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Zoon Peatón
Por Zoon Peatón
Liga Peatonal es una organización civil sin fines de lucro que trabaja por ciudades para todas l... Liga Peatonal es una organización civil sin fines de lucro que trabaja por ciudades para todas las personas donde las y los peatones sean el principal actor en las políticas públicas para el diseño de las urbes. Somos parte de la International Federation of Pedestrians, Youth Action Net, Red Innova, Estrategia Misión Cero y la Red Latinoamericana de Ciudades que Caminan, redes internacionales de activistas y emprendedores sociales que buscan mejorar la calidad de vida de todas las personas. (Leer más)
La importancia del marco normativo local como herramienta hacia la construcción de territorios sostenibles
La existencia de normas sobre movilidad en Puebla y Morelia demuestran que no es una condición indispensable contar con una norma técnica a nivel federal para generar los cambios a nivel local, y que desde la escala municipal es posible construir instrumentos a partir de una experiencia cercana a la realidad y complejidad particular de los territorios.
Por Claudina de Gyves
21 de julio, 2021
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Desde su fundación como nación independiente, existen en México dinámicas y patrones de organización vertical dentro de las estructuras de gobierno que han determinado el desarrollo de los asentamientos en sus distintas escalas y, cuya visión centralista ha permeado en los distintos órganos de gobierno.

Estas dinámicas han trascendido a través de los años hasta el México actual, en donde se ejerce una política dictada desde la centralidad hacia la periferia, asumiendo que el territorio y la complejidad social de la realidad local es un ente homogéneo que puede abordarse desde una visión única. Así, llegan a los municipios que componen el territorio nacional distintos instrumentos de ordenamiento y planeación que, en la práctica, no llegan a funcionar como solución efectiva para transformar la realidad.

Uno de los cambios trascendentales para impulsar un nuevo modelo de desarrollo urbano y territorial del México actual, se dio en el año 2016 con la promulgación de la Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano (LGAHOTDU). Con su entrada en vigor, inició un proceso de armonización del marco normativo en el país para la creación de los instrumentos que le den operatividad.

Sin embargo, en el análisis Anatomía del Desarrollo Urbano 2020, Gisela Méndez establece que más de la mitad de las entidades federativas siguen sin armonizar sus leyes y algunos instrumentos necesarios para su aplicación siguen sin ser elaborados o actualizados.

La falta de actualización del marco normativo derivado de la LGAHOTDU ha dejado a los municipios carentes de instrumentos que hagan efectiva la operatividad de la Ley. En este contexto, el marco normativo municipal constituye una herramienta que puede subsanar de manera eficiente este vacío, a partir de instrumentos locales construidos desde una visión y experiencias cercanas a la realidad espacial y social del territorio que buscan transformar.

 

Como respuesta ante el modelo de desarrollo urbano funcionalista presente en el marco normativo desde mediados del siglo XX, que promovió la organización del territorio en zonas mono funcionales dando origen a ciudades dispersas, desconectadas y desiguales, el poder legislativo planteó la necesidad de un cambio.

Al tratarse de un “modelo que está en contraposición al concepto de ciudad polifuncional, con mezcla de usos próximos entre sí, que generan diversidad y vida urbana”, se propuso un nuevo esquema basado en estos principios de cercanía y mixticidad.

Así, la LGAHOTDU introdujo conceptos emergentes en el marco normativo como el de movilidad, que se define por primera vez como “la capacidad, facilidad y eficiencia de tránsito o desplazamiento de las personas y bienes en el territorio, priorizando la accesibilidad universal, así como la sustentabilidad de la misma”, establecida en el Art. 3 Fracción XXV.

Para abordar la dimensión espacial de la movilidad a través de un marco de referencia, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, desarrolló el Manual de Calles, Diseño vial para ciudades mexicanas, documento que contiene los ejes rectores para construir calles que integren las necesidades urbanas, basándose en criterios de inclusión, resiliencia, seguridad y sustentabilidad, y que busca pasar de un modelo de diseño enfocado en el tránsito de automóviles, a uno que prioriza la eficiencia para transportar personas y mercancías.

Si bien el Manual es un primer documento que establece parámetros de diseño de calles, no es un instrumento vinculante que los municipios deban aplicar. Su utilidad se limita a la apropiación que las personas involucradas en proyectos consideren hacer de él. Por otro lado, su contenido pudiera generar controversias ante lo establecido en normas que regulan el diseño y señalamiento de vías creadas antes de que el concepto movilidad fuera introducido en el marco normativo, por lo que la hipotética aplicación del Manual no asegura una incidencia efectiva en los cambios que busca generar.

Considerando que la movilidad es un concepto emergente en el marco normativo federal que no ha logrado permear a otros niveles de gobierno y, cuya armonización sigue en proceso, podríamos suponer que el diseño de calles que atiendan al principio de movilidad es una realidad que tomará tiempo concretar en la escala municipal.

Sin embargo, existen otras aproximaciones que desde la capacidad local y mediante la creación de instrumentos propios, han cubierto el vacío que ha generado esta falta de armonización, resolviendo de manera efectiva los retos de transformar el territorio.

Distintas ciudades en México han generado guías y lineamientos relativos al diseño de calles y espacio público. Sobresalen de estas las ciudades de Puebla (Puebla) y Morelia (Michoacán), que dentro de sus atribuciones han generado un marco normativo de observancia obligatoria en materia de diseño de calles y espacio público mediante la creación de Normas Técnicas, facilitando así la operatividad de la LGAHOTDU, siendo las únicas ciudades en el país que cuentan con un instrumento de este tipo.

Una primera referencia en nuestro país es el caso de la Norma Técnica de Diseño e Imagen Urbana para el Municipio de Puebla, elaborada en el año 2015 y publicada en el 2017. En ella se establecen principios, medidas, áreas específicas y diseños estandarizados para las construcciones de los espacios públicos considerando la seguridad, imagen urbana, accesibilidad, calidad y sostenibilidad.

La Norma tiene como objetivo establecer criterios para el diseño del espacio público, considerando la señalización, accesibilidad, diseño de calles y la infraestructura para la movilidad, enfatizando la inclusión de personas usuarias históricamente excluidas en el diseño de calles como peatones y ciclistas, esto resulta relevante pues se traduce en un tema de inclusión social a nivel espacial.

Por otro lado, bajo la premisa de que toda infraestructura pensada para la movilidad urbana sustentable debe aspirar a cuidar la salud pública de los habitantes de las ciudades surge la Norma Técnica de Calles para el Municipio de Morelia, elaborada en el año 2017 y publicada en el 2019. A través de la creación de este instrumento se buscó generar una guía que permita consolidar políticas públicas adecuadas a las condiciones territoriales de la ciudad, para resolver problemas generados por el crecimiento urbano disperso e ineficiente.

Dicha norma tiene como objetivo que la obra pública que se lleve a cabo en el municipio atienda criterios de movilidad urbana sostenible, basándose en fundamentos de accesibilidad, multimodalidad, seguridad y participación entre otros, definiendo la jerarquía que deberá existir en el uso y diseño de la vía pública.

Entre las aportaciones relevantes que ambas normas establecen se encuentran la prohibición de construcción de puentes peatonales, haciendo obligatorio que los cruces peatonales sean resueltos a nivel de calle. Esto sienta un precedente a nivel normativo en el país, siendo las únicas ciudades que prohiben este tipo de infraestructura.

En el ámbito ambiental, ambas normas establecen la importancia de articular el manejo del agua en entornos urbanos y su relación con el diseño de calles. En el caso de Puebla, la norma establece un apartado dedicado a la construcción de “Jardínes de lluvia” y, la de Morelia, uno relativo a “Infraestructura pluvial con enfoque de movilidad”. Parámetros que, de ser aplicados en la implementación de proyectos, inciden en la sostenibilidad ambiental de las ciudades.

“Las calles y sus aceras, los principales lugares públicos de una ciudad, son sus órganos más vitales” (Jacobs, 2011), considerando que la dimensión espacial de la movilidad se da en las calles, que en su conjunto articulan los desplazamientos cotidianos de las personas garantizando el acceso a servicios; es imperativo contar con instrumentos actualizados que regulen su uso y diseño.

La existencia de las normas de Puebla y Morelia demuestran que no es una condición indispensable contar con una norma técnica a nivel federal para generar los cambios a nivel local y que, desde la escala municipal es posible construir instrumentos a partir de una experiencia cercana a la realidad y complejidad particular de los territorios.

Además, a nivel municipal los procesos de elaboración y publicación de estos instrumentos resultan menos complejos en tiempo, lo que representa una ventaja frente a la actualización del marco federal aun pendiente.

Dado que “la movilidad es una de las experiencias cotidianas con un mayor impacto en la calidad de vida urbana de las personas” (6, 2019), y que una de las maneras efectivas de incidir en mejorar las condiciones en que se da es a través de la transformación de las calles, se propone que una estrategia efectiva para impulsar una movilidad sostenible es la de crear mecanismos e incentivos que faciliten a los gobiernos locales la generación de Normas Técnicas propias.

Avanzar en la transformación del territorio hacia un nuevo modelo de desarrollo requiere de soluciones que atiendan distintas escalas y realidades.

Los municipios, en el marco de sus atribuciones, tienen la capacidad y pueden contribuir activamente en agilizar procesos que desde la centralidad tomarían más tiempo en concretar, por lo que impulsar la labor desde el ámbito local resulta imprescindible para lograr transitar hacia territorios sostenibles.

@LigaPeatonal

 

 

 

Referencias

Ley General de Asentamientos Humanos, O. T. (2016). Recuperado el Julio de 2021, de aquí.

6, C. P. (2019). Urbanismo feminista, por una transformación radical de los espacios de vida. Barcelona, España: Virus.

Atenas, C. d. (1933). Recuperado el Julio de 2021, de aquí.

Jacobs, J. (2011). Muerte y Vida de las Grandes Ciudades. epublibre.

Manual de Calles, D. v. (2018). Recuperado el Julio de 2021, de aquí.

Méndez, G. (2020). Anatomía del Desarrollo Urbano. Recuperado el Enero de 2021, de Ensamble Urbano.

Morelia, N. T. (2019). Recuperado el Julio de 2021, de aquí.

Puebla, N. T. (2017). Recuperado el Enero de 2021, de aquí.

Transportes, S. d. (s.f.). Recuperado el Julio de 2021, de aquí.

Urbanismo para la vida cotidiana. (2014). Adriana Ciocoletto. Recuperado el Julio de 2021, de aquí.

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