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Una vida examinada: reflexiones bioéticas
Por PUB UNAM
El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, doc... El Programa Universitario de Bioética (UNAM) desarrolla investigaciones interdisciplinarias, docencia y difusión que promuevan la reflexión y el debate social, que sea a la vez científico y filosófico, laico y plural, sobre dilemas propios de la bioética. Este blog presentará temas de actualidad, analizados desde una perspectiva bioética, con el objeto de contribuir a la construcción de una cultura de responsabilidad que promueva el respeto de los derechos humanos, de la diversidad cultural, del medio ambiente y las especies con las que compartimos el planeta. (Leer más)
Marcha contra el especismo en Ciudad de México
El “especismo”, hace referencia a un tipo de discriminación arbitraria en contra de las especies que no pertenecen a la Homo sapiens y que es equivalente al racismo o al sexismo, pues las consecuencias son que el grupo discriminado vea afectados sus intereses vitales.
Por PUB UNAM
23 de enero, 2019
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Por: Poleth Reyes

Con consignas como “Es su leche, no nuestra”, “Son sus cuerpos, no nuestros”, “Son sus huevos, no nuestros” y “América Latina será toda antiespecista” marchamos en noviembre pasado centenas de personas del Ángel de la Independencia al Palacio de Bellas Artes. El contingente, integrado por miembros de la sociedad civil, académicos y activistas tanto de Ciudad de México como del resto de la República y extranjeros, tenía un solo objetivo: informar y concientizar sobre la explotación, utilización y maltrato que sufren cada día en todo el mundo los animales no humanos (ANH), esto como una herramienta para combatir el especismo.

Este evento histórico tuvo tal importancia que diversos medios de comunicación masiva redactaron notas donde resalta el lenguaje utilizado, pues ya no se habla sólo de maltrato animal ni de proteger a perros, gatos y toros, sino de explotación, especismo, antiespecismo y veganismo. El cambio en el discurso es relevante porque invita a profundizar el debate y la reflexión sobre las relaciones asimétricas de poder que hemos establecido entre nuestra especie y el resto de las especies animales, además de que introduce términos que aún no son comunes en la sociedad pero que son clave en la lucha por la liberación animal.

Para muchas personas esta fue la primera ocasión en que escucharon la palabra “especismo”, la cual hace referencia a un tipo de discriminación arbitraria en contra de las especies que no pertenecen a la Homo sapiens y que es equivalente al racismo o al sexismo, pues las consecuencias son que el grupo discriminado (en este caso el de los ANH), vea afectados sus intereses vitales y que no goce de la misma consideración moral que los integrantes del grupo favorecido (los animales humanos). En contraparte, los términos “antiespecismo” y “veganismo” hacen referencia a una postura ética que visibiliza, denuncia, rechaza y combate las consecuencias del especismo, las cuales abarcan la explotación y utilización de ANH en la industria alimenticia, de vestimenta, entretenimiento y experimentación.

De acuerdo con información de Igualdad Animal (2017), en México el 9% de la población es vegana y el 20% vegetariana. Según datos de Forbes (2018), el 20% es vegetariana o vegana. Lamentablemente esta información nos habla más del número de personas que han decidido cambiar sus hábitos alimenticios que de quienes se han posicionado frente a la explotación animal, pues no podemos negar que, en muchos casos, las personas deciden no alimentarse de animales por cuestiones de salud o por cuidado al medio ambiente y dejan de lado la reflexión crítica respecto a la esclavitud animal que podría alentarles a, definitivamente, no consumirles en ninguna industria e incluso a luchar por la defensa de sus intereses.

Sin embargo, estas cifras indican que algo está cambiando en la población, que algo está pasando en México y, en realidad, en todo el mundo: el veganismo está teniendo presencia. En países como Alemania, Canadá, España, Estados Unidos, India, Israel, Reino Unido y Suecia se han registrado caídas en el consumo de alimentos de origen animal y aumento en el número de personas que se asumen vegetarianas o veganas. Nuevamente volvemos al tema de la alimentación, así que es necesario precisar que aunque haya más personas disminuyendo su consumo de animales, esto de ninguna manera significa que todas ellas se añadan a los esfuerzos que académicos y activistas realizan por abolir la esclavitud y explotación de los ANH.

Pero ¿por qué es importante que las personas se sumen al veganismo más por ética que por el cuidado de la salud o el medio ambiente? En realidad, las tres cuestiones son de peso, no obstante, quienes se encuentran luchando por la liberación animal resaltan la primera por un hecho muy sencillo: los ANH son capaces de sufrir y disfrutar, de tener experiencias positivas y negativas; por lo tanto, tenemos la obligación moral de respetar su vida, no explotarles, no esclavizarles y no cosificarles.

Entonces, ¿qué es lo que exigen los grupos veganos y antiespecistas? Desde mi perspectiva, exigen a la población tres cosas: 1) que cuestione los privilegios de su especie, que desnormalice todas esas ideas y conductas que se inculcan desde la infancia y que, hasta hace poco, habían permanecido inamovibles durante siglos; 2) que se informe sobre su propuesta, que no la desechen por considerarla banal o carente de fundamentos (los cuales provienen de rigurosos estudios realizados desde las ciencias y las humanidades), y 3) que modifique su forma de pensar, sus hábitos y su consumo en favor del resto de las especies, basados en la reflexión crítica y la suficiente documentación.

Sin duda, lograr esto tomará tiempo, pero acciones como la marcha nos dejan mirar un horizonte donde aunque la tendencia no sea con seguridad hacia el veganismo, sí parece serlo hacia el cuestionamiento de nuestros privilegios, la búsqueda de alternativas y una relación más empática y más justa con los demás animales.

 

* Poleth Reyes es estudiante de Pedagogía en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, es alumna del Diplomado en Bioética que imparte el Programa Universitario de Bioética (PUB) y prestadora de Servicio Social en la misma dependencia. Asimismo, es activista en los grupos Anonymous for the Voiceless, The Save Movement y Greenpeace.

 

@bioeticaunam 

 

Las opiniones publicadas en este blog son responsabilidad únicamente de sus autores. No expresan una opinión de consenso de los seminarios ni tampoco una posición institucional del PUB-UNAM. Todo comentario, réplica o crítica es bienvenido.

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