Francia: entre el terrorismo y el abuso de poder - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Verdad, justicia y reparación
Por CMDPDH
La Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos es una organización civil,... La Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos es una organización civil, secular, autónoma e independiente fundada en 1989. Busca contribuir a la consolidación de un Estado democrático de derecho que reconozca y garantice, en particular, los derechos de las víctimas de violaciones a derechos humanos; en especial el derecho a la asistencia, protección, verdad, justicia, reparación integral, debida diligencia, y demás derechos consagrados. Este blog es un espacio de análisis e investigación que invita a un debate informado sobre el estado de los derechos humanos en México. Síguenos en Facebook/CMDPDH. (Leer más)
Francia: entre el terrorismo y el abuso de poder
¿El estado de emergencia en Francia está realmente impulsando un régimen de miedo no acorde al derecho internacional de los derechos humanos? ¿Y qué tanto el gobierno francés está aprovechando el terror generado por los grupos extremistas para institucionalizar medidas que favorecen el abuso de poder en contra de las minorías étnicas?
Por CMDPDH
29 de febrero, 2016
Comparte

A 3 meses de los atentados simultáneos por el grupo islamista ISIS del pasado 13 de noviembre de 2015 en París, durante los cuales 130 personas fallecieron y actualmente unas cuarenta personas siguen hospitalizadas, el actual presidente François Hollande declaró un estado de emergencia según el artículo 16 de la Constitución francesa, reglamentado por la Ley de 1955.

Surgieron muchas críticas por las decisiones en torno a este estado de emergencia, pero la que más preocupa se relaciona a la institucionalización de las medidas excepcionales características de este estado.

Para empezar, estos acontecimientos fueron a un par de semanas de la COP21, encuentro internacional para definir los lineamientos a seguir con el fin de controlar el cambio climático. Al margen de este encuentro, varios militantes ecologistas tenían planeados eventos alternativos para presionar las negociaciones, entre ellos, la Gran Marcha Mundial para el Clima que se llevaría a cabo el 29 de noviembre de 2015 en la misma ciudad. Esta marcha, como muchas otras en todo el país, tuvieron que ser canceladas por razones de seguridad. Aunque esta decisión fue perfectamente entendida por las organizaciones ambientales como Greenpeace, resultó de gran preocupación que unos veinte militantes hayan sido puestos en arresto domiciliario (assignation à résidence) durante las dos semanas en las que se llevó a cabo la COP21, con la justificación de que se trataba de una medida preventiva a fin de garantizar la seguridad de dicho evento.

De manera poco consistente con el discurso de seguridad del gobierno francés que implicó la cancelación de los eventos que se tenían previstos realizar en el marco de la COP21, otros eventos en los que se esperaba un importante número de personas, como el tianguis navideño de la ciudad de París o el maratón de la ciudad de la Rochelle en el suroeste de Francia, no fueron sometidos a las mismas medidas de seguridad.

Otro de los abusos que se han denunciado en el marco del estado de emergencia se relaciona a los controles raciales de identificación realizados por las fuerzas de policía.

Los controles de identificación, que consisten en la atribución de los policías de verificar los documentos de identificación al azar de las y los ciudadanos a fin de garantizar el orden público, se han reportado desde hace varios años como medidas arbitrarias por estar determinadas al componente físico y racial de las personas. Pese a que este tipo de control constituye una medida ilegal y estigmatizante, desde la declaración del estado de emergencia los controles de identificación han ido alarmantemente en aumento.

Durante el mandato de Sarkozy (e incluso antes cuando era Ministro de Interior) el racismo hacía la comunidad árabe representó uno de los principales temas de preocupación en la sociedad francesa. En la actualidad, este problema no parece encontrar una solución, sino todo lo contrario.

Los atentados contra los periodistas de Charlie Hebdo ocurridos el 7 de enero de 2015, sumados a los recientes atentados de noviembre, avizoran un panorama muy complejo en el que las tensiones se harán más presentes dentro de la sociedad francesa y en el que el racismo se convertirá potencialmente en un problema que afectará el Estado-Nación francés.

Uno de los ejemplos más emblemáticos de la contundente radicalización de las opiniones políticas respecto al impacto de las acciones terroristas del fundamentalismo islámico sobre la comunidad árabe-musulmán, es el fortalecimiento del partido de extrema derecha “Front National” (FN) liderado por Marine Le Pen. Dicho partido, durante las últimas elecciones regionales en diciembre de 2015 (es decir un mes después de los atentados) llegó a contabilizar 6 millones de votos en la primera vuelta, cuando en 2004 sólo alcanzó los 3.5 millones. Pese a que el Partido ganó nuevos simpatizantes, no llegó a imponerse en ninguna región al final de las elecciones.

Como era de esperarse, uno de los grupos étnicos más afectados por las medidas de seguridad emprendidas por el presidente Hollande, ha sido la comunidad árabe. Particularmente este grupo de población ha sido blanco de cateos administrativos (medida del estado de emergencia que no necesariamente es emitida por un juez) y de arrestos domiciliarios. Son numerosas las noticias sobre la violencia que ejercen las fuerzas estatales durante los cateos que padecen principalmente adultos mayores y niños. Hasta el momento, más de 3,300 cateos han sido llevados a cabo, incluso hasta en horas no permitidas fuera del régimen de excepción. Del total de cateos realizados hasta el momento, tan sólo 563 están siendo investigados y 5 de estos se presume que estén realmente vinculados con el terrorismo.

En cuanto a las violaciones a las libertades de las personas arrestadas en su domicilio, las consecuencias son considerables, ya que el derecho a la presunción de inocencia de las mismas es vulnerado y es común que no existan pruebas concretas para sostener culpabilidad alguna de las personas arrestadas.

La estigmatización y revictimización de las personas sometidas a estos procesos arbitrarios, se intensifican en el ámbito personal y laboral. Además, ser sometido a arresto domiciliario significa no poder salir de la ciudad y realizar un registro presencial en la estación de policía tres veces al día. Los estrictos controles que se les asignan a las personas en arresto domiciliario han ocasionado que las personas pierdan su trabajo y resulten en afectaciones severas en la vida de las mismas, las cuales no cesan hasta que el ministerio cancela la orden o ésta es revocada por un juez administrativo. Hasta ahora sólo a 60 personas se les ha cancelado esta orden y 285 personas siguen bajo esta medida.

¿En qué medida el régimen de excepción está realmente impulsando un régimen de miedo no acorde al derecho internacional de los derechos humanos? ¿Y qué tanto el gobierno francés está aprovechando el terror generado por los grupos extremistas para institucionalizar medidas que favorecen el abuso de poder en contra de las minorías étnicas?

El pasado 10 de febrero se dio el primer paso a la reforma constitucional en la Asamblea Nacional, la cual pretende constitucionalizar el estado de emergencia. La reforma prevé también la pérdida de la nacionalidad francesa, para personas con dos nacionalidades, por actos terroristas. Esta última medida fue la razón por la cual la Ministra de Justicia, Christine Taubira, renunció del gobierno el pasado 27 de enero.

Conviene también mencionar que para que el texto sea aprobado, falta que el Senado discuta sobre el mismo, y que las tres quintas partes de las dos cámaras del Congreso voten a favor, cuestión que se ve muy lejana por ocurrir.

Paralelamente, se impulsó una nueva ley antiterrorista que en su momento resultó muy polémica para el poder judicial, dado el exceso de atribuciones concedidas al ejecutivo. Dicha ley contempla mantener los cateos de noche y prescindir del juez para la solicitud de medidas como los cateos y arrestos domiciliarios. Incluso la instancia de control constitucional (Consejo Constitucional) confirmó la constitucionalidad de tales medidas que francamente van en contra del derecho internacional de los derechos humanos y de la separación de poderes.

Así va el contexto actualmente en el país que hace un tiempo fue llamado “El país de la libertad y de los Derechos Humanos”, lleno de incertidumbre, irregularidades y abusos. Particularmente después de que el pasado 16 de febrero se prorrogara de nuevo el estado de emergencia hasta mayo de este año, a pesar de que se había prometido de que este régimen ya no resultaba necesario.

Para conocer más sobre la complejidad de la sociedad francesa actual, recomendamos el documental de Vice, Miedo y tolerancia: Francia en guerra.

 

@CMDPDH

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.