Marín gastó mil millonesen medios en su sexenio
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Cuartoscuro

Marín gastó mil millones
en medios en su sexenio

Cuartoscuro
Por Ernesto Aroche Aguilar
8 de febrero, 2011
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Aún no se cumple una semana del adiós del polémico Mario Marín,  y ya empieza a brotar más información sobre la forma en que su equipo derrochó los recursos públicos, según se desprende de datos oficiales abiertos por el nuevo Gobierno en los cuales consta que se pagó 1 mil 7 millones de pesos a medios de comunicación, cantidad que superó incluso al del mandatario mexiquense, Enrique Peña Nieto con 990.6 millones de pesos quien a su vez se ha identificado públicamente como el favorito del duopolio televisivo en México para llegar a la Presidencia de la República.

Los gastos del gobierno en medios de comunicación se ocultaron por el equipo de Mario Marín aun cuando hubo en su contra resoluciones del Comisión para el Acceso a la Información Pública  (CAIP). Ahora, puede saberse que se invirtió 10 veces más recursos públicos en medios de comunicación que, por ejemplo, en la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH).

Hace apenas unos días –el 27 de enero del 2011- Animal Político informó que los pagos a televisoras, estaciones de radio y periódicos en el sexenio marinista había alcanzado, por lo menos, 184 millones de pesos, de los cuales, se ignoraba el paradero del 34%, es decir, de unos 63 millones de pesos.

Sin embargo, ahora puede saberse que esas expectativas fueron ampliamente superadas. En realidad, Mario Marín y su equipo de colaboradores gastaron un promedio de 460 mil pesos diarios en medios de comunicación o si se prefiere 19 mil 164 pesos cada hora para impulsar las obras de gobierno o para limpiar la imagen del mandatario ante las acusaciones de pederasta en su contra.

Esos 1 mil 7 millones de pesos también representa 16 veces el presupuesto en seis años que tuvo, paradójicamente, la CAIP. En esta misma lógica  a cada poblano le tocó aportar 200 pesos de sus impuestos para apuntalar el gobierno marinista.

El dato que tanto ocultó la Oficina de la Gubernatura durante toda la administración marinista terminó entregándolo unos días antes de que concluyera su periodo, después de aferrarse a la negativa una y otra vez, de evadir solicitudes a costa incluso de denuncias en la Contraloría, como la presentada por  la Comisión de Acceso a la Información Pública (CAIP) en contra del titular de la Dirección General de Comunicación Social  y Relaciones Públicas, Javier Sánchez Galicia.

El informe, entregado a una solicitud de información que presentó el reportero Arturo Alfaro Galán, contradice los datos que se incluyeron en la documentación que hizo pública en el 2008, a una petición de este reportero.

En ese primer informe, el vocero estatal sostuvo que en 2005 se habían gastado 114.4 millones de pesos, en la segunda documentación la cifra reportada fue de 132.1 millones.

Para 2006, el año que Marín perdió el control del estado al conocerse su famosa conversación con el empresario textilero Kamel Nacif: “quiobo mi góber precioso”, el primer reporte notificaba 121 millones de pesos, el segundo 183 millones.

Al año siguiente la primera cifra era de 122 millones, el segundo reporte reconoce 187 millones.

Hasta ahí llegó el primer reporte, en el segundo los datos llegan hasta el 2010 y revelan que el tope de gastos se dio en el 2008, el año en el que estalló la crisis económica, cuando se contabilizaron 188 millones pesos, después la cifra se redujo a 157 millones para los dos últimos años.

La prensa, la tajada de león

De acuerdo con la documentación, la prensa logró la rebanada más grande del pastel económico, el 41% es decir 420 millones de pesos, se destinaron a los rotativos.

La televisión fue el segundo grupo de medios que salió más beneficiado del sexenio marinista al facturar 337 millones de pesos, mientras que a la radio se le inyectaron 209 millones de pesos. No obstante, aún está pendiente la apertura de los contratos, las facturas y toda la documentación comprobatoria del gasto.

Gasto total ejercido 2005-2011

Año Monto
2005 132, 166, 550.44
2006 183, 092, 273.17
2007 187, 630, 580.34
2008 188, 738, 833.05
2009 157, 750, 580.61
2010 157, 903, 802.36

Gasto ejercido

Tipo de medio            Porcentaje

Prensa 41.78
Radio 20.08
TV 33.53
Otros 4.61
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Lo que los últimos estudios revelan sobre cuántas horas de sueño necesitas para pensar y sentirte mejor

Lograr dormir las horas suficientes de forma regular es crucial para mantener el funcionamiento normal del cerebro, así como para mejorar el estado de ánimo y el comportamiento tanto de niños como de adultos.
Por Barbara Jacquelyn Sahakian, Jianfeng Feng y Wei Cheng / BBC News Mundo
6 de mayo, 2022
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La mayoría de nosotros tiene problemas para pensar claro después de pasar una noche de mal sueño, con la mente nublada y la incapacidad de funcionar como de costumbre en la escuela, la universidad o el trabajo.

Podrás notar que no te concentras bien o que tu memoria no está en su punto. Como quiera que sea, décadas de mal sueño pueden potencialmente producir una disminución cognitiva.

El mal sueño también afecta el estado de ánimo y el comportamiento de las personas, ya sean niños o adultos. De manera que, ¿cuánto sueño necesita nuestro cerebro para poder operar apropiadamente a largo plazo? Nuestra nueva investigación, publicada en Nature Aging, ofrece una respuesta.

El sueño es un componente importante para mantener el funcionamiento normal del cerebro. El cerebro se reorganiza y se recarga durante el sueño. Además de remover los desperdicios tóxicos y fortalecer nuestro sistema inmune, el sueño también es clave para la “consolidación de la memoria”, durante la cual nuevos segmentos de recuerdos basados en nuestras experiencias son transferidos a nuestra memoria de largo plazo.

Una cantidad y calidad óptima de sueño nos permite tener más energía y mejor bienestar. Posibilita el desarrollo de nuestra creatividad y pensamiento.

Investigadores que observaron a bebés entre los tres y 12 meses notaron que un mejor sueño está asociado a mejores resultados de comportamiento en el primer año de vida, como la habilidad de adaptarse a nuevas situaciones o la regulación eficiente de la emoción.

Hay importantes cimientos fundamentales para el conocimiento, incluyendo la “flexibilidad cognitiva” (que nos permite cambiar de perspectiva fácilmente), y que están vinculados al bienestar posterior en la vida.

La regularidad del sueño parece estar conectada a la “red neuronal por defecto” (RND), que involucra a las regiones que están activas cuando estamos despiertos pero sin que estemos haciendo una tarea específica, como cuando descansamos mientras nuestra mente vaga.

Esta red incluye regiones que son importantes para la función cognitiva, como la corteza cingulada posterior (que se desactiva durante las funciones cognitivas), los lóbulos parietales (que procesan la información sensorial) y la corteza frontal (implicada en la planeación y cognición compleja).

Ilustración con la silueta de un hombre dormido y el cerebro y sistema nervioso superpuesto

Getty Images
El cerebro se reorganiza y se recarga durante el sueño.

Hay señales de que, en adolescentes y adultos jóvenes, el mal sueño puede estar asociado con cambios de conectividad dentro de esta red. Esto es importante porque nuestros cerebros todavía se están desarrollando hasta entrada la adolescencia y en la temprana adultez.

La alteración de esta red puede entonces tener un efecto colateral en la cognición, como la interferencia en la concentración y el procesamiento basado en el recuerdo, así como en procesos cognitivos más avanzados.

La alteración de los patrones de sueño, incluyendo la dificultad de caer y permanecer dormido, son características significativas del proceso de envejecimiento. Estas alteraciones del sueño son candidatos altamente verosímiles a ser contribuyentes a la disminución cognitiva y los desórdenes psiquiátricos en gente mayor.

Siete horas, pero no más ni menos

Una mujer de mediana edad con dificultades para dormir

Getty Images
Todos reaccionamos diferente a la falta de sueño.

El objetivo de nuestro estudio es conocer mejor el vínculo entre el sueño, la cognición y el bienestar.

Encontramos que tanto el sueño insuficiente como el excesivo contribuían a una deficiencia en la función cognitiva de una población de mediana a avanzada edad de 500 mil adultos tomados del UK BioBank (un banco de datos biomédicos en Reino Unido).

Sin embargo, no estudiamos a los niños ni adolescentes, y como sus cerebros todavía se están desarrollando, es posible que requieran diferente duración de sueño óptimo.

Uno de nuestros descubrimientos clave fue que siete horas de sueño cada noche era óptimo, con más o menos que eso aportando menos beneficios en cognición y salud mental.

De hecho, encontramos que las personas que durmieron esa cantidad tuvieron en promedio mejores resultados en exámenes cognitivos (incluyendo velocidad de procesamiento, atención visual y memoria) que aquellos que durmieron más o menos. Los individuos también necesitan consistentemente siete horas de sueño, sin mucha fluctuación en duración.

Dicho eso, todos respondemos ligeramente diferente a la falta de sueño. Descubrimos que la relación entre la duración del sueño, la cognición y la salud mental estaba mediada por la genética y la estructura cerebral.

Observamos que las regiones del cerebro más afectadas por la privación de sueño incluían el hipocampo, bien conocido por su papel en el aprendizaje y la memoria, y las regiones de la corteza frontal, implicada en el control vertical de la emoción.

Una doctora examina a un hombre mayor

Getty Images
La privación del sueño puede afectar el aprendizaje y la memoria.

Pero, aunque la falta de sueño puede afectar nuestros cerebros, también puede ocurrir a la inversa.

Es posible que el encogimiento asociado con la edad de las regiones del cerebro involucradas en la regulación del sueño y la vigilia contribuya a los problemas para dormir más adelante en la vida. Puede, por ejemplo, reducir la producción y secreción de melatonina, una hormona que ayuda a controlar el ciclo de sueño, en adultos más viejos.

Este descubrimiento parece sustentar otra evidencia que sugiere que hay un vínculo entre la duración del sueño y el riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer y demencia.

Mientras siete horas de sueño son óptimas para protegernos contra la demencia, nuestro estudio indica que dormir lo suficiente también puede ayudar a aliviar los síntomas de la demencia protegiendo la memoria.

Esto realza la importancia de monitorear el sueño en pacientes mayores con desórdenes psiquiátricos y demencia para poder mejorar sus funciones cognitivas, salud mental y bienestar.

Cómo mejorar nuestro sueño

Un buen comienzo es asegurarnos de que la temperatura y la ventilación en nuestros dormitorios sean buenas: deberían estar frescas y aireadas.

También podrías evitar beber mucho alcohol y no ver películas de terror u otro contenido alarmante antes de irte a la cama. Idealmente, deberías estar en un estado calmado y relajado cuando intentas entrar en sueño. Pensar sobre algo agradable y relajante, como la última vez que estuviste en la playa, funciona para muchos.

Una mujer de espaldas dentro de un mar cristalino observando una idílica isla en la distancia

Getty Images
Piensa en un momento agradable que tuviste para relajarte y poder dormir.

Soluciones tecnológicas como las apps o dispositivos personales también pueden beneficiar la salud mental, así como registrar el sueño y garantizar la consistencia de la duración del sueño.

Para disfrutar la vida y funcionar óptimamente en la vida diaria, podrías entonces monitorear tus propios patrones de sueño para asegurarte de que estás obteniendo siete horas de sueño de manera regular.

*Barbara Jacquelyn Sahakian es profesora de Neuropsicología Clínica y Christelle Langley es investigadora asociada de posdoctorado en Neurociencia Cognitiva, ambas de la Universidad de Cambridge; Jianfeng Feng es profesor de Ciencia y Tecnología para la Inteligencia Inspirada en el Cerebro y Wei Cheng es principal joven investigador de Neurociencia, ambos de la Universidad de Fudan. Su artículo original fue publicado en The Conversation, cuya versión en inglés puedes leer aquí.


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