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Verdad, justicia y reparación
Por CMDPDH
La Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos es una organización civil,... La Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos es una organización civil, secular, autónoma e independiente fundada en 1989. Busca contribuir a la consolidación de un Estado democrático de derecho que reconozca y garantice, en particular, los derechos de las víctimas de violaciones a derechos humanos; en especial el derecho a la asistencia, protección, verdad, justicia, reparación integral, debida diligencia, y demás derechos consagrados. Este blog es un espacio de análisis e investigación que invita a un debate informado sobre el estado de los derechos humanos en México. Síguenos en Facebook/CMDPDH. (Leer más)
Este 8M hablemos de escopetas y mujeres
Reiteramos la necesidad de analizar el tráfico de armas no solo como un tema de seguridad y políticas criminales, sino como un tema de derechos humanos con impactos diferenciados para hombres y mujeres, un tema de salud pública y por supuesto, en un asunto acerca del acceso de las mujeres a una vida libre de violencia.
Por Giselle Yáñez Villaseñor
8 de marzo, 2021
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Dice el misógino dicho popular “La mujer, como la escopeta, cargada y en el rincón”. Esta frase resume el dominio de la masculinidad hegemónica en México, el que tiene escopeta y tiene ”mujer” tiene el poder, tiene sobre quién ejercerlo y con qué hacerlo, a su vez decide el destino de “sus objetos”. Las sociedad mexicana no solo enfrenta la pandemia por COVID19 sino también la pandemia de violencia contra las mujeres y la impunidad.

En esta conmemoración del 8 de Marzo, tanto la autora como la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMPDH) reiteramos la necesidad de analizar el tráfico de armas no solo como un tema de seguridad y políticas criminales. También, se trata de un tema de derechos humanos con impactos diferenciados para hombres y mujeres, un tema de salud pública y por supuesto, en un asunto acerca del acceso de las mujeres a una vida libre de violencia.

Entendamos primero que la violencia de género ha sido una violencia armada,  donde las armas son las herramientas de la opresión pero a la vez el privilegio de los hombres hegemónicos, de los hombres que tienen poder sobre la vida de otros hombres y de las mujeres. Las armas mantienen el status quo, de ahí que encontremos que según datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito  (ONUDC) a nivel mundial casi el total de las armas pequeñas se encuentran la propiedad de los hombres1 y también son ellos los responsables del 90% de los homicidios a nivel mundial, regional y nacional.  Acerca del lugar de los hechos,  los asesinatos de  mujeres suceden tanto en el espacio público como el ámbito doméstico, en su mayoría los victimarios  fueron sus parejas o ex parejas íntimas así como miembros de su familia 2.  Esto sitúa a las mujeres en la condición de presa de cacería y por supuesto, las brechas en el acceso económico o de jerarquía social también marginan a las mujeres en el control de armas, por lo cual es más difícil que las mujeres sean las perpetradoras de homicidios y lesiones con armas de fuego.

Cuando argumentamos que el tráfico de armas también es un tema de violencia de género surgen cuestionamientos de grupos ciegos al género que preguntan, pero ¿cuál es el problema con las mujeres  y las armas, si mueren más hombres por armas de fuego? La respuesta no es del todo sencilla, pero se puede resumir que hablamos de un problema de género porque en la mayoría los hombres matan a otros hombres con arma de fuego pero también los hombres, en su mayoría, son los que matan a las mujeres.

A lo largo de la historia el poder fálico ha dominado a través del uso de la fuerza armada, quien tiene las armas tiene los recursos para matar y por lo tanto para mandar. El sometimiento a través de las armas ha sido la constante en la historia de la humanidad, ¿entonces por qué nos compete ahora? Pensemos, en países como México donde conocemos que la cultura del feminicidio y la violación legitiman la violencia pero además conocemos cuáles son las “herramientas” que se utilizaron, ya que según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema de Seguridad Pública  (SESNSP) y  del  Instituto Nacional de  Estadística y Geografía (INEGI), del  73% de los homicidios dolosos de mujeres se cometieron con armas de fuego, de modo que el primer semestre del 2020 se consolidó como el año más violento contra las mujeres3 con 1,844 homicidios dolosos de mujeres en seis meses.

Debido a la falta de información oficial, desde el activismo y la investigación feminista, se han hecho estudios y análisis profundos del impacto de las armas de fuego en la violencia centra las mujeres. Al respecto, vale la pena mencionar el texto “Violencia de género con armas de fuego en México”4 elaborado para IM Swedish Development Partner, Intersecta,  Data Cívica,  Equis Justicia para las Mujeres, y el Centro de Estudios Ecuménicos, el cual resulta una fuente obligada de consulta por dar voz a testimonios de víctimas al mismo tiempo que hace una análisis desde la perspectiva de género de las políticas públicas referentes a la seguridad.

La tenencia de armas representa una amenaza para el entorno y en particular para el ámbito  familiar, y el temor que representa que el “jefe de familia” tenga un arma dispuesta para someter, herir o asesinar a quien actúe contrario al mandato que dicta que al ser hombre tiene el “uso legítimo de la fuerza”.  Según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), aproximadamente 124,656  de las mujeres que han sufrido violencia doméstica “fueron amenazadas por sus parejas con algún arma —ya sea blanca, o de fuego—, mientras que 24,469 de ellas reportaron haber sido lastimadas con un arma de fuego durante el último año previo al levantamiento de la encuesta”5.

Tráfico legal e ilegal de armas, militarización y violencia contra las mujeres

Los procesos de militarización se fundamentan en la masculinidad dominante y el control del cuerpo a través de la violencia sexual y otras formas de violencia, lo cual incrementa la situación existente de vulnerabilidad de mujeres, niñas y niños, grupos indígenas, personas migrantes, entre muchos otros.

La vinculación entre el crimen organizado y la fallida estrategia para combatirlo la encontramos en el fracaso desde 2008 del Operativo Conjunto Chihuahua, que consistió en el arribo de miles de militares y policías federales, bajo una estrategia militarista y desorganizada y violatoria a derechos humanos, como la que ha mantenido el gobierno mexicano. Desde el inicio de la operación se registró mayor violencia contra las mujeres, ya que durante este periodo se incrementaron las desapariciones y los feminicidios en Ciudad Juárez 6, sumándose  al ambiente de impunidad que a pesar de la sentencia de Campo Algodonero prevaleció en el estado y de manera generalizada en el país.

Por supuesto que la violencia de género precede incluso a al violencia causada por grupos criminales, pero lo que podemos notar es que “las herramientas” de terror al interior de los hogares y de las comunidades se modificaron al haber mayor flujo de armas, es decir mayor disponibilidad de los hombres para adquirirlas y usarlas no solo para sus actividades, lícitas y en su mayoría ilícitas, en el mundo público sino que las adentraron al mundo de lo íntimo . 

Así como la violencia en el país vinculada con el crimen organizado  se fue incrementando desde hace dos décadas, también se incrementó el tráfico legal e ilegal de armas, una consecuencia directa del aumento del poder del crimen organizado así como de la militarización para combatirlo, podemos respaldar nuestro argumento en la información aportada por  el INEGI, la cual reveló que en las últimas dos décadas crecieron 375% los homicidios cometidos contra mujeres con armas de fuego7. Cabe mencionar que el INEGI no está considerando la tipificación de feminicidio,  lo cual refleja el problema de clasificación desde las fiscalías y procuradurías estatales, sin embargo si nos permite ubicar el cambio en la situación de las mujeres en México.

Otros delitos además del feminicidio vinculados al uso de armas para dañar mujeres es el de las tratas sexual de mujeres, niñas y niños, los grupos de tratantes  también pueden tener otras actividades lícitas, y  obviamente están armados o tiene grupos armados que los protegen, y no debemos dejar de lado que la trata de personas se vincula directamente con las desapariciones y con el feminicidio.  En ciertos imaginarios podríamos pensar que el feminicida es por excelencia un hombre del crimen organizado, “un narco” pero hay que enfatizar que el feminicidio lo comenten también hombres “normales” que aparentemente no han tenido ningún conflicto con la ley.

Es común atribuir el flujo de armas con las que matan a las mujeres al tráfico ilegal, pero también las armas que matan a las mujeres entrar de manera legal. Diversas organizaciones civiles, como la CMDPDH, hemos enfatizado que el flujo de armas en el país no sólo se debe a las armas que entran ilegalmente sino también a las que entran de manera legal, porque  también con estas  se violan derechos humanos8 y  se cometen feminicidios, lesiones y otras vejaciones. En el trabajo de nuestra organización se ha buscado transparentar los datos en torno a la entrada legal e ilegal de armas a México y hemos podido evidenciar la falta de regulación de las armas legales, muchas de éstas que han terminado en manos del crimen organizado y/o que se desconoce su uso y destino debido al “extravío” de estas por parte de las fuerzas del Estado.

Aunque no contamos con la cantidad de cuántas de las licencias de portación de armas en México las tienen hombres y cuántos mujeres, si podemos conocer que las instituciones a las que se les permite la portación de arma están compuestas mayormente por hombres : Secretaría de la Defensa Nacional  solo 11% son mujeres9, pero se reparten entre aviadoras, personal de salud y administrativas que no siempre tiene derecho a la portación; la Secretaría de Marina  donde, 20% son mujeres, pero solo 1500 son operativas, 10 500 son administrativas10; la  Guardia Nacional11, donde 21%  participan mujeres pero no se especifica en qué funciones; policías estatales y municipales donde solo 20% son mujeres, según datos del INEGI12, pero no se aclara en qué funciones; en el ámbito de la seguridad privada13, encontramos que las mujeres componen el 30% del sector pero se desconoce si tienen derecho de portación de armas.

Conmemorar la lucha de las mujeres este 8 de Marzo es una exigencia para el Estado  Mexicano, al que urgimos a trabajar bajo la transversalización de la perspectiva de género y a la vez  le requerimos priorizar el trabajo para combatir la violencia contra las mujeres y el tráfico de armas de manera integral y con una prespectiva amplia y multisectorial que deje de lado los sesgos que marginan a la violencia de género de los temas de seguridad nacional. La violencia armada contra las mujeres es una amenaza real contra el 51% de la población, las mexicanas, y contra el tejido social en su conjunto. La lucha de las mujeres no es una simulación de “politiqueria”, es un movimiento que no quiere que los hombres argumenten que nos cuidan através del uso de armas con las que nos se matan y nos matan,  el movimiento feminista quiere una paz basada en la igualdad y en las renuncias al privilegio a poseer armas. Tenemos mucho que exigir este 8M, en especial las mexicanas, queremos quitarle las armas al patriarcado,queremos que el Estado desarme su estructura basada en el poder desde lo masculino y que deje de lado las armas ideológicas que niegan la realidad de las mujeres. ¡8M Vivas nos queremos¡

@CMDPDH

 

 

1 Centro Regional de las Naciones Unidas para la Paz, el Desarme y el Desarrollo en América Latina y el Caribe (UNLIREC), 2009, material del webinario “Armas de Fuego y Violencia contra las Mujeres” que se llevó a cabao en 07 de julio de 2020.

2 ONUDC,  Global Study on Homicide, disponible aquí.

3 Secretaría de Gobernación, 2029 ONU Mujeres, Inmujeres y Conavim presentan el estudio “La violencia feminicida en México: aproximaciones y tendencias”.

4 Intersecta, A.C, Data Cívica, A.C, Equis Justicia para las Mujeres, A.C y el Centro de Estudios Ecuménicos, A.C , “Violencia de género con armas de fuego en México” para IM Swedish Development Partner, noviembre 2020 (pendiente publicación en redes).

5 Ibid.

6 Monárrez, Julia (2012) “Violencia extrema y existencia precaria en Ciudad Juárez”, disponible aquí.

7 Infobae, 2020, aumentaron 375% los feminicidios con armas en las últimas dos décadas según el Inegi. Disponible aquí. Consultado 28/02/2021.

8 CMDPDH, Stop Arms, 2018, Graves violaciones a Derechos Humanos: legal e ilegal de armas a México. Disponible aquí.

9 Infodefensa.com, 2018 “México Registra um 90% de mujeres en Ejército y Fuerza Aérea. Disponible aquí.

10 Infodefensa. El 20% de la Secretaría de Marina son Mujeres

11 Cambio.gob.mx. Rompen mujeres paradigmas y combaten delincuencia en Ejército y Guardia Nacional.

12 Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 2018. Encuesta Nacional de Estándares y Capacitación Profesional Policial (ENECAP) 2017.

13 Facto Capital Humano, 2018. Bajo salarios, largas jornadas en seguridad privada causan el 80% de la rotación anual. 

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