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Verdad, Justicia y Reparación
Por CMDPDH
La Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos es una organización civil,... La Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos es una organización civil, secular, autónoma e independiente fundada en 1989. Busca contribuir a la consolidación de un Estado democrático de derecho que reconozca y garantice, en particular, los derechos de las víctimas de violaciones a derechos humanos; en especial el derecho a la asistencia, protección, verdad, justicia, reparación integral, debida diligencia, y demás derechos consagrados. Este blog es un espacio de análisis e investigación que invita a un debate informado sobre el estado de los derechos humanos en México. Síguenos en Facebook/CMDPDH. (Leer más)
Alianzas, la lucha por un parir con humanidad
Desde el momento de mi parto, el nacimiento de mi hija, la fiebre, el descubrimiento de la mala praxis, la extracción de mi matriz, la recuperación física y emocional, comprendí cómo nuestras vidas como mujeres se “gobiernan” por criterios insensibles y poco empáticos regidos por prácticas machistas.
Por CMDPDH
5 de febrero, 2019
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Por: Liliana Macías Adame (@LmaciasAdame)

Me enfrenté a este escenario: me encontraba vulnerable ante una situación derivada de prácticas machistas entre el personal médico y paramédico que afectaba severamente mi salud física y emocional. A pesar de no tener claro lo que me sucedía sabía que algo estaba mal. Estuve hospitalizada  más de un mes, en ese tiempo fui sometida a 3 operaciones de las cuales en la última extrajeron mi matriz.

Mientras sobrevivía, mi familia se encargaba de sobrellevar la pena y sostener la dinámica de vida de cada miembro involucrado. Por un lado, cuidaban de mí y por otro, de mi hija recién nacida. Mi padre, madre, hermana y esposo no podían encargarse totalmente del seguimiento que implica informarse para saber si se incurre en una falta, sobre el procedimiento para denunciar y la queja ante derechos humanos.

Considerando esto, con el recuerdo de la sensación de dolor físico, la agonía mental y de incertidumbre, empecé a contactar a mujeres, de las que tengo conocimiento, se encuentran en una situación similar a la mía.

Trato de contactar y visitar a mujeres atravesando por lo mismo que yo viví. Les brindo información y acompañamiento en este turbio suceso, les comparto mi historia, cómo me sentí, cómo encontré apoyo y lo que he hecho para obtener justicia. Les platico sobre las reuniones, en su mayoría compuestas de mujeres en una red de apoyo, donde compartimos nuestras experiencias, de esta forma obtenemos aliento y fortaleza para seguir con nuestros procesos.

En esas reuniones nos informamos, con alguna asesora jurídica, sobre nuestras dudas, compartimos entre nosotras o con familiares y amigos nuestras dificultades y nuestro crecimiento.

Desde el momento de mi parto, el nacimiento de mi hija, la fiebre, el descubrimiento de la mala praxis, la extracción de mi matriz, la recuperación física y emocional, comprendí cómo nuestras vidas como mujeres se “gobiernan” por criterios insensibles y poco empáticos regidos por prácticas machistas. Las consecuencias no son pocas, en mi caso, la pérdida de un órgano, pero no solo eso, también está la muerte materna y neonatal.

Estos son procesos llenos de dolor físico y sobre todo dolor del alma. Estas prácticas se basan en minimizar el estado de una mujer en proceso de parto, excusando que es algo natural y que para eso nacimos. Se minimizan los síntmas del cuerpo después del parto, nos dicen que es normal sentir dolor y nos regañan en todo el proceso para que no seamos escandalosa y asumamos las consecuencias de un embarazo; te tratan despectivamente y sin ningún respeto.

Lo peor de la situación es que, en ese estado tan vulnerable, logran hacerte sentir culpable de “no saber parir”. Mientras tanto en la búsqueda de justicia te enfrentas con un sistema ignorante de la perspectiva de género y poco profesional para atender una queja o integrar y llevar un proceso judicial. Sin la ayuda de organizaciones de la sociedad civil es imposible encontrar un aliado para promover el respeto a nuestros derechos humanos.

Mi intención es contribuir a mi género con información libre de prácticas machistas que, permita comprendernos, unirnos, proclamar y luchar por nuestros derechos. De esta forma las generaciones futuras no padecerán lo que estamos viviendo ahora; para que parir sea un acto médico libre de violencia en cualquier de sus tipos, que no haya mujeres mutiladas, ni niñas, niños y mujeres muertas.

Conoce la historia de Liliana en este sitio.

 

* Liliana Macías Adame es defensora de los derechos reproductivos de las mujeres. Sobreviviente de violencia obstétrica y madre de una hija que la inspira a luchar por una humanidad con igualdad.

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