Ser migrante en México durante una pandemia mundial - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Verdad, justicia y reparación
Por CMDPDH
La Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos es una organización civil,... La Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos es una organización civil, secular, autónoma e independiente fundada en 1989. Busca contribuir a la consolidación de un Estado democrático de derecho que reconozca y garantice, en particular, los derechos de las víctimas de violaciones a derechos humanos; en especial el derecho a la asistencia, protección, verdad, justicia, reparación integral, debida diligencia, y demás derechos consagrados. Este blog es un espacio de análisis e investigación que invita a un debate informado sobre el estado de los derechos humanos en México. Síguenos en Facebook/CMDPDH. (Leer más)
Ser migrante en México durante una pandemia mundial
Para las personas migrantes, las recomendaciones de mantener una sana distancia y reforzar la higiene personal son palabras vacías, ya que es justamente la actuación de las autoridades mexicanas lo que impide que ellos puedan cumplir con esas medidas.
Por Ana Lilia Amezcua Ferrer
20 de abril, 2020
Comparte

En tan solo cinco meses, la COVID-19 ha cobrado la vida de más de 150 mil personas e infectado a 2 millones más. Frente a esta crisis mundial el gobierno mexicano ha adoptado ciertas medidas que buscan frenar el contagio súbito y masivo de esta enfermedad en el país, entre ellas, la suspensión de servicios no esenciales, la recomendación a la población de permanecer en el domicilio propio, de reforzar medidas de higiene, evitar participar en reuniones de más de 25 personas, etc.

Sin embargo, estas medidas preventivas son ciegas a la realidad en que se encuentran miles de personas en México, por ejemplo, las y los migrantes. Varios de ellos están privados de la libertad en estaciones migratorias, otros han sido abandonados sin dinero y documentos en una frontera que no les permite cruzar de vuelta y miles más se encuentran en situación de calle. Por esto, para ellos las recomendaciones de mantener una sana distancia y reforzar la higiene personal son palabras vacías, ya que es justamente la actuación de las autoridades mexicanas lo que impide que ellos puedan cumplir con esas medidas.

Como ha sido abordado en otras ocasiones, en México existen más de 60 centros de detención migratoria donde, por periodos prolongados de tiempo, se priva de la libertad a personas extranjeras, incluyendo niñas y niños, mujeres embarazadas, personas de la tercera edad, personas con padecimientos de salud crónicos, víctimas de tortura, y de trata de personas, etc. Al respecto, recientemente el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de Naciones Unidas, determinó que el modo en que se regula y ejecuta la detención migratoria en México es arbitraria, ya que la privación de la libertad opera de manera automática, cuando debería ser una medida excepcional y de último recurso.

Así pues, si en circunstancias “normales”, la detención migratoria en México resulta arbitraria y desproporcional, cuando esta detención masiva de migrantes es realizada durante una pandemia mundial, la insensatez de esta política es incuestionable. Recordemos que varias de las estaciones migratorias en nuestro país presentan gravísimas condiciones de hacinamiento, al operar al 400% o 500% de su capacidad, lo cual genera que las personas deban dormir prácticamente pegadas entre sí. Por otra parte, en estos lugares diariamente se reciben decenas de visitas de distintas personas (por ejemplo, el propio personal que labora en la estación, familiares de las personas detenidas, representantes legales, personal del Poder Judicial, de la CNDH, de la Fiscalía, etc.), lo cual crea el escenario propicio para el contagio de la enfermedad.

A lo anterior, hay que sumar que, hasta este momento, el Instituto Nacional de Migración (INM) continúa realizando operativos de verificación y control migratorios en las calles, por lo que constantemente se traslada a nuevas personas migrantes a estos centros de detención sin que se les realicen exámenes para determinar su estado de salud más allá de pruebas generales y toma de temperatura en una única ocasión. Esto hace altamente posible que se traslade a una persona enferma al mismo espacio en que se encuentran a cientos de migrantes más, favoreciendo la propagación masiva del contagio.

Esta situación ha generado que al interior de las estaciones migratorias se genere pánico entre las personas detenidas, ya que son conscientes de que si se las mantiene en las circunstancias en las que están (hacinadas, sin insumos de higiene ni acceso a servicios médicos), podrían contraer una enfermedad altamente contagiosa que puede ser mortal. Así, en menos de un mes, en cinco estaciones migratorias las personas detenidas han iniciado protestas exigiendo ser liberadas, lo cual ha resultado en decenas de heridos y al menos un muerto. Ante estos hechos y a la deficiente respuesta del INM, desde la sociedad civil se han presentado diversos juicios de amparo y quejas ante la CNDH, así como una solicitud de medidas cautelares ante la CIDH por parte de la CMDPDH.

Estos lamentables sucesos son consecuencia del terror que viven las personas al interior de las estaciones migratorias, así como de la incapacidad del INM para mantener la calma y la seguridad el interior de estos espacios. Por ello, resulta imperativo que se permita la salida de todas las personas que se encuentran privadas de la libertad por motivos migratorios, ya que —bajo las circunstancias actuales— es el único modo eficaz de poder garantizar sus derechos a la vida, salud e integridad. Esta postura es respaldada por distintos organismos nacionales e internacionales, como CONAPRED, Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la Comisión y la Corte Interamericana, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, quienes han señalado la necesidad de implementar rápidamente mecanismos de liberación de las personas migrantes detenidas, así como de suspender el empleo de estrategias de detención migratoria.

No obstante, resulta fundamental que la liberación de las personas migrantes sea realizada de formar racional y ordenada. Por ello, el INM debe abstenerse de realizar expulsiones y traslados colectivos arbitrarios, como ha sucedido en días recientes en la frontera sur de México, a donde han sido trasladados cientos migrantes sin justificación alguna. Guatemala ha cerrado sus fronteras y, por ende, incluso si las personas centroamericanas quisieran regresar a sus países, no podrían hacerlo, por lo que deben permanecer sin recursos económicos ni documentos migratorios en ciudades mexicanas fronterizas.

Este tipo de decisiones no solamente ponen en riesgo a quienes son trasladados, sino que también hacen que el resto de las personas migrantes tengan miedo de acudir ante las autoridades si necesitan algún tipo de apoyo médico o policial. Por ello, ahora más que nunca, es fundamental que el Estado proscriba aquellas medidas que puedan desincentivar el acceso de las personas migrantes a los programas de atención ante la pandemia y que opere con la mayor transparencia posible, a fin de generar confianza en la sociedad y, particularmente, en sectores en situación de vulnerabilidad.

Es innegable que la pandemia de COVID-19 ha venido a trastocar la normalidad de los países en todo el mundo. Sin embargo, esta crisis no brinda a los Estados una justificación para violar o dejar de proteger los derechos humanos de ningún grupo de personas, sino que simplemente los obliga a replantearse y modificar el modo en que deben garantizar el ejercicio de esos derechos. Por ello, es tiempo de que México abandone su actual política migratoria rígida y punitiva y, en cambio, adopte una visión más humana e integral del fenómeno migratorio, porque si no lo hace ahora, frente a una crisis de salud global, ¿entonces cuándo lo hará?

* Ana Lilia Amezcua Ferrer (@nefelibatana) es Abogada en el área de Solicitantes de Asilo de la @CMDPDH.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.

close
Información verificada del COVID-19 #CoronavirusFacts