumo (serpientes, tortugas, cigarras, cuyos, ratas de bambú, tejones, erizos, nutrias, civetas de las palmeras e incluso lobeznos), que estaban en condiciones de hacinamiento y falta de higiene.

23 de enero de 2020. Los científicos creen que el virus podría provenir de las serpientes, y pocos días después se relaciona con una cepa semejante a los de los murciélagos.

7 de febrero de 2020. Se vincula a un virus de los pangolines con el nuevo virus, ya que son idénticos en el 91% de su genoma.

27 de febrero de 2020. En una nota publicada por La Vanguardia, se detalla que la relación del nuevo virus con los pangolines fue precipitada, según la revista Nature.

24 de marzo de 2020. La revista Science Alert publicó un artículo que sugiere que el virus puede ser una quimera entre dos tipos.

La epidemia fue declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como emergencia de salud pública de preocupación internacional el 30 de enero de 2020. Así surgió el virus llamado SARS-CoV-2, mejor conocido COVID-19 (por su acrónimo en inglés: coronavirus disease y el año de aparición).

Al principio no se tenía claridad sobre el origen del virus y cómo se transmitía, y esa incertidumbre hizo que algunas personas concluyeran que si los perros y gatos podían presentar enfermedades por coronavirus propias de su especie, podían contagiar al humano. Incluso en algunos lugares de China comenzaron a abandonar a sus animales de compañía. Además, se reportaron dos casos de perros en cuyas narices se encontró una presencia DÉBIL del COVID-19 y sus responsables estaban enfermos.

Las máximas autoridades sanitarias, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), la OMS y el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) han dicho que, hasta el momento, NO existe evidencia de que perros, gatos o cualquier mascota puedan transmitir COVID-19 a humanos u otros animales. La OIE argumenta que no hay justificación alguna para tomar medidas que puedan comprometer el bienestar de los animales de compañía.

¿Qué hay de los coronavirus de perros y gatos?

Existen, pero son cepas distintas que no se contagian a los humanos y su presentación clínica es diferente. El coronavirus canino presenta cuadros sintomáticos digestivos y existe una vacuna, mientras que en el felino ocasiona una enfermedad conocida como peritonitis infecciosa felina para la cual no hay vacuna. Ambas cepas pertenecen al grupo alfacoronavirus, y el COVID-19 al grupo betacoronavirus.

Como podemos observar, no existe evidencia para que nos alejemos de los animales de compañía, al contrario, se ha probado que convivir con perros y gatos tiene una influencia positiva en la salud física y mental de las personas, ya que disminuye la depresión, la presión arterial y aumenta la autoestima. Incluso se han reconocido como un factor protector contra enfermedades cardiovasculares, reductores de estrés, soporte sicológico y reductores de la sensación de soledad, entre muchos otros beneficios. Esta cercanía con ellos nos ayudará a pasar mejor esta difícil época.

A continuación algunos consejos de médicos veterinarios zootecnistas, certificados en Etología y Bienestar animal, para convivir con los perros y gatos durante la emergencia:

Mantén sus rutinas lo más apegadas posible a la normalidad; esto es, sus horarios de comida, juego, paseo, descanso, etcétera.

Lávate las manos después de acariciarlos y si sales, al llegar a casa no los acaricies inmediatamente, primero realiza tu lavado de manos como nos han indicado.

Realiza los paseos en lugares abiertos, con menor afluencia de personas y evita que desconocidos interactúen con ellos; al regresar a casa limpia sus patas y cuerpo con productos naturales que no dañen su piel, como jabón de caléndula o neutro, y no olvides secarlos bien.

Evita sacar a pasear a los gatos mientras se mantenga la contingencia. Si necesitas limpiarle sus patitas, hazlo con algún trapo, gasa o toalla húmeda sin perfume, remojadas con agua y jabón neutro; posteriormente retira los residuos de jabón del pelo y/o patas con otro paño remojado únicamente en agua. No uses productos que contengan fenol, cloro o alcohol, recuerda que lamen su cuerpo y esos son productos tóxicos que pueden ingerir y afectar su salud. Por el pelo de los perros y gatos hay menos de qué preocuparse, la Asociación Americana de Medicina Veterinaria señala que las superfices porosas y fibrosas (como el pelo y la ropa) absorben y atrapan al virus haciendo más difícil el contacto con él, por lo que es poco probable enfermarse por acariciarlos o jugar con ellos.

Si a tu perro le gusta jugar con la pelota, puedes sustituir una parte del paseo con actividad física dentro de casa. Deberás aventarle la pelota al menos 30 minutos continuos para compensar dicha actividad.

Un gato es muy feliz con las cosas más sencillas, por ejemplo una bola de papel, una caja de zapatos, una agujeta de tenis, etcétera. No necesitas hacer una gran inversión en juguetes, solo necesitas dejar volar tu imaginación para hacerle juguetes divertidos y sencillos. No olvides colocar repisas para que puedan brincar y un lugar donde se pueda esconder.

No todo es actividad física, también es importante estimular su cerebro al máximo para evitar aburrimiento o alguna travesura. Se puede proveer actividad mental con juegos de olfación y búsqueda. Puedes hacer juguetes interactivos tomando los tubos de papel de baño: coloca premios dentro y dobla las orillas, haz agujeros un poco más grandes que su croquetas para que cuando el tubo ruede la comida salga poco a poco (también puedes hacerlos con cajas de leche, zapatos o cualquier recipiente de plástico que tengas en casa); utiliza algún tapete con barbas para esconder premios y que se tome su tiempo en encontrarlos; usa juguetes interactivos comerciales o trabaja sesiones de aprendizaje (sentarse, echarse, dar la pata). De esta forma ocuparán su mente y tendrán grandes momentos de alegría.

Limita, por periodos, las interacciones tanto verbales como físicas con tu perro o gato; esto con el objetivo de evitar que, al regresar a la normalidad, desarrolle un problema conocido como ansiedad por separación. Lo mejor para este punto es promover tiempos de independencia mediante juguetes interactivos como los ya mencionados. No despiertes a los gatos mientras duermen.

Identifica a un familiar o un amigo que se pueda hacer cargo temporalmente de tus animales de compañía en caso de que enfermes y no puedas cuidarlos. Si decides que se quede en casa, recuerda lavarte constantemente las manos, no besarlo y usar el cubrebocas si está cerca.

Asegúrate que siempre tenga puesto su collar con plaquita.

Finalmente, no te dejes llevar por noticias falsas. Lo más prudente es hacer caso a los consejos de los expertos, así que no dudes en contactar a tu médico veterinario de confianza ante cualquier inquietud; si es una duda de comportamiento, entonces acércate a un médico veterinario especializado en etología clínica.

 

* Ruy Bucio es médico veterinario zootecnista (MVZ) egresado de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia (FMVZ) de la UNAM, certificado en Etología y Bienestar Animal por el Consejo Nacional de Certificación en Medicina Veterinaria y Zootecnia. Actualmente es consultor privado en el área de etología clínica de perros y principalmente de gatos. Claudia Edwards es MVZ y maestra en Ciencias por la FMVZ. Es doctora en Ciencias por el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional. Desde hace 15 años es profesora de asignatura del Seminario de Bioética de la FMVZ y actualmente es directora de programas en Humane Society International-México. Aline Morales es MVZ con especialidad en Medicina y Cirugía Veterinaria: Etología Clínica en la FMVZ. También es técnico en intervenciones asistidas con perros por el Cuerpo Canino Terapéutico Lincoln. Realizó una estancia internacional en la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente se dedica a la práctica privada en etología clínica de perros, gatos y animales de compañía no convencionales en la clínica de comportamiento animal EtoVet, de la cual es cofundadora. Alejandro Pérez es MVZ y especialista en Medicina y Cirugía Veterinaria: Etología Clínica por la FMVZ. Ha realizado estancias internacionales en la Fundación Affinity- Barcelona y en la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente desempeña práctica privada en etología clínica de perros, gatos y animales de compañía no convencionales en la clínica de comportamiento animal EtoVet, de la cual es cofundador.

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