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Zoon Peatón
Por Zoon Peatón
Liga Peatonal es una organización civil sin fines de lucro que trabaja por ciudades para todas l... Liga Peatonal es una organización civil sin fines de lucro que trabaja por ciudades para todas las personas donde las y los peatones sean el principal actor en las políticas públicas para el diseño de las urbes. Somos parte de la International Federation of Pedestrians, Youth Action Net, Red Innova, Estrategia Misión Cero y la Red Latinoamericana de Ciudades que Caminan, redes internacionales de activistas y emprendedores sociales que buscan mejorar la calidad de vida de todas las personas. (Leer más)
Tomar y soltar la calle
Hoy, a tres años de trabajo de base intenso, y cuando el evento ha alcanzado cerca de 30,000 asistentes por edición, pensamos que es momento de soltar la calle y convocar a que la gente se organice si es que desea seguir moreleando pero no solo una vez al mes sino todos lo días.
Por Zoon Peatón
6 de enero, 2016
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A finales de diciembre, Moreleando de Vuelta al Centro AC informó de su transición: dejarían de realizar Moreleando (la peatonalización temporal de la Calle Morelos en el centro de Torreón) el primer sábado de cada mes y avanzarían a otro tipo de actividades de recuperación del espacio público después de 3 años de llevar a cabo “Moreleando”. 

Desde la Liga Peatonal extendemos nuestro más profundo reconocimiento al más impresionante y exitoso proyecto ciudadano peatonal y de recuperación de los últimos años en México. Seguros estamos de que vendrán más y mejores cosas, no sólo para Torreón, sino para las ciudades adonde Moreleando de Vuelta al Centro AC decida expandirse. Confiamos en su capacidad creativa y creadora, en su interés por la ciudad y en las ganas de hacer de éste un mejor lugar para vivir.

Gracias siempre por hacer lo que nadie creía posible y por demostrarle a los que afirmaban que “vamos de mal en peor”, que “no hay nada que hacer” o “estamos perdiendo a nuestra ciudad”, que se equivocaban. Gracias por demostrar que el cambio es posible desde la ciudadanía activa. Gracias por regresarle a Torreón su calle Morelos. Gracias por demostrarnos al resto del país que si ustedes pudieron, nosotros también podemos.  

Hoy, Jorge Ruvalcaba, uno de los fundadores de Moreleando de Vuelta al Centro, escribe este sentido texto que cuenta una historia y cede el empoderamiento ciudadano logrado a más ciudadanos de Torreón.

Moreleando foto 1 

Por: Jorge Alberto Ruvalcaba Ochoa (@jorgeruvao)

Escribo desde Torreón, Coahuila, una ciudad ubicada al norte de México y que por su ubicación geográfica ha sido territorio en disputa por diferentes carteles de la droga y que a partir del año 2007 alcanzó índices delictivos históricos, ubicándose como la quinta ciudad mas insegura del mundo. Seguramente Usted estimado lector, habrá leído noticias que dan prueba de lo que aquí, no con mucho gusto intento recordar. Digamos que Torreón pasó de ser una ciudad tranquila en la que de niños salíamos a jugar a la calle y regresábamos de noche a nuestras casas, quizá con algún raspón en la rodilla, pero con muchas historias que contar de la vagancia que practicábamos como todos unos profesionales. Estar en la calle no representaba mayor peligro, se aproximaba un coche y rápidamente retirábamos las porterías, nos hacíamos a un lado, para luego continuar con nuestro importante partido de futbol. Torreón forma parte de la zona metropolitana de La Laguna cuyas tres ciudades mas importantes son Lerdo y Gómez Palacio, Durango además de Torreón, Coahuila. Mi ciudad es una ciudad joven, con poco mas de cien años de haber sido fundada y que cuenta con una población de aproximadamente 600,000 habitantes.

Como la mayoría de las ciudades del norte del país, con el paso de los años, el modelo de configuración urbana se ha basado en el que privilegia el uso del automóvil, tratándose de una ciudad horizontal y que, como muchas otras, ha empeñado su crecimiento en intereses privados que obedecen a los relacionados con la especulación inmobiliaria y donde la vida suburbana ha tomado cada vez más fuerza (según datos del IMPLAN del
 año 2000 al 2010 la densidad media urbana en la zona metropolitana de La Laguna disminuyó de 87.7 Hab/Ha a 77.1 Hab/Ha).

En el año 2012, cuando alcanzábamos la taza de homicidios más alta de la joven historia de nuestra ciudad (825 homicidios por cada 100 mil habitantes), la situación era insostenible y el panorama desolador. Muchos amigos y conocidos decidieron irse a otros lugares en los que no representara un riesgo mortal el ir a trabajar o recoger a sus hijos de la escuela, otros más habían sido amenazados o secuestrados. Habíamos dejado de entender la calle como un lugar para estar y se convirtió en la ruta de trayecto adornada por un hostil paisaje llamado ciudad.

Ya se platicaba en reuniones de amigos sobre la idea que hacer algo por el lugar que nos vio nacer. Algunos habíamos tenido a principios del 2012 nuestro primer acercamiento al que, para nosotros, era el desconocido mundo del activismo en diferentes temas: movilidad no motorizada, defensa y cuidado del agua (que es también un gravísimo problema en nuestra región) además de haber pertenecido a diversos grupos multidisciplinarios de reflexión sobre la violencia en La Laguna; este último, el tema que más nos preocupaba en aquellos días.

Pero entonces ¿qué hacer? Cada vez que vamos de viaje a una ciudad nueva o desconocida el primer lugar que pensamos visitar es su centro. ¿Por qué? Porque es en los centros donde normalmente encontramos los rasgos que dan identidad al lugar, vemos sus primeros edificios, encontramos gente caminando por sus calles. Pensamos entonces que el centro refleja en gran medida el estado del resto de la ciudad. De manera más romántica, podemos entenderlo como el corazón que bombea la sangre al resto de ese gran cuerpo humano que es la ciudad.

Torreón no era la excepción y nuestro centro era un lugar decadente, oscuro, solo, lleno de edificios en ruinas, repleto de letreros de “se renta” o “se vende” además de contar con banquetas destruidas. Tristemente era fiel reflejo de aquellos deprimentes días. Como un ingrediente más, teníamos un reciente ejemplo de corrupción y opacidad: el nuevo edificio de la presidencia y su gran plaza (la “Plaza Mayor”), símbolos de mal gusto y el cinismo de una clase política que, año con año, pule muy bien sus mañas para seguir alimentando sus insaciables ambiciones a costa de lo que sea. Se escuchaba el rumor cada vez más fuerte de un proyecto que impulsaría el gobierno estatal (ese mismo que nos tiene endeudados a los coahuilenses por casi cuarenta mil millones de pesos que siguen sin ser justificados) que pretendía peatonalizar la avenida Morelos, una icónica arteria que surge en el extremo poniente de la ciudad y que la cruza casi completa.

Nuestros padres y abuelos nos platican de aquel paseo que ellos daban los domingos y al que llamaban ir a “morelear” y que se concentraba en el sector poniente que en aquellos días contaba con oferta comercial, restaurantes y cafeterías. Los jóvenes caminaban por las banquetas y quienes tenían coche, circulaban a diez kilómetros por hora. Era un desfile de alegría y convivencia sana que, con los años, desapareció y se convirtió en un lugar solo y peligroso. La violencia que se vivió por aquellos años terminó de aniquilar el sector y, entonces, ahí estaba nuestra oportunidad. Si lográbamos que la gente regresara a caminar y darle vida a nuestra Morelos, podríamos estar alerta para incidir en ese proyecto que cada vez sonaba mas fuerte y que, como todos los que se hacen por estas norteñas tierras, no iba acompañado de estudios preliminares, trabajo de base con los habitantes de la zona y, obviamente, tampoco un concurso abierto de ideas. Además, pensamos que la participación ciudadana debe ir más allá de acudir a las urnas cada cuatro o seis años, pero ¿cómo participar en una ciudad de la que no nos sentíamos parte? La respuesta para nosotros era fácil: caminándola, pedaleándola, estando informados y, por ende, conociéndola a fondo en sus problemáticas.

¿La idea de recuperar las calles y reactivar el centro era una idea brillante? Para nada, por años se había hablado de ella, pero nunca se llevó a cabo ningún intento real por cambiar el curso de las cosas. Entonces ahí estaba otra vez la oportunidad, pasar de la teoría a la práctica sin más recursos que los propios (somos un pequeño grupo de profesionistas independientes: arquitectos, administradores, economistas, comunicólogos y diseñadores). Después de hacer un inventario nos dimos cuenta de que contábamos con una nutrida lista de amigos ligados al mundo del arte y la cultura (músicos, fotógrafos, pintores, artesanos y activistas). Por eso decidimos convocarlos a que salieran a la calle a regalar su talento, pensábamos que apropiarnos del arte y la cultura como estandartes podría convertir la Morelos en una avenida que fuera interesante y atractiva para caminarla. De paso podríamos empezar a perderle el miedo al desconocido y empezaríamos a recordar la naturaleza extrovertida de nuestra ciudad.

Moreleando foto 2

Decidimos llamar a nuestro evento “Moreleando, de vuelta al centro” y lo llevamos a cabo en su primera edición el 10 de Noviembre del 2012 contando con una asistencia de entre 400 y 500 personas. Era un éxito para nosotros ver familias enteras caminando a solo dos días de que un sanguinario cartel hubiese atacado con armas de grueso calibre a la policía federal que se encontraba hospedada en un hotel ubicado sobre la avenida que decidimos intervenir. Mes con mes seguimos con el evento, cerrando al tránsito vehicular 15 cuadras para regresárselas a los que damos vida a la ciudad. Luego, ante la falta de alumbrado público eficiente y ante la indiferencia de la (des)administración municipal, decidimos comprar e instalar una luminaria con nuestros recursos como un ejercicio simbólico de autogestión que buscaba protestar pero también incomodar a la población en general, era un grito de ¡es hora de despertar, cabrones! Hicimos una colecta y logramos cambiar 11 luminarias de las 55 que se ubicaban en el tramo que mes con mes convertimos en una fiesta. La asistencia creció exponencialmente y en nuestra edición 29 ya alcanzábamos los 25,000 asistentes, además de haber detonado el crecimiento comercial de la zona en la que han abierto cerca de 80 comercios locales nuevos. Logramos también incidir en el proyecto que se pretendía imponer y conseguimos se escuchara la voz de quienes caminamos, trabajamos y vivimos en la avenida.

Hoy, a tres años de trabajo de base intenso, y cuando el evento ha alcanzado cerca de 30,000 asistentes por edición, pensamos que es momento de soltar la calle y convocar a que la gente se organice si es que desea seguir moreleando pero no solo una vez al mes sino todos lo días. Después de haber meditado bien y platicado al interior del grupo, vemos cómo los objetivos planteados en un inicio se han logrado y -por mucho- nuestras expectativas han sido superadas. Nos dejamos llevar por la complejidad de la calle y descubrimos un mundo inimaginable. Pusimos cuerpo y alma en un ejercicio que nos deja más que satisfechos y ahora toca a la ciudadanía apropiarse de él, mostrar interés por su ciudad, conocerla y, a partir de ello, comenzar a abrirse los espacios para la participación ciudadana activa, ésa que exige trabajar horas extra y que va mucho más allá de pagar impuestos y tener un trabajo honrado. Es importante seguir ganándole terreno a quienes han hecho de la ciudad un botín. “Moreleando es una provocación de un grupo de ciudadanos dispuestos a recuperar las calles a través del arte y la cultura”, dice nuestra página de Facebook. La siguiente provocación consiste en soltar el evento y esperar a que la gente se organice. ¿Sucederá? Esperamos que así sea para seguir fumigando a ese cancerígeno sistema de los políticos profesionales que no dejan de joder al país, a las ciudades y a quienes las habitamos.

Moreleando foto 3

 

* Jorge Alberto Ruvalcaba Ochoa es Arquitecto por la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna. Es parte del grupo fundador del colectivo de ciclismo urbano “Ruedas del Desierto” y miembro del grupo que desde el 2012 creó la iniciativa llamada “Moreleando, de vuelta al centro” .

 

 

@moreleandotrc

@ZoonPeaton

@LigaPeatonal

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