Zacatecas: Flamante hospital, reluciente adeudo
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Zacatecas: Flamante hospital, reluciente adeudo

Por Gerardo Romo
14 de febrero, 2011
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Zacatecas.- Amalia García entró con blusa floreada y un casco al quirófano. No sería operada. “Aquí hasta  dan ganas de enfermarse”, alardeó al ver los microscopios de alta precisión para laparoscopía.

La exgobernadora  mostró  el nosocomio que construyó la empresa ICA con 813 millones de pesos. Lo caminó con orgullo, igual por encamados, laboratorios, vestidores y oficinas. Impecable recinto, ella, reluciente sonrisa.

Aún se adeudan 300 millones de pesos

Aún se adeudan 300 millones de pesos

Era 24 de  Junio de 2010, era una de las mega obras del sexenio que agonizaba. Era una muestra del músculo de sus acciones a la prensa. Un intento por ganarse al electorado. Diez  días después, el 2 de Julio, el PRI le arrebató el poder en las urnas.

El 13 de Agosto, el Presidente Felipe Calderón,  un mes antes del cambio de poderes en Zacatecas, inauguró la mega obra aún sin terminar. “Espero Gobernadora que le vaya muy bien a usted en su futuro, en su vida, en sus proyectos”, le deseó durante aquel evento.

Hoy, a seis meses de distancia, ésas ganas de enfermarse de Amalia, dejaron  al Gobierno del priista Miguel Alonso Reyes un cuadro infeccioso en las finanzas estatales de 300 millones de pesos en deuda a los constructores del moderno hospital.

“No hay dinero para pagar”, aseguran  en la Secretaría de Finanzas.

“El secretario de finanzas ha estado reuniéndose con los ejecutivos de la empresa ICA. Faltan por pagar 300 millones,  el secretario Alejandro Tello acude frecuentemente con la Secretaría de Hacienda en oficinas centrales”, informa Ernesto Contreras, secretario particular del titular de la dependencia con quien  Animal Político buscó  una entrevista y  no la concedió.

Contreras Bañuelos  asegura que el desorden financiero heredado por la administración de Amalia García ha complicado el pago de la deuda.

“Nosotros tenemos toda la voluntad de pagar, estamos viendo la manera de hacerlo, pero nos afectó mucho el crédito de 300 millones de pesos que la anterior administración adquirió con Banamex”, admitió el funcionario.

Ese préstamo millonario sirvió a la Contraloría del Gobierno priista como argumento  para iniciar un proceso legal contra Amalia García por supuestos malos manejos administrativos que superan los 2 mil 200 millones de pesos, por supuestas compras indebidas desde el DIF y préstamos a particulares por 382 millones de pesos, entre otras acciones.

Ernesto Contreras asegura que las pláticas constantes del secretario de finanzas Alejandro Tello  con ejecutivos de ICA  han evitado  que la empresa inicie un proceso legal  contra el Gobierno por el adeudo en la construcción del hospital.

“El peor escenario es que la empresa nos demande, por eso tenemos reuniones casi a diario con ellos, vienen aquí muy seguido”, dijo Contreras.

Amalia García informó el 1 de Febrero en conferencia de prensa que gracias a sus gestiones ante el Gobierno Federal, el Estado está por recibir cien millones de pesos adicionales a los 600 millones que dijo, dejó disponibles en bancos para el gobierno entrante.

Trabaja hospital con todo y  deuda

Carlos no está en el quirófano por gusto, le reventó una úlcera. “Llegó muy grave”, dice su hermano José Valenzuela, en espera de una buena noticia. Han pasado más de tres horas, no sabe nada, se recarga sobre la puerta, se quita el sombreo. No puede estar quieto.

Pepe tiene otra preocupación. No tiene dinero para pagar la cuota de recuperación por la atención a su hermano. Es que la tierra  no da fruto. Él es campesino, no hay cosecha, no hay billete, aunque sí seguro popular, que espera lo salve por esta vez.

Al hospital acude gente de escasos recursos, atienden 350 consultas  y 30 cirugias al día

Al hospital acude gente de escasos recursos, atienden 350 consultas y 30 cirugias al día

Jesús Reyes Bustamante fue amigo personal del obispo Samuel Ruiz, con quien atendió un hospital en la sierra chiapaneca durante 10 años, hoy es el director del moderno inmueble en Zacatecas que atiende  a gente de escasos recursos del campo y la ciudad.

Hacen 30 cirugías al día, se atienden 350 consultas, sin contar los pacientes de urgencias y los 120 atendidos a diario en el área de encamados

“Estamos trabajando al cien por ciento, estamos llenos, no ha sido fácil”, dice el médico.

Explica que además del adeudo de 300 millones de pesos, con  la constructora ICA, —que no ha afectado el funcionamiento del hospital — lo que sí  ha obstruido es la falta de personal.

“Nos hacen falta 80 enfermeras, ellas son el corazón de un hospital pero hoy también nuestra principal deficiencia”.

También requieren de 10 especialistas, sobre todo neurocirujanos, oncólogos y pediatras.

“El anterior gobierno dejó un desastre administrativo que impide la contratación de personal, ésa es la principal repercusión que padecemos” explicó en entrevista el director del hospital.

En tres meses, se piensa tener aquí  el mejor laboratorio del norte del país con la instalación de marcadores tumorales que permiten detectar dónde se originan los tumores cancerígenos y así levar las posibilidades de atención efectiva en los pacientes.

También instalarán un área adicional de  pediatría. Toda la ampliación proyectada está en mente sin recurso alguno. “Estamos buscando la manera de obtenerlo”, insiste.

Los deseos de crecimiento son muchos y nulos los recursos.

“Al corto plazo tenemos que estar haciendo trasplantes de riñón y atenderemos con 4 máquinas para hemodiálisis  que reducen el costo del tratamiento de 15 mil pesos anuales a sólo 2 mil 400”.

Ramón Mauricio Chacón y su esposa Lilia esperan noticias de su nieta enferma de neumonía

Ramón Mauricio Chacón y su esposa Lilia esperan noticias de su nieta enferma de neumonía

Ramón Mauricio Chacón y Lilia, su esposa  están acostados sobre el pavimento, en la salida trasera de urgencias. Adentro la nieta de cinco meses es atendida por neumonía.

“Esperemos que se componga, estamos bien amolados, nos dejó mi hijo  se regresó al rancho”, dice Mauricio.

En el rincón una estatua de la  Virgen de Guadalupe parece mira la resistencia de los viejos.

. “Lo malo es que a la niña le están sacando mucha sangre, está toda picoteada de piernas y manos, no sé pa qué tanto”, se duele la abuela.

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BBC

Qué pasaría en la Tierra si los humanos desapareciéramos de ella

Si nuestra especie se extinguiera mañana ¿qué pasaría realmente y qué tipo de planeta dejaríamos atrás?
BBC
6 de julio, 2020
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Estamos viviendo los albores de una nueva época en la historia de la Tierra: el Antropoceno.

Los humanos siempre han moldeado aspectos de su entorno, desde el fuego hasta la agricultura. Pero la influencia del Homo sapiens en la Tierra ha alcanzado un nivel tal que ahora define el tiempo geológico actual.

Desde la contaminación del aire en la atmósfera superior hasta fragmentos de plástico en el fondo del océano, es casi imposible encontrar un lugar en nuestro planeta que la humanidad no haya tocado de alguna manera.

Pero hay una nube oscura en el horizonte.

Nube oscura en el horizonte.

Getty Images
Tarde o temprano, la humanidad se enfrentará a su extinción.

Más del 99% de las especies que han existido en la Tierra han desaparecido, la mayoría durante catástrofes y extinciones como la que acabó con los dinosaurios.

La humanidad nunca ha enfrentado un evento de esa magnitud, pero tarde o temprano lo hará.

El fin de la humanidad es inevitable

Para muchos expertos la cuestión no es si los humanos nos extinguiremos, sino cuándo lo haremos. Y hay algunos que piensan que será más pronto que tarde.

En 2010, el eminente virólogo australiano Frank Fenner dijo que desapareceremos probablemente en el próximo siglo, debido a la sobrepoblación, la destrucción del medio ambiente y al cambio climático.

Frank Fenner

Getty Images
El profesor Frank Fenner frente a una fotografía proyectada de sí mismo tomada en la década de 1950

Por supuesto, la Tierra puede sobrevivir y lo haría sin nosotros.

La vida continuaría y las marcas que dejamos en el planeta se desvanecerían antes de lo que creerías. Nuestras ciudades se derrumbarían, los campos crecerían y los puentes se caerían.

“La naturaleza finalmente lo descompondrá todo”, dice Alan Weisman, autor del libro The World Without Us (“El mundo sin nosotros”), publicado en 2007 y en el que examina lo que sucedería si los humanos desaparecieran del planeta.

“Si no puede descomponer las cosas, finalmente las entierra”.

En poco tiempo, todo lo que quedaría de la humanidad sería una fina capa de plástico, isótopos radiactivos y huesos de pollo (matamos 60.000 millones de pollos por año) en el registro fósil.

Como evidencia de esto, podemos mirar las áreas del planeta que nos hemos visto obligados a abandonar.

En la zona de exclusión de 19 millas (30 km aproximadamente) que rodea la planta de energía de Chernóbil en Ucrania, que fue severamente contaminada después del colapso del reactor de 1986, las plantas y los animales prosperan de una manera que nunca antes lo habían hecho.

Gato en Chernóbil

Getty Images
Los animales, como este gato aventurero, tomaron la Zona de Exclusión de Chernóbil desde que los humanos se alejaron.

Un estudio de 2015 financiado por el Natural Environment Research Council encontró “abundantes poblaciones de vida silvestre” en la zona, lo que sugiere que los humanos son una amenaza mucho mayor para la flora y fauna local que 30 años de exposición crónica a la radiación.

La velocidad a la que la naturaleza se adueña del paisaje depende mucho del clima de un área.

En los desiertos de Medio Oriente las ruinas de hace miles de años aún son visibles, pero no se puede decir lo mismo de las ciudades que solo tienen unos pocos cientos de años en los bosques tropicales.

En 1542, cuando los europeos vieron por primera vez las selvas tropicales de Brasil, reportaron ciudades, rutas y campos a lo largo de las orillas de los principales ríos.

Sin embargo, después de que la población fue diezmada por las enfermedades que los exploradores trajeron consigo, estas ciudades fueron rápidamente tomadas por la selva.

Es seguro que las ruinas de Las Vegas persistirían por mucho más tiempo que las de Bombay.

Árboles y raíces tomaron el templo de Ta Prohm en Camboya.

Getty Images
Árboles y raíces tomaron el templo de Ta Prohm en Camboya.

Recién ahora las técnicas de deforestación y teledetección nos ofrecen una idea de lo que había antes.

Las especies de plantas y animales que han formado vínculos estrechos con los humanos serían las más afectadas si desapareciéramos.

Los cultivos que alimentan al mundo, que dependen de las aplicaciones regulares de pesticidas y fertilizantes, serían reemplazados rápidamente por sus antepasados salvajes.

“Van a ser superados rápidamente”, dice Weisman. “Las zanahorias convertirán en silvestres y las mazorcas de maíz podrían volver al tamaño original, no más grandes que una espiga de trigo”.

Ruinas romanas.

Getty Images
Al igual que estas ruinas romanas, los edificios de hoy seguirían siendo reconocibles en el futuro

La repentina desaparición de pesticidas también significaría una explosión demográfica para los insectos.

Los insectos son móviles, se reproducen rápidamente y viven en casi cualquier entorno, lo que los convierte en una clase de especies altamente exitosa, incluso cuando los humanos están tratando activamente de suprimirlos.

“Pueden mutar y adaptarse más rápido que cualquier otra cosa en el planeta, excepto quizás los microbios”, explica Weisman. “Cualquier cosa que se vea deliciosa será devorada”.

La explosión del insecto a su vez aumentaría la población de especies que se alimentan de ellos, como pájaros, roedores, reptiles, murciélagos y arácnidos, y luego un auge en las especies que comen esos animales, y así sucesivamente en toda la cadena alimentaria.

Una silla llena de insectos.

Getty Images
Cuando los humanos abandonen el planeta, los insectos disfrutarán de un rápido renacimiento.

Pero todo lo que sube debe bajar. Esas enormes poblaciones serían insostenibles a largo plazo, una vez que se hubieran consumido los alimentos que los humanos dejaron.

La extinción de los humanos tendría consecuencias en la red alimentaria durante al menos 100 años, antes de que se estableciera una nueva normalidad.

Algunas razas salvajes de vacas u ovejas podrían sobrevivir, pero la mayoría fueron criadas como máquinas de comer lentas y dóciles que terminarán muriendo en grandes cantidades.

“Creo que pronto se volverán las víctimas de carnívoros salvajes que van a comenzar a proliferar”, opina Weisman.

Esos carnívoros incluirían a las mascotas humanas, más probablemente gatos que perros. “Creo que los lobos van a tener mucho éxito y van a competir con los perros”, dice Weisman.

“Los gatos son una especie no nativa muy exitosa en todo el mundo. Donde quiera que vayan prosperan”.

La pregunta de si la vida “inteligente” podría evolucionar nuevamente es más difícil de responder.

Una teoría sostiene que la inteligencia evolucionó porque ayudó a nuestros primeros antepasados a sobrevivir a los choques ambientales.

Otra es que la inteligencia ayuda a las personas a sobrevivir y reproducirse en grandes grupos sociales.

Gatos

Getty Images
A los gatos les iría mejor que a los perros en caso de extinción humana.

Una tercera es que la inteligencia es simplemente un indicador de genes sanos.

Los tres escenarios podrían ocurrir nuevamente en un mundo poshumano.

“Entre los primates, el siguiente cerebro más grande por peso corporal es el del babuino, y se podría decir que sería el candidato más probable”, analiza Weisman.

“Viven en la selva, pero también aprendieron a vivir en los bordes de la misma. Pueden recolectar comida en las llanuras realmente bien y saben cómo unirse contra los depredadores”, describe.

“Los babuinos podrían hacer lo que hicimos, pero por otro lado no veo ninguna motivación para ello. La vida es realmente buena para ellos tal como es”, añade.

Zona abandonada en Chernóbil tomada por la vegetación.

Getty Images
Muchas zonas de Chernóbil están hoy repletas de vegetación.

El futuro de la vida en un planeta contaminado

Los cambios que podrían expulsar a los babuinos (u otras especies) de su zona de confort podrían ponerse en marcha por la desaparición de los humanos.

Pero si todos desapareciéramos mañana, los gases de efecto invernadero que hemos bombeado a la atmósfera tardarían decenas de miles de años en volver a los niveles preindustriales.

Algunos científicos creen que ya hemos pasado puntos de inflexión cruciales, particularmente en las regiones polares, que acelerarán el cambio climático incluso si no volviéramos a emitir otra molécula de CO2.

Luego está el problema de las plantas nucleares del mundo.

La evidencia de Chernóbil sugiere que los ecosistemas pueden recuperarse de las emisiones de radiación. Pero hay alrededor de 450 reactores nucleares en todo el mundo que comenzarían a derretirse tan pronto como el combustible se agotara en los generadores de emergencia que les suministra refrigerante.

Ruta dañada y con humo en Centralia, Pensilvania.

Getty Images
Un incendio de carbón ha estado ardiendo bajo tierra en Centralia, Pensilvania desde hace décadas.

No hay forma de saber cómo una liberación tan enorme y abrupta de material radiactivo a la atmósfera podría afectar los ecosistemas del planeta.

Y eso es antes de que comencemos a considerar otras fuentes de contaminación.

Las décadas posteriores a la extinción humana estarían marcadas por devastadores derrames de petróleo, fugas químicas y explosiones de diferentes tamaños, todas bombas de tiempo que la humanidad ha dejado atrás.

Algunos de esos eventos podrían provocar incendios que pueden arder durante décadas.

Debajo de la ciudad de Centralia en Pensilvania, una capa de carbón se ha estado quemando desde al menos 1962, lo que ha obligado a la evacuación de la población local y la demolición de la ciudad.

Hoy, el área parece una pradera con calles pavimentadas que la atraviesan y columnas de humo y monóxido de carbono emergen desde abajo. La naturaleza ha tomado la superficie.

Las huellas finales de la humanidad

Cueva de las manos en Argentina.

Getty Images
La cueva de las manos en el sur de Argentina contiene arte rupestre de hace unos 13.000 años.

Pero algunas huellas de la humanidad quedarían, incluso decenas de millones de años después de nuestro fin.

Los microbios tendrían tiempo de evolucionar para consumir el plástico que dejamos.

Los caminos y las ruinas serían visibles durante muchos miles de años (el hormigón romano aún es identificable 2.000 años después) pero finalmente serían enterrados o destruidos por las fuerzas naturales.

Es tranquilizador que nuestro arte sería una de las últimas pruebas de que existimos.

La cerámica, las estatuas de bronce y los monumentos como el Monte Rushmore -en el que están tallados los rostros de cuatro presidentes de EE.UU.- estarían entre nuestros legados más perdurables.

El Monumento Nacional Monte Rushmore

Getty Images
El Monumento Nacional Monte Rushmore es una escultura tallada entre 1927 y 1941 en una montaña de granito situada en Keystone, Dakota del Sur en el que figuran los rostros de 18 metros de altura de los presidentes estadounidenses George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln.

Nuestras transmisiones también perdurarían: la Tierra ha estado transmitiendo su cultura a través de ondas electromagnéticas durante más de 100 años, y esas ondas siguen en el espacio.

Entonces, a 100 años luz de distancia, con una antena lo suficientemente grande, podrá captar una grabación de cantantes de ópera famosos en Nueva York, la primera transmisión pública de radio, en 1910.

Esas ondas persistirían en forma reconocible durante algunos millones de años, viajando cada vez más lejos de la Tierra, hasta que finalmente se debilitaran tanto que no se pudieran distinguir del ruido de fondo del espacio.

Pero incluso nuestros artefactos espaciales seguirían funcionando.

Sondas.

Getty Images
Suponiendo que no haya colisiones, las sondas espaciales Voyager sobrevivirán incluso a nuestro planeta.

Las sondas Voyager, lanzadas en 1977, están saliendo del Sistema Solar a una velocidad de casi 60.000 km/hora.

Mientras no golpeen nada, lo cual es bastante improbable (el espacio está muy vacío), sobrevivirán al fatal encuentro de la Tierra con un Sol hinchado en 7.500 millones de años.

Serán el último legado restante de la humanidad, girando para siempre en la oscura negrura del Universo.

Si quieres leer el artículo original en el inglés puedes hacerlo aquí.


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