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Zoon Peatón
Por Zoon Peatón
Liga Peatonal es una organización civil sin fines de lucro que trabaja por ciudades para todas l... Liga Peatonal es una organización civil sin fines de lucro que trabaja por ciudades para todas las personas donde las y los peatones sean el principal actor en las políticas públicas para el diseño de las urbes. Somos parte de la International Federation of Pedestrians, Youth Action Net, Red Innova, Estrategia Misión Cero y la Red Latinoamericana de Ciudades que Caminan, redes internacionales de activistas y emprendedores sociales que buscan mejorar la calidad de vida de todas las personas. (Leer más)
Precontingencia ambiental: qué respiramos, qué nos hace y cuánto nos cuesta
Qué curioso que, a pesar de toda la evidencia, cuando existe una precontingencia ambiental se le pide a los peatones y ciclistas no salir y evitar la exposición, en lugar de evitar o prohibir la salida de los vehículos automotores privados, los principales causantes del problema.
Por Zoon Peatón
25 de febrero, 2016
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Por: Sergio Andrade Ochoa (@rat_inside)

Desde inicios de febrero del presente año, el Sistema de Monitoreo Atmosférico ha reportado la mala calidad del aire en el Valle de México. El pasado de 19 de febrero se emitió la primera precontingencia ambiental por la presencia de altas concentraciones de ozono y la mala calidad del aire en la Ciudad de México, reportando índices de más de 140 puntos durante el fin de semana. La suspensión de la fase de precontingencia se anunció el lunes 22 de febrero a las 20:00 hrs. por la Comisión Ambiental de la Megalópolis, debido a que se presentaron condiciones para la dispersión de contaminantes. Sin embargo, la mala calidad del aire perdura, teniendo índices mayores de 110.

La Comisión Ambiental de la Megalópolis decidió el 22 de febrero mantener la precontingencia ambiental por Ozono, después de que se mantuvieran los altos indices de contaminación en el aíre de la ciudad desde el fin de semana. Foto: Adolfo Vladimir / Cuartoscuro.com

La Comisión Ambiental de la Megalópolis decidió el 22 de febrero mantener la precontingencia ambiental por Ozono, después de que se mantuvieran los altos indices de contaminación en el aíre de la ciudad desde el fin de semana.
Foto: Adolfo Vladimir / Cuartoscuro.com

La precontingencia ambiental se debe a la influencia de un sistema de alta presión sobre el Valle de México, lo que propicia condiciones adversas para la dispersión de los contaminantes, los cuales en combinación con la radiación solar favorece el aumento en los niveles de ozono, todo en combinación es una sinergia siniestra en la calidad del aire. ¿Pero que son, dónde salen y que nos hacen estos contaminantes?

Está ampliamente reportado que los vehículos de automotores son los principales emisores de contaminantes al aire. En la Ciudad de México el transporte privado es responsable del  60% de la contaminación del aire, aunque sólo el 30% de la población tiene acceso a este tipo de transporte.

Los vehículos de motor son la principal fuente de emisiones de dióxido de carbono (CO2) (se ha reportado que mundialmente las emisiones de CO2 por persona-vehículo alcanzan las 0.66 toneladas al año) y otros contaminantes el carbono negro, el óxido nitroso, compuestos azufrados y metano. Estos contaminantes son consecuencia de la combustión directa o indirecta de los combustibles fósiles y representan la mayor proporción de los agentes productores del efecto invernadero y también un severo problema de salud pública. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reporta que las emisiones de estos contaminantes se asocia con un aumento en la mortalidad y morbilidad de las poblaciones gestionadas. Las estimaciones de la OMS del 2012 aseguran que la contaminación atmosférica en las ciudades provoca cada año 3.7 millones de defunciones prematuras. La mayoría de la evidencia se refiere a partículas PM10 (partículas con diámetro aerodinámico de 10 micras o menos), y son la base de la mayoría de los estándares y evaluaciones de la calidad del aire.

El dióxido de nitrógeno (NO2) es otro químico emitido por vehículos de automotores y se asocia con un aumento de casos de sibilancias y el uso de medicamentos en los niños con asma. Un estudio noruego, con un gran cohorte de niños, encontró una asociación entre la exposición al NO2 y el asma, por lo que el NO2 resulta en una respuesta exacerbada del sistema inmune. En México, según el boletín epidemiológico del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE), se presentaron un total de 261’809 casos de asma durante el 2015, en donde la Ciudad de México reportó el mayor número de casos, con 10’848 hombres y 9’542 mujeres diagnosticadas con asma. El NO2 es un gas precursor del smog fotoquímico y, en conjunción con la luz del sol y de los hidrocarburos, resulta en la producción de ozono.

De los contaminantes del aire, el ozono (O3) ha sido el contaminante más difícil de controlar dentro de los estándares federales. En zonas metropolitanas la población sana experimenta síntomas y efectos nocivos sobre la función pulmonar por la inhalación constante de O3, y aunque parece contradictorio, las personas que se ejercitan al aire libre son las que más efectos nocivos en la salud tienen.

Estudios realizados en Estado Unidos han demostrado que en temporadas en donde los niveles de O3 se encuentran elevadas hay mayor número de visitas a las salas de emergencia por problemas respiratorios, entre ellos infecciones producidas por influenza. El SINAVE reportó que en el 2015 se detectaron 1’830 casos de influenza, en donde Nuevo León y la Ciudad de México presentaron el mayor número de casos, con 168 y 144 respectivamente. Selin y colaboradores, en el 2009, han realizado proyecciones para el 2050 si la tendencia de en la polución del aire por ozono se mantiene, sus resultados concluyen que el costo global en los sistemas de salud se elevaran a más de 580 billones de dólares y el número de pacientes fallecidos por la exposición al O3 excederá a los dos millones.

El dióxido de azufre (SO2) es otro contaminante emitido por la combustión de combustibles fósiles, este gas se convierte postiormente en sulfato (SO4), en ambos casos se ha demostrado( en modelos de exposición en animales de largo y corto plazo) que estos compuestos azufrados afectan al sistema pulmonar y posteriormente al sistema cardiovascular, induciendo hipertensión arterial e isquemia, es decir, una disminución del flujo de sangre rica en oxígeno a una parte del organismo.

Durante el 2015 se reportaron más de 55 mil casos de isquemia y más de 400 mil casos de hipertensión arterial en todo el país. Tan sólo el Valle de México reportó 11’303 y 74’313 casos de isquemia e hipertensión arterial respectivamente. De acuerdo con cálculos de expertos en sector salud de la compañía PricewaterhouseCoopers (PwC), el gasto anual que genera un paciente con hipertensión arterial es de 21’924 pesos, por lo que en el 2015, tan sólo en el valle de México, se invirtió más de 1’629 millones en pacientes con esta patología.

Algunos estudios en animales han demostrado que partículas de tamaño nanométrico, producidas por la combustión de gasolina y diesel por automotores, inducen la inflamación de tejidos, el estrés oxidativo, la dislipidemia y la consecuente aceleración de la formación de la placa aterosclerótica. Todos estos factores asociados a la obesidad son un grave problema socioeconómico si consideramos que México enfrenta la crisis de obesidad más grave en América Latina, con 70% de los adultos con sobrepeso u obesidad, según el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) de México. Según Juan Rivera, director del centro de investigación en salud y nutrición del INSP, si no se aborda el problema, a México la obesidad podría costarle 12’500 millones de dólares en el 2017. Cabe destacar que la Ciudad de México se encuentra por arriba de la media nacional de individuos con obesidad, tan sólo en el 2015 se reportaron casi 50 mil casos de obesidad diagnosticada.

Es ingenuo afirmar que todos los casos de las enfermedades anteriormente mencionadas son causa directa de la exposición a los contaminantes emitidos por vehículos de automotores, puesto que las enfermedades pueden deberse a diversos factores. Sin embargo, la evidencia científica es inapelable, la exposición paulatina a estos contaminantes son factores predisponentes. Lo curioso es que, a pesar de toda la evidencia, cuando existe una precontingencia ambiental se le pide a los peatones y ciclistas no salir y evitar la exposición, en lugar de evitar o prohibir la salida de los vehículos automotores privados, los principales causantes del problema.

En México no existen estudios que correlacionen las enfermedades pulmonares y cardiovasculares con la polución del aire, sería interesante (y un importante nicho de conocimiento) poder correlacionar estos datos. ¿Es casualidad que en las principales urbes congestionadas y con mayores niveles de polución en México tienen los mayores números de casos de pacientes con problemas pulmonares y cardiovasculares, o existe una correlación directa?  

Sea cierta o no la hipótesis, los pronósticos de calidad del aire no son favorables y es necesario, con urgencia, la implementación de medidas eficientes para la disminución de vehículos privados transitando en la ciudad, medidas molestas para los dueños de automóviles que, sin embargo, permitan alcanzar un bien común.

 

* Sergio Andrade Ochoa (Q.B.P.) es estudiante doctoral de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional. Entusiasta de los derechos humanos, la protección del medio ambiente, la ciencia y la tecnología. Embajador de La Hora del Planeta en México, miembro activo de Chihuahua en Bici y la @LigaPeatonal @ZoonPeaton.

 

 

Referencias y Ligas de Interés:

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Selin, N. E., Wu, S., Nam, K. M., Reilly, J. M., Paltsev, S., Prinn, R. G., & Webster, M. D. (2009). Global health and economic impacts of future ozone pollution. Environmental Research Letters4(4), 044014.

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