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Zoon Peatón
Por Zoon Peatón
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Enfrentar la emergencia climática desde las ciudades
Las ciudades, irremediablemente, nos están comiendo. Nuestros gobiernos están fracasando en la urgente tarea de realizar los cambios radicales que amerita la emergencia climática.
Por Efraín Tzuc
4 de octubre, 2019
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El pasado viernes 20 de septiembre cientos de miles de personas salieron a las calles con motivo de la Huelga por la emergencia climática, convocada por la activista sueca Greta Thumberg en la víspera de la Cumbre sobre la Acción Climática de la Organización de las Naciones Unidas que reúne a los líderes políticos del todo el mundo. La intención era -y sigue siendo- clara: las y los jóvenes del mundo exigen acciones claras frente al cambio climático que les garantice una futuro digno y saludable.

Sin embargo, el pronóstico no es alentador. Personas expertas de todo el mundo han advertido que el incremento de 2°C sobre los niveles preindustriales acarreará consecuencias irreversibles en el planeta y que esta emergencia solo podrá enfrentarse con acciones radicales que reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

«La gente está sufriendo, la gente se está muriendo, y nuestros ecosistemas están colapsando. Estamos al comienzo de una extinción masiva y ustedes solo hablan de dinero y de cuentos de hadas de crecimiento económico», sentenció la activista Greta Thumberg en su participación durante la Cumbre sobre la Acción Climática. Las consecuencias no son menores, la Plataforma intergubernamental científico-normativa sobre diversidad biológica y servicios de los ecosistemas (IPBES, por sus siglas en inglés) estimó que, de subir la temperatura los de 2°C, el 5 por ciento de las especies del mundo se encontrarán en peligro de extinción debido a este cambio. En México, esto implicaría serias consecuencias para los habitantes del 20 por ciento de los municipios que están calificados como de vulnerabilidad muy alta o alta a los efectos del cambio climático.

Las ciudades caníbales

El modelo de ciudad que hasta el día de hoy ha imperado en el mundo pone en riesgo la meta de reducir las emisiones de GEI, pues no solo se trata de la dependencia a los combustibles fósiles para el transporte y la industria, también el crecimiento de los centros urbanos ha intensificado la deforestación -y con ello ha disminuido la capacidad de absorción de estos gases nocivos-, sustituyendo árboles por planchas de concreto cada vez más desconectadas de servicios, equipamientos y sistemas de transporte públicos. Es un círculo vicioso que gira alrededor del capital y del que solo unos pocos -concesionarios del transporte, constructoras, inmobiliarias y la industria automotriz- se benefician.

Sin embargo, las ciudades siguen creciendo en el mundo: más de la mitad de las personas vivimos en alguna de ellas. También son las principales fuentes de GEI: se estima que 70 por ciento de estos provienen de centros urbanos en el planeta. De la misma manera, es el sector del transporte la fuente de emisiones de GEI que más rápido está creciendo.

Las ciudades, irremediablemente, nos están comiendo. Nuestros gobiernos están fracasando en la urgente tarea de realizar los cambios radicales que amerita la emergencia climática. Las medidas tomadas continúan siendo tímidas y parciales, particularmente en las ciudades latinoamericanas donde el imperio del coche acapara el presupuesto público tanto como el espacio y la política de vivienda priorizan la construcción dispersa de nuevas casas en vez de garantizar condiciones dignas de habitabilidad, a partir de la densificación y conexión urbana tan necesarias.

México y el cambio climático

México se encuentra entre los quince países que más toneladas de GEI lanzan a la atmósfera. La mayoría de estos gases y del carbón negro, un compuesto volátil que contribuye al calentamiento de la atmósfera, la mala calidad del aire y problemas de salud, provienen del transporte. A pesar de que el gobierno federal ha reportado la desaceleración tanto de las emisiones de GEI como de su tasa de crecimiento media anual, esta tendencia no alcanza para lograr la meta de reducir el 25 por ciento de las emisiones de estos gases para el 2030 a la que se comprometió México en el Acuerdo de París, el máximo acuerdo internacional para enfrentar el cambio climático.

Además, los megaproyectos anunciados por el Gobierno federal, como el Tren Maya y, particularmente la refinería Dos Bocas, auguran pasos en reversa. Organizaciones como Greenpeace y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), entre otros, han advertido irregularidades -incluidas en materia ambiental- en el proceso reglamentario para la autorización de la refinería que se construiría en Paraíso, Tabasco, así como los posibles efectos que generará; uno de ellos, la contaminación por emisiones de carbono, se estima que sería de 17.3 millones de toneladas desde el 2022, año en el que se programa el inicio de operaciones, al 2030.

Por otro lado, los gobiernos estatales y municipales, especialmente en las zonas metropolitanas, continúan sin entender la relevancia de la integralidad en las políticas de vivienda, movilidad y desarrollo urbano, por nombrar algunas, con el cambio climático. De acuerdo a la Sexta Comunicación Nacional ante la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, las zonas metropolitanas del Valle de México, Guadalajara y Monterrey concentran el 25 por ciento de la población del país y son responsables del 15 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero, aproximadamente.

Si bien los gobiernos de Jalisco y la Ciudad de México se han distinguido por ser pioneros en políticas públicas e infraestructura sostenibles, estas se han visto opacadas al ser limitadas en alcance y al convivir con medidas aplicadas por estas mismas administraciones que van en contrasentido a la emergencia climática, tales como la creación de infraestructura que prioriza el uso del automóvil privado, la inversión limitada para mejorar unidades, ordenar, regular e incrementar el sistema de transporte público, la complacencia con los intereses inmobiliarios y de la industria automotriz, por mencionar algunos.

Una visión a futuro del planeta

Es necesario romper los mitos que nos atan a la dependencia de combustibles fósiles y a las prácticas depredadoras de la industria que ponen en riesgo el futuro de la humanidad mientras esperamos la falsa promesa del crecimiento económico para todas y todos. Los datos son claros, la temperatura en el mundo ha incrementado y la brecha entre ricos y pobres se ha mantenido.

Las soluciones no son individuales, todo lo contrario, la responsabilidad hoy día está en la cancha de los líderes políticos del mundo que deben escuchar la exigencia puesta sobre la mesa desde hace décadas por grupos ambientalistas, la misma que el pasado viernes las y los activistas de la plataforma Fridays For Future en México y todo en el mundo sacaron a las calles en consignas y carteles de cartón, y que cada 22 de septiembre activistas por la movilidad y el medio ambiente recuerdan con mayor fuerza en el marco del Día Mundial Sin Autos: las formas de producción y consumo que dañan al planeta tienen que cambiar.

Exigencias Fridays For Future México:

  1. Que el Gobierno de México reconozca la existencia de una Emergencia Climática.
  2. Que se tomen todas las medidas necesarias para que el país reduzca el 50% de sus emisiones en 2030 y alcance las emisiones cero en 2050 como lo establece el IPCC a nivel global.
  3. Que el sector privado y las instituciones financieras internacionales reconozcan su cuota de responsabilidad en la crisis climática.
  4. Que el Gobierno de México garantice acciones climáticas que respeten y protejan los derechos humanos de todas y todos los mexicanos apelando a medidas efectivas de reparación y que garanticen un futuro sostenible para la presente y las futuras generaciones.
  5. Que se prohíba el uso de químicos, pesticidas y productos genéticamente modificados con el fin de rescatar las formas de producción de alimentos tradicionales y locales.
  6. Que el Gobierno de México presente un plan detallado donde se comprometa a cumplir con los puntos anteriores ante la Cumbre sobre la Acción Climática de Naciones Unidas que se llevará a cabo en Nueva York el próximo 23 de septiembre.

* Efraín Tzuc (@efra_tzuc) es integrante de la Red Nacional de Ciclismo Urbano de México (@BICIREDMX).

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