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Zoon Peatón
Por Zoon Peatón
Liga Peatonal es una organización civil sin fines de lucro que trabaja por ciudades para todas l... Liga Peatonal es una organización civil sin fines de lucro que trabaja por ciudades para todas las personas donde las y los peatones sean el principal actor en las políticas públicas para el diseño de las urbes. Somos parte de la International Federation of Pedestrians, Youth Action Net, Red Innova, Estrategia Misión Cero y la Red Latinoamericana de Ciudades que Caminan, redes internacionales de activistas y emprendedores sociales que buscan mejorar la calidad de vida de todas las personas. (Leer más)
Espacio público, pobreza y las ciencias conductuales
Invertir en espacios físicos (bien estructurados) que fomenten la movilidad desde una visión del peatón, ayuda a romper con las falsas percepciones que crean estereotipos y estigmatizan a los segmentos de la sociedad más vulnerables. Dado que la pobreza es un ciclo vicioso, al eliminar la discriminación se remueve el sesgo que criminaliza a las personas que habitan en barrios humildes y que influye en el trato que reciben en los centros laborales, escuelas, etc.
Por Zoon Peatón
4 de noviembre, 2015
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Por: Jesús G. Reséndiz Silva (@Tlacuachito) y Olga Rodríguez Sierra (@hjolko)

En años recientes, las ciencias conductuales han comenzado estudiar la relación que existe entre el espacio público y pobreza. Estos estudios utilizan aproximaciones desde la economía conductual, la neurociencia, la psicología y la sociología. Entender cómo el espacio público y/o la pobreza afectan al individuo, en esencia, es entender cómo el entorno, el contexto o el medio ambiente afecta nuestro comportamiento. Eric John R. David (University of Alaska Anchorage) retomó algunos de los conceptos presentados de forma amena en la película Intensamente, aquí lo retomamos y ampliamos la discusión.

La película IntensamenteInside Out– se elaboró con la asesoría de los psicólogos e investigadores Paul Ekman (University of California, San Francisco) y Dacher Keltner (University of California, Berkeley), quienes trabajaron durante cinco años para traducir de forma sencilla algunos conceptos complejos relacionados con el comportamiento humano y poder plasmarlos en dibujos animados. La trama de la película gira alrededor de una niña llamada Riley. Ella goza de una vida casi perfecta; vive en un hogar con estabilidad económica, tiene una relación muy estrecha con sus padres, practica un deporte que la hace feliz y disfruta mucho de sus amistades del colegio. Hasta aquí todo marcha bien. El bienestar emocional de este personaje se altera cuando toda la familia se muda a San Francisco, California. Este cambio de vida se presenta como un evento estresante que desestabiliza su regulación emocional. Así, Furia, Desagrado, Alegría, Temor y Tristeza se enfrentan en una batalla interna para tratar de adaptar e incoporar los nuevos elementos del entorno.

Película Intensamente

Si bien el estilo de vida de Riley es bastante favorable, nos invita a reflexionar sobre cómo las características del entorno pueden afectar nuestras vidas. Imaginemos por un momento, ¿cómo sería la versión de Intensamente en un contexto de pobreza pareado con un deteriorado espacio público? Si tomamos en cuenta los datos alarmantes de pobreza del CONEVAL, el informe de OXFAM sobre la desigualdad y el deterioro de nuestras ciudades, esta pregunta se vuelve imperativa.

En la película también podemos apreciar de forma simple, cómo las personas construyen su identidad a partir de sus experiencias más relevantes. En el caso particular de Riley, ella tiene cinco islas en su mente: la isla de tonterías, la isla de amistad, la isla de la familia, la isla del hockey y la isla de honestidad. Estas islas definen su personalidad, su identidad, sus gustos y disgustos. Para Riley, el jugar hockey es una experiencia que le genera una enorme satisfacción (alegría). Por lo tanto, su mente formó una isla especial para almacenar los eventos relacionados con este deporte. Igualmente, la isla de tonterías contiene situaciones chuscas, conductas sin sentido, etc., que desde pequeña le provocan gusto.

De igual manera, las personas en situación de pobreza pueden tener islas semejantes a las de Riley, dependiendo de sus propias experiencias. Por ejemplo, si jugar fútbol en la calle les genera momentos muy agradables, es posible que tengan en su mente una isla para esa actividad. Lo que Eric John R. David nos invita a pensar es cómo las islas de grupos sociales afectan la identidad y personalidad de los individuos. Una situación de pobreza o marginación podría constituir una isla de grupo social.

Niños jugando

Para las ciencias conductuales, la pobreza es un contexto que impone una carga cognitiva en la capacidad mental del cerebro, disminuyendo la habilidad para evaluar y tomar mejores decisiones. Esto no sólo se ve reflejado en el comportamiento de los individuos, además tiene efectos en la anatomía, fisiología y expresión genética de las células cerebrales (para una discusión más amplia ver, Rodríguez & Reséndiz, 2015). Es decir, las personas que enfrentan estas circunstancias están en una posición de desventaja.

La gente en pobreza puede tener otros tipos de islas como: la isla de las características particulares (ej. color de piel, cabello, tipo de ropa, costumbres, etc.), la isla del trabajo infantil, la isla de la desigualdad de género, la isla de migrantes, la isla de la homofobia, la isla indígena, etc. En esta última encontramos la experiencia negativa que le provoca a los trabajadores de lengua indígena recibir un sueldo 54% menor que la población general en el sector agrícola (Esquivel, 2015).

El deterioro del espacio público tiene un efecto cognitivo en las personas pobres. El espacio físico (ej. banquetas, parques, etc.) no es solamente un objeto tangible; es un espacio mental o un mecanismo generador de experiencias (Kahneman & Deaton, 2010). Un barrio o colonia es un lugar donde suceden eventos e interacciones culturales, socioeconómicas y/o incluso violencia urbana (ej. el combate al crimen organizado). Si el espacio público de la población de bajos ingresos transmite experiencias negativas la carga cognitiva ocupa una mayor área en la capacidad mental de este grupo social.

No sólo las experiencias negativas de la gente pobre afectan su propio comportamiento, también las percepciones de otras personas influyen en el destino de estos grupos vulnerables. La isla de la discriminación se puede crear por los estereotipos, estigmatización y prejuicios, que usan los sectores sociales no pobres. Desde un enfoque conductual-urbanístico, esta discriminación la produce las áreas deterioradas de las ciudades donde habita la gente de escasos recursos. En otras palabras, las personas no pobres tienden a desarrollar una perspectiva negativa de la gente de bajos ingresos, como resultado del abandono en que se encuentra el espacio físico que ocupan.

Por ejemplo, se ha demostrado que los automovilistas que no viven en colonias pobres pero tienen que transitar cerca de éstas para llegar a un determinado destino, forman percepciones superficiales de dichos lugares. Es decir, desarrollan una visión negativa de las personas que habitan las colonias debido a la poca información que reciben de estos sitios mientras conducen (Gatersleben et al., 2013). Esto origina falsos discursos como el de la “cultura de la pobreza” o narrativas que sobreestiman características como la peligrosidad de los barrios humildes.

Mente, sociedad y conducta

Lo que se ha discutido aquí, tiene múltiples implicaciones. Por ejemplo, invertir en espacios físicos (bien estructurados) que fomenten la movilidad desde una visión del peatón, ayuda a romper con las falsas percepciones que crean estereotipos y estigmatizan a los segmentos de la sociedad más vulnerables. Dado que la pobreza es un ciclo vicioso, al eliminar la discriminación se remueve el sesgo que criminaliza a las personas que habitan en barrios humildes y que influye en el trato que reciben en los centros laborales, escuelas, etc. En su Informe sobre Desarrollo 2015, el Banco Mundial reconoce que las estrategias contra la pobreza elaboradas por instituciones públicas tienen este tipo de sesgos lo que ocasiona que dichas políticas públicas pierdan su efectividad.

En conclusión y a diferencia de Intensamente, donde los personajes Alegría, Furia, Tristeza, Desagrado y Temor logran reconstruir las cinco islas (familia, hockey, honestidad, amistad y tonterías) de Riley y así conseguir que ella regrese a casa con su familia, en nuestra versión de la película bajo un contexto de pobreza la misión sería desaparecer la isla de la pobreza a través de mejorar los espacios públicos. En este sentido, proponemos la aplicación de las ciencias conductuales como instrumento complementario para transformar las ciudades en sitios más habitables. El enfoque humano de este grupo de disciplinas permitirá que en México la planeación urbana se ajuste a las necesidades las personas.

Colin Ellard (University of Waterloo, Canadá) considera que esto será posible si se desarrollan los métodos adecuados para recopilar información-datos del comportamiento urbano de las personas, se establece un marco teórico a seguir, empleo de tecnología 3D y si se realizan actividades de experimentación donde se comparen diferentes escenarios urbanos (ej. cruces peatonales, barrios, etc.) tanto de manera real como artificial. Asimismo, Ellard establece que la neurociencia tiene una gran relevancia en la regeneración de las ciudades dado que permite predecir los impactos psicológicos de los diseños urbanos en la gente mucho antes de su construcción. Si realmente aspiramos a solucionar los problemas de las ciudades, es importante que las ciencias conductuales se integren en la planeación urbana. La creación de laboratorios o unidades de ciencias conductuales aplicadas al desarrollo urbano es una opción viable para los gobiernos y universidades. Estas Unidades podrían operar en coordinación con organizaciones que inciden en las políticas públicas, como la Liga Peatonal.

 

@ZoonPeaton

@LigaPeatonal

 

 

Referencias

Banco Mundial. (2015). “Informe Sobre el Desarrollo Mundial 2015: Mente, Sociedad y Conducta”, Banco Mundial, pp. 1-202.

David, E.J.R. (2015). “We Can Dream: A Marginalized Peoples Version of Inside Out”, Psychology Today, Julio 7, 2015.

David, E.J.R. (2014). Internalized Oppression: The Psychology of Marginalized People, Springer Publishing Company, p. 336.

Daminger, A., Hayes, J., Barros, A. & Wright, J. (2015). “Poverty Interrupted: Applying Behavioral Science to the Context of Chronic Scarcity”, Ideas42, pp. 1-49.

Ellard, C. Cities and their Psychology: How Neuroscience Affects Urban Planning, The Guardian, Febrero 4, 2014.

Esquivel, G. (2015). “Desigualdad Extrema en México: Concentración del Poder Económico y Político”, OXFAM México, pp. 1-40.

Gatersleben, B., Murtagh, N. & White, E. (2013). “Hoody, Goody or Buddy? How Travel Mode Affects Social Perceptions in Urban Neighborhoods”, Transportation Research, vol. 21, pp. 219-230.

Jones, T. & Novo de Azevedo, L. (2013). “Economic, Social and Cultural Transformation and the Role of the Bicycle in Brazil”, Journal of Transport Geography, vol. 30, pp. 208-219.

Kahneman, D & Deaton, A. (2010). “High Income Improves Evaluation of Life But Not Emotional Well-Being”, Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (PNAS), July 4, 2010, pp. 1-5.

Kahneman, D. and Tversky, A. (1979). “Prospect Theory: An Analysis of Choice Under Risk, Econometrica”, vol. 47, no. 2, pp. 263-292.

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